La Legislatura porteña aprobó la reglamentación del reconocimiento facial

Para vigilarte mejor

A pesar de las críticas de distintos organismos de Derechos Humanos, la Legislatura porteña aprobó la reglamentación del uso del sistema de reconocimiento facial para la detención de personas prófugas.

Desde 2019, en la Ciudad de Buenos Aires funcionan más de 300 sistemas de reconocimiento facial con cámaras de vigilancia ubicadas en calles y estaciones de subte. Hasta ahora se desconocían los protocolos para su utilización, quedando librados a la voluntad del Ejecutivo porteño. Pero hoy, y a pesar de las nutridas críticas de los organismos de Derechos Humanos, la Legislatura porteña aprobó la modificación de la Ley 5688 de Seguridad Pública, para legislar en esta materia.

La aprobación del pliego no estuvo libre de polémica: presentado inicialmente por Claudia Neira, legisladora del Frente de Todos e integrante de la Comisión de Seguridad, las críticas del CELS, Vía Libre, Amnistía Internacional y otras asociaciones civiles -quienes denunciaron que el sistema viola los Derechos Humanos- hicieron que el principal bloque opositor se abstuviera de tratar el tema sin un debate previo sobre la legitimidad o no de la implementación del reconocimiento facial. Pero ya era tarde: con el despacho presentado, desde Juntos por el Cambio aprovecharon para poner el tema dentro de la labor parlamentaria y así poder aprobar su reglamentación.  «Me hago cargo y vamos a votar en contra», explicó Neira durante su turno de intervención.

Consultado por este medio, Federico Efron, coordinador del área de litigio CELS, explicó: «El uso de esta tecnología por parte del Estado es muy problemática. Las experiencias en otros países demuestran que los sistemas de reconocimiento facial provocan más daños que aportes al sistema de justicia. Nos parece una muy mala idea que se apruebe esta ley de esta manera, sin debate público. No sabemos por qué necesitamos estas herramientas, qué diagnóstico o estudio se utilizó para definir esto».

«Es una medida que afecta a los Derechos Humanos pero no se discutió en la Comisión de DD.HH. de la Legislatura, lo que nos parece muy grave. No se hizo un estudio de impacto: la privacidad, la posibilidad de que se detenga incorrectamente a una persona inocente. No se escuchó a expertos, no se pusieron en discusión las posiciones que existen en las distintas instancias a nivel internacional, como las posiciones del relator de privacidad de la ONU», agregó Efron.

Desde Amnistía Internacional también criticaron la iniciativa: «La incorporación de esta tecnología presenta múltiples afectaciones para el ejercicio de los #DerechosHumanos, entre ellos la privacidad, la libertad de expresión, la libertad de reunión y asociación, la no discriminación, la presunción de inocencia y el debido proceso», sostuvieron en Twitter, desde donde instaron a los legisladores a oponerse al proyecto.

La realidad demuestra que en muchas ciudades del mundo ya se están prohibiendo estas tecnologías. En Londres, en San Francisco o en Boston se ha empezado a prohibir el uso de reconocimiento facial. «Están llegando a las conclusiones de que estos sistemas de reconocimiento facial tienen un grado de error muy alto. Es falso que se use un algoritmo que no tiene errores. Todos los sistemas de reconocimiento facial tienen errores, todos han provocado detenciones de inocentes y todos interfieren con la privacidad de las personas. En Irlanda del Norte hace un mes hubo un fallo muy importante donde se puso en juego esto», sostuvo Efron.

Polémica: buscan regular el reconocimiento facial en espacios públicos de la Ciudad

La tecnología no es neutral, repiten los expertos: toda tecnología es social y se implementa en favor de un determinado interés. Efron agrega que en este caso, además, el algoritmo presenta patrones y sesgos discriminatorios. «En las personas de color, con rasgos menos blancos y caucásicos, hay mayor tasa de error porque tiene que ver con la cantidad de información que se le carga al archivo», sentenció.

La ley fue aprobada con la votación favorable de los legisladores oficialistas y el voto en contra del Frente de Todos y la izquierda. Myriam Bregman, una de las principales voceras contra la implementación del sistema, concluyó citando a la académica Beatriz Busaniche, quien sentenció: «Al reconocimiento facial no se lo regula. Se lo prohíbe».