La firma que le puso un punto final (o al menos aparte) a la lucha

En un día histórico, Alberto Fernández firmó la promulgación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y del Plan de los Mil Días.

58 días pasaron desde que Alberto Fernández envió el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo al Congreso. 58 días, 18 horas, 30 minutos, una vacuna, dos vigilias y algunos twittazos después, sentado sobre la reconstrucción del mural Ejercicio Plástico de David Alfaro Siqueiros, el presidente firmó ayer la promulgación de la ley que garantizará que todas las personas con capacidad de gestar puedan interrumpir su embarazo hasta la semana 14 en Argentina.

Sentado sobre una tarima y sin su característica gaseosa de pomelo, el presidente encabezó el acto en el Museo del Bicentenario. A sus lados, además del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, estuvieron Vilma Ibarra, secretaria Legal y Técnica y una de las piezas claves para que la ley llegue a buen puerto, Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad -que nunca se despegó de la militancia de base- y Ginés Gonzales García, histórico luchador por la salud sexual y reproductiva, tres veces a cargo de la cartera de Salud: las puntas del tridente verde que sacó a flote el proyecto todas las veces que pareció peligrar. A esto se les sumó la militancia, coordinación y obstinación de los feminismos, que llevaron a cabo la primera revolución sin muertos. 58 días después, que supieron ser tan infinitos como irrisorios, una firma le puso el punto final (o al menos aparte) a esta lucha.

Abajo, ministros y ministras, diputados y diputadas, legisladores y militantes. Si en algún momento el Gobierno intentó sugerir neutralidad, de eso no quedó nada: “Es ley” se leyó en las pantallas y el video de presentación mostró vigilias heladas, pañuelos verdes y mujeres llorando.

Las primeras palabras las dio Gómez Alcorta quién hablo de esta ley como un fruto de la alquimia entre militancia feminista y políticas públicas. “Hoy estamos acá porque se conjugó una larga historia de luchas de los feminismos y también la decisión política de un gobierno”, señaló la ministra. “La creación de este ministerio y también estas leyes son ejemplos de la alquimia que se produce cuando se abre una ventana de oportunidades en la que se enlaza la organización, la movilización, y la lucha de los derechos con la decisión política. Esa alquimia es absolutamente imbatible,” aseveró la abogada de Milagro Sala a más de un año de comenzada su gestión. Además Gómez Alcorta agradeció la transversalidad política y nombró a las históricas integrantes de la Campaña, muchas de ellas sentadas bajo el estrado. “ Y en nombre de todas ellas a las que no podemos nombrar” culminó entre aplausos.

La voz de la secretaria Legal y Técnica nunca dejó de temblar de emoción. De traje blanco y tono suave, Ibarra contuvo el llanto durante los cinco minutos de su intervención: “Hasta hoy el Estado respondió con amenazas de cárcel y con procesos penales con cárcel efectivas, con clandestinidad y riesgo para la vida y la salud. A partir de ahora cambiamos el paradigma: el Estado va a recibir a las mujeres y a las personas gestantes en su sistema de salud, las va a tratar con dignidad y con respeto y eso nos pone en un nuevo lugar frente a la sociedad”, dijo quien militó por la autonomía de las mujeres y personas y estuvo al frente de otras conquistas de derechos como la ley de Matrimonio Igualitario que promovió como diputada “A mi equipo jurídico sólo le puedo decir gracias. Allí estuvo la pluma también de la ley de matrimonio igualitario, de identidad de género y ahora estas leyes.»

El acto cerró con las palabras del mismísimo Fernández quien, entre risas, se adjudicó el rol de derogador del patriarcado y habló del papel de los varones en la lucha, recordando los cursos sobre legislación del aborto que impartió desde 1985 en la Facultad de Derecho. “Para mí es un día de alegría porque además cumplí. Hice campaña diciendo que iba a promover esto y hoy es una ley. En tiempos en los que la palabra política parece despreciada me parece muy importante que cumplamos con nuestra palabra, todos aquellos que le hablamos a la gente, a los hombres y mujeres de esta patria”.  «Hoy todas las mujeres saben que, embarazadas, van a tener un Estado detrás de las que le va a dar salud y garantía de ingresos suficientes para que ella y su hijo o hija puedan desarrollarse como corresponde. Y también, la posibilidad de que la mujer que no quiera seguir adelante con su embarazo pueda ponerle fin y el Estado esté allí para garantizar la salud que la clandestinidad hoy no le garantiza”, aseguró en referencia a la ley de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia (Plan de los Mil Días), promulgada durante el mismo acto y aprobada por unanimidad en ambas Cámaras.

