María Eugenia Catalfamo

«El aborto es una cuestión de convicciones: nadie cambia de idea en dos años»

María Eugenia Catalfamo es la única puntana que votará a favor de la legalización del aborto en el Senado. A una semana de que se decida si Argentina va a tener aborto legal, la joven senadora habló con El Grito del Sur sobre el desarrollo del debate, el panorama para el 29-D y la transversalidad.

Desde el año 2012, San Luis es una de las 15 provincias que adhiere al protocolo nacional de Interrupción Legal del Embarazo (ILE), lo que ha llevado a que reduzca ampliamente las muertes maternas. Sin embargo, María Eugenia Catalfamo es la única senadora puntana que (hasta ahora) votará a favor de la legalización del aborto, algo que no pudo hacer en 2018 cuando se encontraba de licencia por embarazo. Licenciada en Comunicación Social, María Eugenia estuvo al frente de la Secretaría de la Juventud de la provincia de San Luis y entró a la Cámara Alta dentro del Frente de la Unidad Justicialista San Luis -que integra el Frente de Todos-y como parte de una camada de mujeres jóvenes que dieron un nuevo aire al Senado.

En la previa a la votación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, Catalfamo habló con El Grito del Sur sobre el desarrollo del debate, el panorama para el 29-D y la importancia de la transversalidad. “Ojalá todos los que se comprometieron en el 2018 a favor de esta iniciativa hoy continúen con esa línea porque no es una cuestión política”, asegura la joven política de 33 años.

¿Cómo viste el debate de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en el Senado?

El debate se dio en un marco de respeto, que es lo que esperábamos. Por supuesto estos temas generan visiones muy particulares y muy pasionales porque es un tema sensible, pero fue un debate respetuoso. Es importante que esta vez el proyecto venga desde el Ejecutivo porque demuestra que hay un Estado presente que entiende la importancia de garantizar la salud de las personas con capacidad de gestar para bajar las muertes por el aborto clandestino. Después del dictamen de IVE también se firmó el del Plan de los Mil Días, proyecto complementario que viene a darle un marco de contención a las personas gestantes que sí quieren maternar.

Se dijo que en el Senado se le dio un tratamiento express a la ley. ¿Creés que fue así?

No creo que haya sido un tratamiento express como dijo el senador Mayans. Nosotros venimos debatiendo este tema en el Congreso desde el año 2018 y en ese lapso de tiempo no surgió ninguna contrapropuesta que permitiera salvar al menos una vida. En estos dos años siguieron habiendo muertes por abortos mal practicados. No coincido con que haya sido rápido, hemos escuchado 800 exposiciones abiertas entre ambos debates y es una discusión que en la sociedad viene dándose hace décadas. Creo que el tema está saldado.

Sos la senadora más joven de la Cámara, ¿la presencia de mujeres jóvenes ayudó a que se traten este tipo de propuestas?

Definitivamente, que haya representantes jóvenes en Diputados y Senadores hace posible que las leyes que tienen que ver con ampliación de derechos sean conquistadas. Esto está demostrado: en la Cámara de Diputados la mayoría de los menores de 40 años votaron a favor de la legalización de la IVE. Las nuevas generaciones son más proclives a apoyar estas iniciativas.

¿Cuál es la realidad del aborto en San Luis?

En San Luis también hay abortos clandestinos pero en nuestra provincia, desde el año 2012, (cuando fue el fallo FAL) se decidió que el sistema de salud publica se hiciera cargo de las ILEs, lo cual bajó a cero la cantidad de muertes maternas. Yo creo que en ese sentido San Luis es una provincia muy privilegiada, obviamente contemplando que las ILEs se dan dentro de las causales (establecidas en el Código Penal desde 1981) y mientras haya medicamentos, porque también recordemos que el 90% de los abortos se hacen de manera farmacológica. San Luis tiene esta realidad por una decisión política que se tomó hace ya más de ocho años.

Dentro del Frente de Todos hubo bastantes tensiones respecto al tema. ¿Cómo las manejan? ¿Se juntaron entre quienes estaban a favor de la iniciativa?

Es un tema transversal a todos los bloques, sabemos que muchos senadores de la oposición también apoyaron la iniciativa y creo que lo van a hacer este año porque es una cuestión de convicciones y uno no cambia de idea en dos años. En nuestro bloque hay personas que están a favor y en contra, y quienes estamos a favor hablamos y dialogamos en conjunto, como lo hacemos con otras iniciativas de ley. Quienes están en contra de la iniciativa lo toman como algo muy traumático en el sentido de la concepción de la vida, porque hay cuestiones religiosas de las que es muy difícil despegarse. Yo también soy una persona católica, he ido a un colegio cristiano toda mi vida y vengo de una familia conservadora y tradicional, pero entiendo que esto es algo que excede nuestras creencias y el aborto también sucede cuando los métodos anticonceptivos fallan y eso lo vemos en nuestros círculos íntimos. No puede ser que hoy, en pleno siglo XXI, estemos obligando a las mujeres a cumplir con este mandato patriarcal.

¿Cómo ves el panorama para la votación del 29?

No te puedo decir porque no lo sabemos, pero sí tenemos la esperanza de que esta vez el tema haya calado hondo en la sociedad y que se entienda que este proyecto no viene a promover el aborto o esas cosas que se dijeron en el plenario, sino al contrario. Se ha demostrado en los países del mundo que legalizaron el aborto que lo sucede es que al principio suben los números, porque comienza a haber registro de lo que ahora es una práctica clandestina y, a medida que pasa el tiempo, esto baja hasta que no hay más muertes maternas. Ojalá todos los que se comprometieron en el 2018 a favor de esta iniciativa hoy continúen con esa línea porque no es una cuestión política, esto va a beneficiar a las mujeres y les va a dar la autonomía que todos deseamos.

 

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