Serán encuentros no obligatorios en espacios abiertos

En la Ciudad de Buenos Aires no hay regreso a clases presenciales

Según el índice epidemiológico aprobado el jueves por el Consejo Federal de Educación, para la vuelta a clases “normales” debe haber baja o nula circulación del virus y esto no sucede en la Ciudad. Los encuentros socio-educativos pautados para la semana entrante son extracurriculares y optativos, pero muchas escuelas no están en condiciones de recibir a estudiantes.

En el Consejo Federal de Educación, donde se reunieron las y los ministros de ese sector de las 24 jurisdicciones de todo el país, gremios nacionales y sindicatos, pasó mucha agua bajo el puente. Se dijeron demasiadas cosas que trajeron desconfianza y ciertos temores a varias familias porteñas que no están de acuerdo con una “vuelta a clases presenciales” en medio de la pandemia. Y en esto hay que ser contundentes: en la Ciudad de Buenos Aires, no hay vuelta a clases presenciales. Así lo define y establece el índice epidemiológico firmado por el Consejo Federal de Educación. La metrópolis porteña no está en condiciones de volver a las escuelas, por la sencilla razón que no cumple con ningún requisito estipulado en ese índice. Apenas califica para realizar encuentros de acompañamiento y revinculación pedagógica hacia una pequeña fracción de estudiantes.

Según el índice epidemiológico aprobado el jueves por el Consejo Federal de Educación, para la vuelta a clases “normales” debe haber baja o nula circulación del virus, sin casos comunitarios en los últimos 15 días o con casos en descenso y un porcentaje de ocupación de camas de UTI mayor al 60%. Eso no sucede en la Ciudad de Buenos Aires, donde la cantidad es aún muy alta y existe infección comunitaria.

El temor de muchas familias nace a partir de la mala información que se difunde en los grandes medios, que afirman que hay un regreso a clases presenciales en todo el distrito. “Lo que se pautó es que la Ciudad tenga encuentros que no son clases, que no son obligatorios, que se realizarán en espacios abiertos, sólo y exclusivamente para séptimo grado de primaria, quinto y sexto año de secundarios. Estos encuentros son de revinculación pedagógica, socio-educativos. Es decir, no hay vuelta a clases”, dijo con firmeza a El Grito del Sur la legisladora porteña Lorena Pokoik. La vicepresidenta de la Comisión de Educación de la Legislatura fue más allá y aseguró: “No va a haber vuelta a clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires durante todo 2020 porque no están dadas las condiciones epidemiológicas. Y ojalá este cuadro de contagios y alta circulación del virus, se revierta en una semana y yo tenga que retrotraerme en mis palabras, pero es imposible que eso suceda. Repito: no va a haber clases este 2020 en la Ciudad en estas condiciones de alta circulación del virus”.

Lo cierto es que nadie está obligado a ir a estos encuentros porque son actividades extracurriculares y optativas. En oposición a los deseos de Soledad Acuña y el Jefe de Gobierno, para que estos encuentros socio-educativos comiencen el martes de la semana entrante, supervisoras y supervisores de diferentes distritos escolares que fueron consultados por este medio coinciden que las escuelas no están en condiciones de recibir a estudiantes porque no está garantizada la presencia de docentes. Muchos de las y los trabajadores de la educación están en edad de riesgo, pero la gran mayoría tiene a cargo a niñas y niños menores de edad. “El conjunto de las escuelas que están dentro de la propuesta de revinculación pedagógica que programó el Gobierno de la Ciudad, no están en situaciones óptimas de abrir sus puertas en este contexto pandémico”, afirmó una de las supervisoras consultadas que pidió no publicar su identidad por temor a represalias. “La semana pasada fue la tercera vez consecutiva que el Ministerio de Educación porteño suspendió la entrega de elementos de higiene y desinfección. Son cosas elementales que se necesitan para dejar en condiciones los patios de las escuelas donde Soledad Acuña quiere que se lleve adelante estas actividades”, agregó.