No hizo falta que la locutora diera por finalizado el acto para que se alzaran pañuelos y se escucharan consignas. Las históricas, para quienes rendirse nunca fue opción, se agitaron en un baile desordenado, distanciadas entre sí por protocolo, las periodistas dejaron de lado sus libretas para aplaudir, las legisladoras se abrazaron con la mirada.  “Aborto legal en el hospital” ya no fue un deseo sino una realidad. Fue ley.

¿Qué pasó después?

Apenas terminado el acto oficial, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidades se acercó a hablar con la prensa. Frente al micrófono, Gómez Alcorta explicó que se trabajará para que se cumpla la ley (que regirá en todo el país, sin necesidad que cada provincia adhiera) ni bien entre en vigencia (ocho días después de su publicación en el Boletín Oficial). La ministra también aseguró que ya se están reforzando las partidas de misoprostol para llegar a todas las provincias e intentando conseguir que se autorice la mifepristona. Sobre el veto parcial de la palabra “integral” en el causal salud aclaró que no modifica el espíritu del texto, ya que la OMS contempla la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social. Por último dejó en claro que todas las personas con capacidad de gestar y los profesionales que actualmente tengan causas judiciales abiertas o condenas por aborto deberán ser sobreseídos inmediatamente.

Entre los funcionarios y las funcionarias verdes que se acercaron al corralito estuvo Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y diputada sorora mandato cumplido, quien aseguró que durante el 2020 en su Municipio se garantizaron 200 Interrupciones Legales del Embarazo por las causales ya comprendidas en el Código Penal.

Malena Galmarini, presidenta de AySa y estratega silenciosa de la ley, vistió de fucsia y dijo que era el momento de pensar en las luchas venideras “Hay que volver al violeta que es el color de la lucha por todos los derechos de todas las mujeres. Al colectivo de mujeres en Argentina y del mundo nos cuesta tanto trabajo llegar a un objetivo que cuando llegamos nos relajamos y si nos relajamos el patriarcado vuelve a avanzar, entonces termina siendo como el juego de la oca.” “Ahora, lo que viene es casi más difícil y mucho más importante que la sanción de la ley que es la implementación real. Las leyes son letras frías si después no llega ese derecho a la gente en serio”, manifestó la ex secretaria de Política Sanitaria del partido de Tigre.

También Nina Brugo, Martha Rosemberg, Nelly Minyersky y Dora Barrancos estuvieron presentes y fue la propia asesora Ah Honorem del presidente quien recordó el aborto que se realizó durante su exilio en Brasil.

Mayra Mendoza y Dora Barrancos

Aunque en el texto de la ley se utilice el término “persona gestante” aún cuesta visibilizar que hay otras identidades de género que pueden interrumpir sus embarazos. En ese sentido, Alba Rueda, subsecretaria de políticas de diversidad del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, queda a cargo de un rol fundamental:  “Una de las líneas de trabajo de la subsecretaría será resguardar que todas las personas puedan ejercer este derecho, sobre todo desde la perspectiva de la diversidad. Pensar la intersección de los cuerpos gestantes en los ámbitos de la salud, en el ejercicio de derechos, en los espacios que sostienen el sistema de salud, será un desafío fundamental”, explicó a este medio la primera mujer trans en llegar a un cargo de esta jerarquía.

Compartí

Comentarios

Dalia Cybel

Escribo y edito sobre géneros en El Grito del Sur. Alguna vez fui historiadora del arte, ahora intento ser Maestranda en Estudios y Políticas de Género. Tengo un newsletter con nombre de dibujito animado. Mi superpoder es tener siempre los labios pintados.
@orquidiarios