El presupuesto 2021 de Larreta

Presupuesto CABA 2021: ajuste en educación, vivienda y salud

El Gobierno de la Ciudad presentó su presupuesto para el año 2021 con recortes en las áreas de salud, educación y vivienda, pero además lo acompañó con el anuncio de un impuesto al consumo con tarjeta de crédito. ¿Cuáles serán los sectores más afectados por el ajuste?

Con recortes en vivienda, salud y educación, ajuste en la obra pública y aplicación del impuesto al consumo con tarjeta de crédito, el Gobierno de la Ciudad dio a conocer la semana pasada su presupuesto para enfrentar el año 2021. En una presentación realizada por el ministro de Hacienda Martín Mura en el marco del pleno de la Legislatura, el Ejecutivo porteño autorizó la emisión de títulos de deuda pública en el mercado local y avaló el recorte en áreas muy sensibles para el desarrollo integral de la Ciudad.

Para analizar la situación que depara el 2021 con un presupuesto de recortes en la ciudad más rica del país, El Grito del Sur se comunicó con dos economistas que siguen el tema de cerca. Nicolás Sigal, integrante de Proyectar Ciudad, explicó: «Este es un presupuesto de ajuste y es llamativo que lo sea por el contexto en el que estamos. En términos del gasto vamos a estar un 11% abajo en relación a 2019 -el último año que se ejecutó antes de la pandemia».

«En los principales rubros que tienen impacto en la calidad de vida de la población hay un ajuste», coincidió Juan Pablo Costa, economista y coordinador del Observatorio de Economía Urbana de CEPA. «En servicios sociales, en políticas de trabajo, en promoción social, en cultura. Incluso tenés ajuste en servicios de agua potable y alcantarillado», señaló el analista.

La excusa del gobierno porteño para el recorte presupuestario se sustenta en la quita de la coparticipación que dispuso el gobierno nacional y que en la mañana de ayer fue aprobada por la Cámara de Diputados. Si bien el presupuesto recortado a la Ciudad debía destinarse únicamente al mantenimiento de la Policía de la Ciudad, el Ejecutivo porteño utilizó este hecho como excusa para justificar el recorte en otras áreas. Desde el Frente de Todos denunciaron que la reasignación presupuestaria responde a un reparto discrecional que realizó el propio Mauricio Macri cuando estuvo al frente del Estado. «El expresidente Macri le dio más a la Ciudad que más tenía. Una metáfora perfecta de lo que fue la política que argentinas y argentinos tuvimos que sufrir los últimos cuatro años: beneficiar a la parte más alta en detrimento de la parte más baja de la Argentina», explicó en el recinto el jefe del bloque oficialista en Diputados, Máximo Kirchner.

«Claramente es un presupuesto que se achica y además hay partidas con caídas muy significativas. En educación, por ejemplo, el presupuesto prevé un 10% menos de gasto en términos reales de lo que fue el promedio de gasto entre 2017 y 2019. En vivienda el ajuste asciende a un 50%, un recorte muy fuerte», explicó Segal. El economista agrega que, a su vez, el presupuesto impulsado por el GCBA se caracteriza por su discrecionalidad: es decir, el Ejecutivo contará con un gran margen de maniobra para reasignar partidas a lo largo del año.

En un 2020 caracterizado por el agresivo discurso de la ministra de Educación Soledad Acuña, dicha área será una de las mas afectadas por la reducción presupuestaria. «Para lograr el ajuste que prevén en Educación tienen que caer los salarios en términos reales pero también se va a ver afectado el gasto en mantenimiento y reparación de escuelas», subrayó Segal. La definición sorprende porque, en caso de retomar las clases presenciales en contexto de pandemia, la necesidad de incorporar mobiliario, adaptar instalaciones y mejorar los inmuebles se volverá acuciante.

«Partimos de la base de que el GCBA se plantea la sanción de una serie de nuevos impuestos: además de ajuste de gasto, estamos frente a un verdadero impuestazo. La Ciudad crea tres impuestos que no existían; no estamos hablando de aumentar alícuotas, sino de impuestos nuevos y regresivos: el 1,2% al consumo con tarjetas de crédito, y otros dos impuestos al sistema bancario radicado en CABA que tendrán impacto en la tasas de interés», resaltó Costa.

En cuanto a la implementación del impuesto al consumo con tarjeta de crédito, Segal afirmó: «Es una medida con poca audacia para hacer frente a los desafíos fiscales de la Ciudad. Si bien la CABA tiene una base de recaudación sólida, se distribuye de manera muy asimétrica. Debería gravarse más a los grandes patrimonios: el impuesto inmobiliario o el impuesto de patentes automotores. Modificar esos números podría significar una fuente de recursos importante en lugar de elegir el atajo de gravar las compras con tarjeta de crédito».

En plena pandemia, el sentido común diría que el Gobierno de la Ciudad estima un aumento de los presupuestos en salud. Sin embargo, éste parece ser el menos común de los sentidos. «El sector salud tiene una caída del 7% real respecto a lo que fue el presupuesto en 2019 y no se ve una decisión clara de incrementar la inversión en el área», señaló Segal y agregó que a los sectores afectados se les suma Industria y Comercio, Promoción Social y Trabajo.

Por último, el presupuesto de Larreta para 2021 estima un incremento en las entradas a Polideportivos, al Parque de la Ciudad, al Parque Sarmiento y el arancelamiento de las Ecobicis. ¿Existe algún área donde hayan aumentado las asignaciones presupuestarias? «Lo que registra un aumento real son los servicios de seguridad», agrega Costa. Un ajuste a la calidad de vida y un aumento en seguridad. La síntesis de un modelo de ciudad para pocos.

 

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