Nicolás Masi

«Intervinieron políticos en mandar patrulleros a la residencia de Olivos»

Nicolás Masi es secretario general del SiPOBa, el gremio de la Policía Bonaerense no reconocido por la Justicia que aboca por la sindicalización policial. "Lo que anunció el gobernador no es una solución, es un paliativo nada más. La cuestión de fondo no esta solucionada", dijo en diálogo con El Grito del Sur.

Ex policía, expulsado durante la gestión Eduardo Duhalde, Nicolás Masi es el secretario general del SiPOBa, el gremio de la Policía Bonaerense no reconocido por la Justicia que aboca por la sindicalización policial. Este tema, que parte las aguas entre juristas, intelectuales y políticos, es uno de los 14 puntos que presentaron los oficiales sublevados de la Policía Bonaerense como parte de sus reclamos. El Grito del Sur se comunicó con uno de los principales referentes en favor de la sindicalización policial para ahondar en el debate.

¿Por qué debería sindicalizarse la policía y por qué es uno de los principales reclamos?

La sindicalización pasa porque se trata de un Derecho Humano, básico en la sociedad moderna. Casi todas las sociedades van evolucionando con el tiempo. Nosotros venimos reclamando, desde el año 1989, el acceso al derecho sindical. Estuvimos haciendo un proceso de investigación de muchos meses, de casi un año, antes de empezar a pedir el ejercicio de la representación sindical. Nos costó mucho tiempo y no encontramos ninguna norma legal que impidiera el ejercicio del derecho sindical. Hicimos una asamblea, el acto constitutivo en sí, el 4 de abril de 1989. Eso me llevó a que me expulsaran de la fuerza por mi actividad gremial con argumentos que son tirados de los pelos. El policía, hasta el día de hoy, tiene prohibido el derecho sindical. La Corte buscó la manera de decirnos que no de una manera legal por un capricho político. El fallo es político, no jurídico.

Uno de los puntos que subrayó la Corte es que se podría alterar la cadena de mando: que el secretario general de un sindicato de policías podría subvertir el orden jerárquico.

El que dice eso es mediocre en materia de Derechos Humanos y en conocimiento de lo que son los procesos democráticos en el mundo. En Estados Unidos, Canadá, y en todos los países de Europa funciona perfectamente. De México para abajo es el problema. Tenemos como ejemplo a los países que fueron colonias inglesas o francesas, como Aruba y Curazao, pero también a Brasil, que tiene sindicatos aunque no todos ya que su Constitución prohíbe la sindicalización de los Policías Militares. Pero la civil, la policía Federal, sí tiene sindicato. Y Uruguay también tiene sindicato desde el año 2005.

¿Qué pasa en Estados Unidos donde el poder de sindicato de policía ha dado muestras de corporativismo y presiones políticas? 

En Estados Unidos se da un sindicalismo muy particular propio de un problema de discriminación por raza. Cosa que acá no sé si es un problema. Son bastante corporativos pero nuestro ejemplo siempre fue el sindicato español, no el de Estados Unidos. España tiene un sindicato con derecho a manifestación y sin derecho a huelga. Y eso que hubo huelgas, pero son consecuencia de la intransigencia del poder político de turno ante una realidad que está a la vista. Lo que pasó en estos días es un fenómeno palpable: todo el mundo sabe que la Policía está mal paga, que tenía recargo de servicios, que estaban enfermos. Lo sabía todo el mundo. Pero nadie se preocupó por hacer un programa de contención. Y esto que anunció el gobernador no es una solución, es un paliativo nada más. La cuestión de fondo no esta solucionada.

Traés el ejemplo de España o Uruguay, pero en nuestro país las fuerzas de policía colaboraron de manera activa en la represión, el secuestro y la tortura durante la última dictadura.

La policía está subordinada al poder de turno, al poder político. El policía no participa en general de decisiones de gobierno. El 99,9% de los golpes en este país fueron militares. La policía es respetuosa de las normas. Y cuando el policía quebranta las normas, va preso más rápido que cualquier otro ciudadano.

Pero la historia de la policía ha dado contadas muestras de comportamientos anti-democráticos.

Disiento totalmente. Esta es la policía de la democracia, tiene más de 30 años. De los resabios de la dictadura no quedó absolutamente nada. Esta es la policía que creó la democracia argentina.

Sin embargo, sigue habiendo cargos jerárquicos que tuvieron participación y fueron parte del cuerpo en la última dictadura.

Ninguno. No existen más. ¿Cuántos años llevamos de democracia? 36. ¿Cuántos años se necesitan para jubilarse del servicio? 30.

¿De qué manera un sindicato de policías podría tener autonomía?

Los sindicatos policiales son como los sindicatos estatales: lo que se tiene es el poder de discutir salarios y condiciones de trabajo. Eso es en lo que está fallando el Estado. Respecto a la crítica por la cadena de mando, si no existiera la cadena de mando no existiría el Estado. El Estado es verticalista y la cadena de mando existe en todo el Estado, no solamente en la policía. La policía detenta la fuerza pública, pero que es del Estado. Somos depositarios porque ejercemos el poder de policía, pero está reglamentado quiénes dan las órdenes y quiénes las obedecen. Y eso es inquebrantable.

¿Cuál es tu opinión sobre los policías rodeando en patrullero la Quinta de Olivos?

Nosotros declaramos que, si no se tomaban soluciones en las 24 horas, estas cosas podían dispararse. Cosa que sucedió porque intervinieron políticos, que ya no tienen nada que hacer desde hace mucho tiempo, en mandar patrulleros a la residencia de Olivos. Supongo que hasta ahí estaba todo bien. Pero hay un hecho más grave que fue el rechazo de la invitación que hizo el Presidente para que fueran a dialogar con él. Nosotros, desde mi organización y en mi caso personal, no le faltaríamos nunca el respeto a la investidura presidencial. Y esta gente le faltó el respeto yendo hasta la residencia, cosa que nada tiene que ver con el conflicto de la Policía de Buenos Aires.  A mí, desde chiquito, me enseñaron a ser respetuoso de mi patria y pasa por respetar a la bandera, al escudo, a la escarapela y a las investiduras. En especial la del Presidente.

¿Cómo te definirías políticamente?

No soy de ningún partido. Soy un luchador por los derechos humanos. Me googleás y vas a ver que mi nombre está asociado a respetar y tratar de que se respeten los derechos humanos del trabajador policial. Esa ha sido mi lucha durante los últimos 30 años.

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

¿A quién le conviene sindicalizar a la policía?