Sindicalismo en tiempos de COVID-19

Paritarias en pandemia: ¿cuántos gremios lograron negociar aumentos salariales?

Según un informe publicado por el Ministerio de Trabajo, en lo que va del año se firmaron 23 acuerdos que fijaron aumentos salariales para un millón de trabajadores y trabajadoras en relación de dependencia, lo que representa el 19% del empleo total del sector privado. Mientras tanto, las paritarias de docentes y estatales siguen cerradas y el clima se tensiona luego de que se anunciaran aumentos para la Policía bonaerense.

Un documento publicado por el Ministerio de Trabajo que conduce Claudio Moroni resalta que, en lo que va del año, ya se firmaron 23 acuerdos paritarios que fijaron aumentos salariales para un millón de trabajadores y trabajadoras en relación de dependencia. El estudio indica que las paritarias se fijaron entre el 23% y el 30% de incremento, mostrando una clara caída con respecto a las negociaciones pactadas en años anteriores. A su vez, se destaca que 16 de los 23 acuerdos celebrados tienen aplicación en la industria manufacturera, donde se concentran poco más de 525 mil asalariados. En esta rama están incluidas las paritarias de la industria metalúrgica, de la alimentación, textil, madera y aceitera. Por otra parte, en la rama de transporte y almacenamiento, donde se concentran casi 243 mil trabajadores y trabajadoras, se firmaron dos acuerdos paritarios. El resto de los sectores que lograron fijar aumentos fueron los de intermediación financiera, servicios inmobiliarios, comercio (droguerías), y servicios sociales y personales. En la suma de esas actividades se desempeñan 237 mil asalariados.

Debido al escenario de incertidumbre económica provocado por la pandemia y a la imposibilidad de movilización en las calles como medida de fuerza, menos de la mitad de esos gremios lograron paritarias con una vigencia anual; sin embargo, algunos gremios lograron incluir cláusulas de revisión antes de la finalización del acuerdo. En este grupo destaca el Sindicato de Camioneros, que cerró un aumento del 30% distribuido en cuatro partes, más un bono a fin de año. La Asociación Bancaria, conducida por Sergio Palazzo, acordó un incremento del 26% fraccionado en cuatro trimestres. Por su parte, la Federación de Aceiteros que lidera Daniel Yofra cerró un aumento del 30% más una suma fija de $11.700. Por último, los encargados de edificios (Fateryh) lograron un incremento salarial del 29% a pagarse en tres tramos. El resto de los gremios cerró aumentos que comprenden entre 4 y 7 meses de vigencia.

Cabe destacar que el criterio principal en la mayoría de los acuerdos consistió en fijar incrementos sobre la base de los salarios básicos definidos en cada convenio colectivo. Por su parte, las restantes paritarias establecieron el pago de sumas fijas a pagar en cuotas durante el año en curso. Tal es el caso de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que conduce Antonio Caló, quien acordó un monto fijo de $30 mil a pagar en cinco cuotas hasta finales de 2020. De la misma forma, la Federación Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles que lidera Pedro Milla negoció un bono de $28 mil en dos cuotas y un aumento del 13% para los trabajadores de la rama del gas.

No obstante, el informe del Ministerio de Trabajo no incluyó la paritaria de la Federación Argentina de Aguas, Gaseosas y Afines (FATAGA), que se ubicó en un 50% de aumento salarial para el período abril-septiembre de 2020 incluyendo una gratificación extra de $10 mil a pagar por única vez.

Salarios vs. inflación

No todas las negociaciones paritarias cierran para los mismos períodos de meses, y son pocas las que se negocian pensando en la proyección enero-diciembre. Por lo tanto, si bien seguir la inflación es una manera de “comparar” si la paritaria ha logrado ganar, empatar o perder frente a la suba de precios que hubo en el mismo período, la realidad es que frente a la crisis actual y el escenario de incertidumbre provocado por la pandemia, es difícil poder determinar esto en el corto plazo.

Aun así, las proyecciones sobre la inflación que realizan diferentes consultoras económicas, sirven como estimación para calcular los porcentajes de aumento salarial en la carrera por no perder poder de compra frente al aumento de precios. El Banco Central publica cada mes su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), donde se contemplan los pronósticos de 44 organismos, entre los que se cuentan 27 consultoras y centros de investigación locales, 13 entidades financieras de Argentina y cuatro analistas extranjeros. Las estimaciones del REM realizadas en agosto pronostican un 39,5% de inflación acumulada para el 2020 (lo que muestra una pequeña mejora en las estimaciones, ya que hace un mes la proyección se encontraba por arriba del 40%). Si se tiene en cuenta este porcentaje, se observa que sólo la Federación Argentina de Aguas, Gaseosas y Afines que lidera Raúl Álvarez pudo cerrar un acuerdo salarial por encima de la inflación estipulada.

