Costa Salguero

50 a 0: paliza en el primer día de la audiencia más larga del mundo

Ayer a la noche finalizó la primer jornada de la audiencia pública que debate el futuro de las tierras públicas en Costa Salguero. Con 50 expositores en contra y ninguno a favor, la jornada marcó lo que se espera sea un revés político para la administración de Rodríguez Larreta.

Con récord de inscriptos y en un hecho inédito de participación ciudadana en la Ciudad de Buenos Aires, comenzó ayer la primera de las 29 jornadas que durará la audiencia pública por Costanera. La instancia busca poner en valor la opinión de los y las porteñas sobre el intento del GCBA de privatizar 19 hectáreas para dedicarlas a la construcción de un exclusivo barrio náutico. Si el objetivo de la audiencia es medir el clima social en torno a una decisión política, lo de ayer fue paliza: de los 80 inscriptos, 30 se ausentaron, pero los restantes 50 expresaron el rechazo al proyecto en sus alocuciones y nadie avaló la iniciativa en cuestión.

Desde el Frente de Todos calificaron la jornada como un triunfo. Es que la principal oposición porteña viene cosechando los frutos del repudio a la iniciativa oficial y logró unificar el reclamo de colectivos ambientalistas, organizaciones sociales, arquitectos, universidades y sindicatos que se unificaron en la estrategia de «copar» la audiencia. La movida, que se suma a las bicicleteadas y protestas frente al Río, busca sobre todo incidir en el voto de la bancada de UCR Evolución, los aliados locales de Larreta que responden a Martín Lousteau y acompañaron el proyecto en primera lectura.

La tensión UCR-PRO se vuelve mayor a medida que se acercan las elecciones: con Larreta y Santilli impedidos de reelegirse, los radicales porteños apuestan a reemplazar al actual Jefe de Gobierno y la decisión de Costanera podría hacerle mella en su base electoral. Cabe destacar que gran parte de la campaña de Lousteau en 2015 estuvo motorizada al calor de las denuncias por la especulación inmobiliaria y la falta de espacios púbicos en la Ciudad. Martín Ocampo, alfil del radicalismo porteño en la Legislatura, declaró que acompañaron la primera lectura del proyecto pero que se reservaban de cambiar su voto en una segunda instancia dependiendo del resultado de la audiencia.

Durante las más de 8 horas que duró la audiencia, el oficialismo convocó a expositores que acompañaron el proyecto. Entre los convocados por el Gobierno porteño, 6 de los 14 incluso revisten como funcionarios de la Ciudad. El secretario de Desarrollo Urbano (COPUA), el de Transporte y Obras Públicas, el vicepresidente de la Sociedad Central de Arquitectos, la ganadora del concurso de ideas y el decano de Arquitectura de la UADE fueron las pocas voces que expresaron un apoyo en carácter de expositores. Dato de color: la presión oficialista por buscar voces que apoyaran la iniciativa llevó a inscribir a Carlos Venancio, vicedecano de la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo de la UBA, quien finalmente no participó y desde su entorno se afirmaba que «lo habrían inscripto a pesar de su voluntad».

Entre los argumentos oficiales, se escuchó que la propuesta contempla un parque público y que fue desarrollada y seleccionada a través de un concurso de ideas que contó con un récord histórico de 99 propuestas. Agustina Señorans, asesora de género del GCBA, agregó también que el proyecto logrará hacer de la zona un espacio más seguro e inclusivo para que lo transiten las mujeres. Sin embargo, muchos de los argumentos oficialistas adolecieron de un criterio científico: «hay zonas de la Ciudad donde no se puede caminar después de las 4 de la tarde», se escuchó entre las oradoras convocadas por el GCBA. «Necesitamos espacio verde pero también que se haga ciudad», concluyó Aníbal del Olmo, quien fuera jurado del concurso y participara en carácter de expositor en defensa del proyecto oficial.

«Está en debate nuestra identidad. Somos rioplatenses y aspiramos a recuperar y mantener nuestro mejor paisaje», sostuvo Bárbara Rosen, integrante de la Defensoría del Pueblo y del Colectivo de Arquitectas. A partir de allí, en una lluvia interminable de voces que duró más de 7 horas, comenzaron las críticas. Ignacio Álvarez, presidente de la Comuna 4, Alejandro Amor, Defensor del Pueblo, legisladoras, arquitectas, urbanistas, ambientalistas y vecinos de todo tipo y color cargaron contra la privatización de la Costanera. «Sorprende la celeridad con que el Ejecutivo trabaja este tipo de proyectos. En la Comuna 4 tenemos otro río, el Riachuelo, y hace 14 años un fallo exige al GCBA liberar el Camino de Sirga. La Legislatura debería poner el foco en los que menos tienen», resaltó el presidente de la Comuna 4.

«No olvidemos que la pandemia se origina a partir de una crisis ambiental, una crisis del vínculo que tenemos las comunidades y la civilización con los hábitats y el medio ambiente. Tenemos que rediseñar el contrato de las poblaciones con el ecosistema que habitamos», señaló el urbanista Ignacio Fleurquin, en una de las intervenciones más destacadas de la jornada, donde sugirió la necesidad de pensar nuevos vínculos con el ambiente que reviertan el exceso de antropocentrismo.

Culminó el primer día, pero aún faltan 28 jornadas más. La oposición señala que el hecho de que el GCBA no pueda discutir la segunda lectura del proyecto antes de fin de año ya representa un triunfo. Ahora resta saber si la participación popular tendrá la fuerza como para modificar el voto de los aliados de Larreta (UCR-Partido Socialista) y evitar que se convalide la privatización de la ribera del Río de la Plata.

 

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