Temen incremento de contagios en el transporte público

La Ciudad dejó de pagar los traslados de pacientes con COVID desde los hospitales hacia los domicilios

Pese a que no hubo un cambio en los protocolos, el Ministerio de Salud porteño dejó de pagar en su totalidad el servicio de taxis y remises para los pacientes con COVID positivo en condiciones de hacer el aislamiento en sus propias casas. Trabajadores de la salud advierten sobre los riesgos de contagio por el uso del transporte público.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dejó de pagar la totalidad de los traslados de pacientes externados con COVID-19 desde los hospitales hacia sus casas. Desde hace poco más de un mes, trabajadores y trabajadoras de la salud que se desempeñan en distintas Unidades Febriles de Urgencia (UFU), como se denomina al circuito hospitalario cerrado para la atención de casos en territorio porteño, se encontraron con dificultades a la hora de solicitar el servicio de viajes que lleva a las personas contagiadas de vuelta a sus domicilios una vez que están en condiciones de hacerlo. Alarmados por la situación, confiaron a El Grito del Sur que, en muchos casos, a los pacientes con COVID y síntomas febriles no les queda otra que volverse a pie, poniendo en riesgo su propia salud, o peor: pese a que está contraindicado, si la distancia es muy grande y no tienen los recursos, terminan tomándose un transporte público, con el riesgo de contagio que eso conlleva. Varios médicos llegaron incluso a poner plata de su propio bolsillo para pagarle a los pacientes por el servicio que el Ministerio de Salud comenzó a recortar, según surge del testimonio de varios de ellos.

“Hasta hace por lo menos un mes y medio, cuando un paciente era testeado en un hospital y daba positivo, pero estaba en condiciones de ser derivado para realizar el aislamiento preventivo y transitar la enfermedad en su casa, todo de acuerdo al protocolo vigente, se les comunicaba a las autoridades superiores que le costeaban el viaje en taxi o remis hasta su domicilio. Eso dejó de pasar y nos parece muy grave. Porque salvo los pacientes que llegan en auto, el resto se tiene que volver caminando, algunos con su estado febril a cuestas (y sabemos los trastornos de cansancio que genera la enfermedad) o lo que es peor, tomándose un colectivo u otro transporte público, con lo que eso implica”, describió a este medio un trabajador del sistema de salud porteño. Relatos similares fueron recogidos en distintos hospitales de la Ciudad, cuyos trabajadores confirmaron que en varios casos pusieron plata de su bolsillo para evitar ese riesgo.

El programa para el traslado de pacientes con COVID en taxi hacia sus casas o hacia los hoteles dispuestos por el Gobierno porteño para el aislamiento fue clave durante los primeros meses de propagación del virus para evitar contagios en el transporte público. La Ciudad había puesto especial énfasis en el protocolo, coordinado por los ministerios de Salud y Transporte, quienes brindaron capacitaciones a choferes para adaptar los coches y desinfectarlos luego de cada traslado. Pero desde hace un mes, si bien se mantuvo para el Detectar, el servicio dejó de funcionar para la red de hospitales.

Desde el Ministerio de Salud porteño negaron que se trate de una situación generalizada, aunque admitieron que “hubo casos aislados, en algunos hospitales” donde los pacientes se vuelven solos. “Tenemos especial cuidado con aquellas poblaciones más vulnerables”, confió una fuente del Ministerio que se encarga de sostener Detectar, programa que sí mantuvo en pie la flota total de 240 taxis disponibles para trasladar pacientes de vuelta a sus casas. También reconocieron que, en los últimos meses, aumentó considerablemente el porcentaje de pacientes positivos que realizan el aislamiento en su domicilio, en detrimento del alojamiento transitorio en los hoteles dispuestos por el Ejecutivo para tal fin.

Si bien los protocolos para el funcionamiento de las UFUs -así como para el tratamiento de casos sospechosos y positivos- sufrieron varias modificaciones durante el curso de la pandemia, la última resolución respecto de los traslados sigue estableciendo específicamente que aquellos pacientes derivados desde los hospitales hacia sus casas deben ser trasladados en vehículos especialmente preparados y solventados por el Gobierno. El manejo de las UFUs está a cargo de la subsecretaria de Hospitales, Laura Cordero.

“Los pacientes con COVID-19 confirmado que retornan al domicilio para completar su período de aislamiento podrán hacerlo en una unidad de traslado de las mismas características y considerando las mismas medidas enunciadas anteriormente en el apartado anterior cuando no puedan hacerlo en vehículo particular”, reza el anexo de la resolución 1391/2020 del Ministerio de Salud, aún vigente.

Hace dos semanas, las y los enfermeros de la Ciudad volvieron a salir a la calle e instalaron un acampe frente a la Jefatura de Gobierno, en reclamo de su reconocimiento como profesionales y su correspondiente actualización salarial, cuyo atraso lleva varios años y se intensificó con la pandemia. El recorte en Salud de la Ciudad también podría llegar por ese lado: cientos de contratos de enfermeras que se incorporaron en plena pandemia podrían quedarse sin trabajo con el argumento de la baja en el número de contagios en territorio porteño.

 

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