Lo que sí podemos hacer hasta el momento es comparar los acuerdos ya cerrados con respecto a la inflación acumulada hasta el momento. Por ejemplo, la inflación acumulada para los meses de enero, febrero y marzo según el INDEC fue de 7,8%, mientras que para los meses de abril, mayo y junio llegó a 13,59%. La paritaria de Bancarios, que es una de las pocas que se negocian de enero a diciembre, cerró para el primer trimestre un aumento del 7%, apenas perdiendo un 0,8% sobre la evolución de los precios, y para el segundo trimestre el aumento fue de un 13%, cerrando un 0,59% por debajo de la inflación. A su vez, la inflación acumulada a julio fue del 15,79%, número que se encuentra por debajo de la mayoría de los cierres paritarios, aunque aún resta la mitad del año.

Al comenzar 2020, cada gremio tenía un objetivo diferente según los acuerdos salariales de los años anteriores. Para algunos sindicatos, el objetivo era no perder poder de compra respecto a la inflación; otros, en cambio, con la recuperación de un gobierno nacional con mayor afinidad hacia los trabajadores y las trabajadoras, calculaban poder recuperar cierto desfasaje de su salario real frente a los acuerdos deficitarios firmados durante los cuatro años del macrismo. Esta idea cambió totalmente con la situación de pandemia y para la mayoría de los gremios este proceso de negociación salarial pasó a tener como objetivo intentar perder lo menos posible. Otras organizaciones vienen demostrando poca o nula iniciativa para encaminarse a conseguir una recomposición, al mismo tiempo que demuestran su falta de voluntad, negocian suspensiones y despidos con las patronales.

Los que faltan

Como los datos del Ministerio de Trabajo demuestran, solo 23 acuerdos salariales lograron llegar a buen puerto. Entre los gremios más importantes que a esta altura del año no han logrado cerrar las paritarias se destacan estatales, docentes, judiciales, empleados de la construcción y del comercio.

En el caso de los estatales, luego de varios meses de quietismo, el sindicato UPCN emitió un comunicado sobre la importancia de iniciar conversaciones salariales. Esto fue acompañado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), lo que permitió llegar a una primera mesa de diálogo a fines de agosto entre estos dos sindicatos y el gobierno nacional para alcanzar un acuerdo antes de fin de año. Teniendo en cuenta que la pandemia ha golpeado fuertemente las finanzas de un Estado que se hizo cargo de los salarios del sector privado con los ATP y de sectores de la informalidad con la implementación del IFE, a lo que se le suma además que una gran cantidad de estatales no se encuentran realizando tareas, la situación se presenta cuanto menos compleja. Para algunos la prioridad sigue siendo sostener los puestos de trabajo y, en ese sentido, se vislumbran mayores posibilidades de alcanzar un acuerdo de suma fija. El panorama no está claro todavía y desde el gremio ATE aseguran que el acuerdo debería incluir la recomposición del 2019 y un aumento para este 2020.

Otro gremio cuyas negociaciones suelen utilizarse como referencia es el de los docentes. En este caso no cerraron todavía un acuerdo, pero sí consiguieron el “FONID-suma extraordinaria COVID-19”, un bono de $4840 por cargo (aplica hasta dos cargos por personas) que se pagará en cuatro cuotas iguales y consecutivas. Este acuerdo contempla una nueva apertura de conversaciones en noviembre, pero queda por ver si la dinámica de las últimas semanas no termina acelerando esos tiempos. Por último, un gremio que es determinante para una gran cantidad de trabajadores y trabajadoras de nuestro país es el de comercio. En ese sentido, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), que lidera Armando Cavalieri, realizó un primer pedido cercano al 30% en conversaciones no oficiales con las diferentes cámaras empresariales del sector. Esa información comenzó a circular la semana pasada y podría ser el puntapié de varios acuerdos paritarios.

En un escenario muy complejo, las negociaciones colectivas parecieran comenzar a ordenarse y el conflicto iniciado por la Policía bonaerense podría adelantar los tiempos para que, sobre todo los gremios que dependen de entes estatales, consigan aumentos que recompongan sus salarios. Por otra parte, desde distintos sectores del movimiento obrero militan para que la “nueva normalidad” de la post-pandemia encuentre a las centrales obreras unificadas bajo un programa común que demuestre vocación para recomponer el poder adquisitivo perdido durante la pandemia y en los cuatro años de macrismo.

 

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