El Gobierno porteño debe sentarse ahora a negociar con las familias

Se suspendió el desalojo de las 11 familias de «El Hotelito» en la Villa 31

Luego de una movilización en apoyo a las 58 personas que resistían el desalojo de "El Hotelito" dispuesto por el Gobierno de la Ciudad para el próximo 18 de noviembre, finalmente la jueza interviniente en la causa suspendió la orden.

Entre tires y aflojes, y gracias a la organización de los vecinos y las vecinas de la Villa 31, se logró frenar el desalojo de las once familias de «El Hotelito», que estaba dispuesto para el miércoles 18 de noviembre. Luego de un insistente reclamo a la Secretaría de Integración Social y Urbana y tras una movilización que reunió el último viernes a 500 personas del barrio frente al Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, las 58 personas que resistían la medida dispuesta por la jueza lograron torcerle el brazo al Gobierno porteño, suspender el desalojo e instar a los funcionarios a sentarse en una misma mesa con los vecinos y las vecinas involucradas para buscar una solución real a la problemática de vivienda que sufren. «Estamos muy contentos», expresó a El Grito del Sur Rosa, una de las mujeres que permanece en El Hotelito.

El conflicto se desató el 2 de octubre cuando la Policía de la Ciudad realizó un allanamiento ilegal sobre el complejo de viviendas transitorias conocido en la Villa 31 como «El Hotelito», donde viven desde hace tres meses un grupo de once familias con más de 30 pibes y pibas en emergencia habitacional. De las once familias, además, siete de ellas son mujeres con sus hijos e hijas a cargo que llegaron al lugar escapando de diversas y complejas situaciones de violencia de género. Tras aquel operativo, la orden de desalojo no demoró mucho más en llegar y las 58 personas involucradas empezaron a organizarse para frenar la medida. «Nosotros no queremos El Hotelito como propio, queremos pagar o que nos den una vivienda nueva y poder pagar esa vivienda. Sabemos que en el futuro el barrio supuestamente se está urbanizando y sabemos que tendremos que pagar», aclaró Rosa.

Fruto de la articulación con el Comité de Crisis de la Villa 31, la Mesa de Urbanización Participativa y las distintas agrupaciones del barrio, las familias lograron realizar un amicus curiae con la firma de Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, y numerosas personalidades políticas, culturales y sociales en defensa del derecho a la vivienda y contra la orden de desalojo que tenía fecha para el 18 de noviembre. Durante la última semana intervinieron también el defensor del Pueblo, Alejandro Amor, la legisladora porteña por el Frente de Todos, Victoria Montenegro, y representantes del Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), con el objetivo de mediar entre el Gobierno de la Ciudad y las familias implicadas, dentro de las que se contabilizan 35 menores.

Sin éxito alguno, el viernes pasado, cientos de vecinos y vecinas se movilizaron primero hacia la Secretaría de Integración Social y Urbana y luego al Ministerio de Educación ubicado en el barrio, para presentar el amicus curiae y, después de esperar más de cuatro horas en el lugar, ningún funcionario salió a recibirles. Esa misma noche, la jueza rechazó el recurso presentado por las familias. Pero mejores noticias llegaron a la mañana siguiente, cuando la abogada defensora se comunicó con las personas de «El Hotelito» para informarles que el desalojo había sido suspendido. «Sabemos que es un primer round que ganamos, en el que además la jueza apuntó a la Secretaría (de Integración Social y Urbana) de la Ciudad de Buenos Aires para que negocie con nosotros. Los hace responsable a ellos de tomar la iniciativa de negociar algo con nosotros sobre nuestra situación de vivienda», concluyó la vecina de la Villa 31, feliz por lo resuelto y esperanzada en la negociación venidera.

 

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