Alcira Figueroa

«El aborto va a salir este año porque fue un compromiso del Presidente»

Tras el escándalo protagonizado por el ex diputado Juan Ameri, Alcira Figueroa fue designada para ocupar la banca salteña. Luego de jurar por los 30.000 desaparecidos, las mujeres y las disidencias, la antropóloga feminista habló con El Grito del Sur sobre la necesidad de federalizar la política, el derecho al aborto y la agroecología.

Alcira tarda en llegar al teléfono porque está realizando las tareas del hogar. Dice que tuvo muchas reuniones por Zoom y recién ahora puede encargarse de eso, pero no pierde el buen humor y la humildad que la caracterizan mientras relata las necesidades de los habitantes de Orán, el pueblo de su infancia y donde milita desde su juventud.

La llegada de Alcira al Congreso fue histórica, no solo porque vino a reemplazar al ex diputado Juan Ameri, quien fue expulsado luego de protagonizar una escena sexual con su pareja durante una sesión por Zoom, sino porque al hacerlo convirtió al Frente de Todos, Todas y Todes en el primer bloque de la historia en tener mayoría femenina en la Cámara Baja con 60 mujeres de los 119 diputados. La designación de Alcira estuvo en duda, ya que la ley de paridad aprobada en 2019 especifica que los reemplazos de los funcionarios salientes deben ser por personas de su mismo género. Sin embargo, ni bien se conoció la noticia las integrantes de su propio bloque se pusieron en campaña y armaron el hashtag #Alciraalcongreso para ganar el apoyo popular. Finalmente, como la antropóloga salteña ocupaba el cuarto lugar de suplente en la lista de diputados provinciales desde 2017, la Justicia determinó que la banca le correspondía. El pasado 7 de octubre juró por los 30.000 detenidos desaparecidos, su hermano Carlos y toda la niñez muerta por la desnutrición, las mujeres y las disidencias, los campesinos, criollos e indígenas y la madre tierra.

Luchadora por los derechos humanos, feminista y antropóloga especializada en desarrollo sustentable, Alcira Figueroa habló con El Grito del Sur sobre la necesidad de federalizar la política, el aborto y la agroecología.

¿Cómo fue cuando te enteraste que entrabas al Congreso en reemplazo de Ameri?

No me lo esperaba porque yo estaba cuarta en la lista, así que fue una sorpresa. Después de que se expidió la Justicia fue un desafío y una gran responsabilidad asumir una función que para mí es nueva, más que nada por la pandemia y la situación socioeconómica de los cuatro años anteriores.

El Frente de Todos se convirtió en el primer bloque de la historia en tener mayoría femenina. ¿Cómo te sentís al respecto?

La participación de las mujeres en los espacios de poder, de decisión y de gobierno es muy importante y se debe más que nada a las luchas que a lo largo y a lo ancho del país venimos desarrollando. Que esta banca le dé la mayoría de mujeres al bloque significa un reconocimiento a la trayectoria de organización del feminismo en todo el país.

Antes de tu designación, muchas personas salieron a apoyarte y pedir que la banca sea tuya…

Nunca pensé que habría esta reacción. Me sentí muy apoyada, especialmente por  las mujeres que conforman el bloque que rápidamente se pusieron en contacto conmigo e incluso antes de que se sepa mi designación lanzaron la campaña #AlciraAlCongreso. Yo creo que más que nada tiene que ver con la gente que me conoce y sabe mi manera de pensar y de la lucha que fui encarando desde las bases, algo anónima. Yo participé diez años de los (entonces) Encuentros Nacionales de Mujeres y eso me marcó muchísimo, me sirvió para deconstruirme, igual que la universidad y los grupos de mujeres que formamos acá en Orán. Creo que ese antecedente y mi forma de pensar respecto a la despenalización y legalización del aborto ayudó mucho para que las mujeres insistan y luchen porque ese cargo me lo den a mí.

¿Creés que la ley de Interrupción Legal del Embarazo va a salir este año? ¿Qué pasa con este tema en Salta?

El aborto va a salir este año porque fue un compromiso del Presidente. La ley tiene que ver con un derecho a la salud pública porque hoy en día el aborto existe aunque se lo quiera negar. En Salta tenemos una sociedad muy conservadora que aparentemente rechaza el aborto, pero es una práctica común y cotidiana. Las mujeres que tienen acceso a las clínicas se lo pueden realizar y quienes no terminan usando métodos muy rudimentarios y cuando llegan a un hospital con complicaciones encima las maltratan. Además, muchas veces los abortos tienen que ver con niñas y adolescentes que fueron violadas y, aunque ellas y sus familias lo soliciten, se les niega la posibilidad de interrumpir ese embarazo. Cuando una mujer no se le permite realizarse un aborto no solamente se ve obligada a continuar con un embarazo no deseado, sino que es juzgada y castigada por el conjunto de la sociedad. Muchas veces, los primeros que se oponen al aborto son aquellos hombres que cuando son padres abandonan a sus hijos.

