Trabajadores de Glovo se movilizan al Obelisco

«Si no laburamos, no comemos»

Luego del anuncio (por mail) del cese de operaciones de la empresa Glovo, producto de su venta, las organizaciones que nuclean a repartidores anunciaron una movilización para esta tarde en defensa de sus puestos de trabajo. "No sabemos qué va a ser de nosotros. Esta empresa no tiene ni siquiera una oficina en la calle, tal es el fraude laboral", señalan.

«Nos dirigimos a ti para comunicarte que Glovo ha tomado la decisión de cerrar sus operaciones en Argentina en las próximas semanas». De esta manera, en un español neutro y por medio de un correo electrónico, la empresa Glovo anunciaba a sus trabajadores y trabajadoras que se retira del país luego de la venta de sus operaciones en América Latina a la compañía alemana Delivery Hero, que ya había comprado a la uruguaya Pedidos Ya en 2014.

La noticia cayó como un baldazo de agua fría para los miles de jóvenes repartidores que trabajan en condiciones de extrema precariedad para la empresa de reparto. «En un principio pensamos que podría ser un error. Pero después nos dimos cuenta que estas empresas funcionan así: tienen un desprecio total por nuestra vida y nuestro trabajo. Ahora se quieren ir después de haber amasado fortunas en Argentina y Latinoamérica», explica Ariel García (30), repartidor e integrante de la Red de Trabajadores Precarizados e Informales.

«No sabemos qué va a ser de nosotros. Esta empresa no tiene ni siquiera una oficina en la calle, tal es el fraude laboral y el encubrimiento del Estado. Para Glovo y para el Estado no somos trabajadores», agrega Ariel. La empresa Glovo es una de las cuatro plataformas de reparto que operan en nuestro país y, solamente en 2019, facturó US$ 1465,8 millones a nivel mundial.

La situación de los miles de trabajadores precarizados es de completa incertidumbre y por eso anunciaron que esta tarde se movilizarán al Obelisco en defensa de sus puestos de trabajo. Si bien algunos rumores hablan de que los repartidores podrían ser absorbidos por la empresa PedidosYa, no hay una comunicación oficial al respecto y peligra la fuente de trabajo de muchos y muchas jóvenes. «Hay muchos trabajadores que vienen de Venezuela y se ven afectados por esta situación. Hay compañeras que son jefas de hogar, que tienen hijos y viven esto con un nivel de vulnerabilidad muy preocupante», agrega Ariel.

Marcelo Arancibia (32) también es repartidor de Glovo e integrante de la Red de Trabajadores Precarizados e Informales. «Acá solo cobrás los pedidos que hacés, no hay tiempo ni para tomar un vaso de agua ni para atarte los cordones. Esto provoca que los pibes vuelen en las bicis y eso genera accidentes. Es una situación brutal y hace a las condiciones en las que laburamos». Esenciales, precarizados y expuestos: en lo que va de pandemia ya hubo al menos seis muertes de trabajadores de plataformas de reparto y, a pesar de estar activos desde el primer día, las empresas no han garantizado los productos de higiene necesarios para la tarea.

La compra de Glovo por Delivery Hero deja algunos indicios para pensar el futuro del mercado de las plataformas: por un lado, la inevitable tendencia a la concentración y monopolización, ante la ausencia de un Estado que regule su desempeño. Por el otro, más silencioso, las vidas humanas que resultan víctimas del fraude laboral: «No tenemos ningún derecho. Nos pagan por pedido. Es un trabajo a destajo». Los testimonios se repiten.»Hoy salimos a las calles por nuestras fuentes de trabajo. No nos vamos a quedar en casa esperando la solución: si no laburamos, no comemos», explica Ariel.

En su movilización, los repartidores confluirán con la protesta que exige una solución habitacional para las familias que se encuentran reclamando por el acceso a la tierra en la toma de Guernica. «Muchos de ellos son también trabajadores de apps», agrega García. «Ahora nos quedamos sin un peso y nadie nos asegura que mañana terminemos en la calle como estos trabajadores», complementa Arancibia.

«Queremos agradecerte por elegir Glovo: sin ti no hubiera sido posible atender a miles de clientes durante todo este tiempo en Argentina». Así, sin indemnización ni pre-aviso, finaliza el mail de Glovo. Así, pareciera, son los telegramas de despidos que mandan las plataformas del siglo XXI. Pero hay miles de jóvenes que no parecen resignarse a la situación y hoy marcharán al Obelisco para defender sus derechos.