Según lo estipulado por el gobierno porteño, estos encuentros socio educativos de revinculación pedagógica comenzarán el martes 13 de octubre. En varias ocasiones nos pusimos en contacto con el Ministerio de Educación de la Ciudad para conocer la lista de las primeras escuelas que abrirán esa fecha para recibir a las y los estudiantes. “No, no tenemos esa lista, la estaremos elaborando durante el fin de semana”, respondió anoche Luis Bullrich, jefe de gabinete de la Cartera educativa de la Ciudad; dejando en claro que no había nada pergeñado de antemano y que a último momento están definiendo lo más importante: los establecimientos que serán reacondicionados en menos de 48 horas. Recién esta mañana, el Ministerio porteño, confirmó la dirección de dos escuelas técnicas que abrirán este martes 13: La Nº 35 D.E. 18 Ing. Eduardo Latzina; y la Nº 27 Hipólito Yrigoyen, en el barrio de Monte Castro.

“Este viernes tuvimos una convocatoria muy escueta con funcionarios del Ministerio de Educación donde presentaron un programa muy improvisado de estos encuentros pedagógicos”, afirmó en diálogo con El Grito del Sur Amanda Martín, secretaria gremial del sindicato docente Ademys «Este programa no garantiza las condiciones para que no haya contagios en esos lugares, no estipula un presupuesto ni un programa de infraestructura escolar, ni mobiliario, ni de personal; y en segundo lugar no hay ningún tipo de consulta o trabajo para la comunidad educativa. No existe ningún plan para acompañar pedagógicamente a los estudiantes”, señaló. En sintonía con las y los supervisores, la referente de Ademys aseguró que las escuelas no están en condiciones de recibir en este contexto de pandemia ni a alumnos ni a docentes: “En marzo se cerraron las escuelas y no había ni jabón en los baños, ni lavandina ni detergente, y esa situación a la fecha no ha cambiado en absoluto”, cerró.

Los docentes consultados sobre el tema aseguran que el Gobierno porteño no llamó en ningún momento a una capacitación inmediata para saber qué es lo que tienen que hacer ante la aparición de un alumno o alumna con síntomas de COVID-19 en las escuelas. “Tampoco hay un proyecto educativo para esta revinculación pedagógica, esto no muestra un interés real de los funcionarios porteños, simplemente quieren una foto para difundir en los medios. No hay ningún criterio de política educativa”, aseguró Marcelo Parra, secretario de Educación Secundaria de UTE. «Los chicos que hace 7 meses que no ven a sus docentes porque no tuvieron dispositivos ni conectividad y que tampoco vieron a sus compañeros , el gobierno los quiere hacer movilizar en este contexto de alta circulación de virus, para ir entre 1 o 4 horas al edificio que no es la escuela, porque la escuela es el conjunto de la comunidad que la integra: todos los docentes, la directora, los auxiliares, el portero, la portera, el recreo, los compañeros propios y los de los otros años, todo eso es la escuela, lo otro es un edificio vacío”, sostuvo Parra.

En horas de la tarde de ayer, Horacio Rodríguez Larreta aportó a la confusión generalizada que hay en este tema, y acrecentó el temor de miles de familias. En conferencia de prensa anticipó que ellos trabajan para que el resto de los chicos y chicas regresen a las aulas antes de fin de año. Estos dichos fueron pronunciados aún sabiendo que la situación epidemiológica del distrito no lo permite.

Números que preocupan

Si nos retrotraemos a la propuesta original del Gobierno porteño, conocida a principios del mes de junio, en ese momento se hablaba de una cifra menor de estudiantes que, según la cartera educativa local, no tuvo ningún contacto pedagógico durante la cuarentena: los famosos 6500 alumnos y alumnas. En otra instancia aseguraron que esa cifra sería mayor y que también debía sumarse la demanda del sector privado. Lo concreto es que en este conteo de estudiantes, entran en cuestión 170 secundarios de gestión estatal, que -según datos oficiales- tienen en sus últimos años a punto de recibirse un total de 13.158 estudiantes; mientras que en la educación privada hay 349 escuelas con 17.344 estudiantes que están en los últimos años. En definitiva: de llegar a sumarse los pibes y pibas de la educación privada a la revinculación pedagógica que propone la Ciudad, más los 6500 que no tienen computadoras, en las calles habrá alrededor de 37.000 chicos más que circulen a diario por la zona del AMBA, situación que seguramente incremente la circulación del virus.

Tw: @MDSuarez

 

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