¿Y con la ESI?

Acá tiene tanto peso la cúpula que deriva en que no se aplique la Educación Sexual Integral en los colegios y los que lo hacen lo ocultan por miedo a las represalias. Igualmente yo creo que hay cosas que están cambiando, más o menos un 50% de las mujeres de la provincia están a favor del aborto y eso es bastante para la sociedad que tenemos. Muchas veces las sociedades avanzan con la proclamación de derechos, pero el cambio cultural y los procesos para remover estas mentalidades son mucho más lentos.

Generalmente las políticas giran en torno a lo que pasa en el AMBA y las provincias más pobladas. ¿Cómo se hace para lograr políticas federales? 

Es un desafío. Lo que nos pasa a nosotros en el interior profundo casi no se conoce en la Capital Federal ni en otras provincias como Córdoba o Santa Fe. Yo pienso que ahora voy a tener la oportunidad de transmitir lo que vivimos los sectores populares diariamente. En muchos casos hay representantes de la provincia pero no cuentan lo que pasa, dicen que está todo bien pero no es así. Yo espero poder llevar esa voz al Congreso para pensar en políticas públicas que realmente sean federales. Hay muchísimas cosas que se planifican desde el gobierno nacional que no llegan a las provincias, a veces porque hay convenios que se firman pero no se cumplen y a veces porque ni siquiera se firman.

Trabajaste en el INTA y fuiste coordinadora del programa Pro Huerta en tu provincia. Además sos especialista en desarrollo sustentable y también tenés una larga trayectoria trabajando en soberanía alimentaria. ¿Cómo se puede expandir todo esto tanto en Orán como en otras partes del país?

Hasta hace muy poco tiempo, la agroecología era desdeñada en todos los ámbitos académicos como algo que no era científico, que no tenía un sustento tecnológico de implementación. Cuando trabajaba en el INTA, mi equipo y yo teníamos la convicción de que ese era el camino para producir alimentos sanos tanto para el consumo como para el comercio. Antes se pensaba que con la producción convencional no nos iba tan mal pero el cambio climático ha demostrado que tanto la producción, la distribución y el consumo comercial no se realizan de forma sustentable. La pandemia tiene que ver con todo eso, con una saturación de la forma en la cual estamos conviviendo con el planeta y también la inequidad en la que se reparten los alimentos. La gente dice que vamos a volver a la normalidad, pero yo creo que no hay retorno a esa normalidad entre comillas. No se tiene que pensar en volver a como estábamos antes, tenemos que tener en cuenta el cuidado del medio ambiente y los derechos de la Madre Tierra, tenemos que cambiar las estructuras productivas. Ahora estamos trabajando con las consecuencias de todo lo que hicimos, pero tenemos que encarar las causas si no queremos tener dentro de poco otra pandemia. Hace años los pueblos originarios vienen trabajando la tierra y nunca pasó algo así. Tiene que cambiar la mentalidad especialmente de los que contaminan, los que acaparan, los que desmontan.

¿Ya tenés pensadas algunas propuestas para tu rol como diputada?

Yo tengo tres desafíos. Por un lado permanecer en las comisiones que ya tenía Ameri, que son cinco, y por el otro trabajar en las iniciativas que tengo con mi equipo para otras comisiones. Finalmente, quiero gestionar recursos para las diferentes áreas del gobierno. Quiero llevar proyectos que tengan que ver con lo que dije en mi juramento: en el tema ambiental, de los derechos humanos y de las mujeres y las disidencias. Ya estoy organizando reuniones por Zoom con personas especialistas y también con compañeros de base. No quiero que las políticas queden en el ámbito académico, sino que salgan de la necesidad y el debate en consenso de los delegados de los territorios. Desde antes ya veníamos trabajando en proyectos de paneles solares para llevarle agua a los pueblos originarios y vamos a seguir desarrollándolos. Salta es una provincia riquísima en ese sentido, tenemos doce naciones y queremos continuar con los proyectos en conjunto. Mi intención es priorizar esas ideas, proyectos y necesidades.

 

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