La reunión tendrá lugar este viernes

Divide y reinarás: Acuña convocó a los gremios docentes por separado para hablar de la vuelta a la presencialidad

En medio de una suba desmedida de casos en todo el país, y con un aumento del 50 por ciento de los casos en la última semana en la Ciudad de Buenos Aires, la administración porteña continúa firme en su voluntad de iniciar el ciclo lectivo 2021 de manera presencial y ya citó a los sindicatos para discutir la propuesta oficial.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires convocó a los sindicatos docentes a una reunión en el Ministerio de Educación porteño, para el próximo viernes, con el objetivo de tratar el tema de la vuelta a clases presenciales en el mes de febrero. Cada uno de los gremios porteños le planteará diferentes temas de la coyuntura, entre los que se encuentran las condiciones epidemiológicas actuales; que se mejore la situación sanitaria y de infraestructura; que se refuerce la cantidad de recursos y elementos de limpieza e higiene; y uno de los temas principales, los aumentos paritarios. El Grito del Sur conversó con los principales gremios docentes al respecto, quienes fueron muy contundentes en su análisis: si no se modifican las condiciones epidemiológicas y de infrestructura escolar es imposible proyectar el comienzo de clases presenciales, tal como desea el oficialismo porteño, para el próximo 17 de febrero.

Desde el oficialismo porteño advierten que, en esta oportunidad y por razones epidemiológicas, el Ministerio de Educación de la Ciudad decidió dividir en dos grupos el encuentro con los gremios docentes. Si bien el conjunto de sindicatos está a favor de esta medida, la decisión va más allá de cuestiones sanitarias. Desde los gremios aseguran que Soledad Acuña pretende segmentar el encuentro en dos para dosificar la catarata de reclamos que presentarán los sindicatos más combativos, entre ellos, UTE y ADEMYS. Así es que, la Unión de Trabajadores de la Educación fue citada a las 10 de la mañana, mientras que la Asociación de Enseñanza Media y Superior a las 14 horas. Ante esta situación, los gremios propusieron que el encuentro se realice en una reunión única, y desde el Ministerio dijeron que van a rever la convocatoria y lo anunciarían en las próximas horas.

La comunidad educativa denuncia que durante los 9 meses de pandemia y aislamiento escolar, el Gobierno porteño no realizó ninguna obra de reacondicionamiento e infraestructura en los edificios escolares para adaptarlos al contexto de pandemia pero, pese a esto, la cartera educativa insiste en comenzar con las clases presenciales el próximo 17 de febrero. Desde el ministerio que conduce Soledad Acuña no quieren brindar los detalles que hacen al conjunto de la información oficial, por lo que se advierte que aún el plan de vuelta a clases presenciales no está terminado. Frente al avance descontrolado de contagios en el AMBA, que se cuadruplicaron en las últimas semanas, la titular de la cartera educativa de la Ciudad sostiene la fecha del inicio del ciclo lectivo para la segunda semana de febrero y se niega a abrir el debate.

Desde los gremios mayoritarios adelantaron que, así como están dadas las condiciones de infraestructura escolar y epidemiológica, es imposible proyectar la vuelta a clases de manera presencial para el 17 de febrero. La secretaria general de la UTE, Angélica Graciano, destacó que desde septiembre de 2020 hasta la fecha, el Gobierno porteño no entregó el registro público de estudiantes que no tienen conectividad y computadoras; en el mismo sentido, adelantó a éste medio que durante el encuentro «van a exigir la duplicación de cargos docentes para que se puedan cumplir con todos los protocolos en medio de la pandemia, porque es inaceptable que pretendan que las maestras hagan todo el trabajo, el presencial y el virtual, si es que vamos a una doble modalidad».

Cómo van a trasladarse las y los estudiantes es otro de los puntos principales de los reclamos de la Unión de Trabajadores de la Educación: “El transporte escolar y el viaje de los chicos es importantísimo. Porque una cosa fue haber presentado la idea en noviembre del año pasado, la vuelta a clases en febrero para éste año, y otra muy distinta es que se siga hablando de lo mismo en este contexto con lo rápido que crecieron los contagios», agrega Graciano.

Entre los temas de agenda que UTE le va a acercar a Soledad Acuña el próximo viernes se encuentran: la preocupación por no haber comenzado la vacunación contra el COVID en el grupo de docentes; la falta inversión en infraestructura, en conectividad y dispositivos para las y los estudiantes; y el pedido de más puestos de trabajo. «La organización de las instituciones educativas no se hace desde el ministerio, la hacen los equipos directivos y los supervisores que hoy están de vacaciones», afirma Graciano.

Por último, la titular de la Unión de Trabajadores de la Educación manifestó que «si estuvieran realmente interesados en la educación pública no bajarían el presupuesto educativo, al mismo tiempo que aumentan el gasto de la pauta publicitaria para los diferentes medios».

Desde ADEMYS, el otro gremio mayoritario de maestras y maestros porteños, también van a acerca una lista de puntos a la reunión del viernes. «Hay escuelas que son muy cerradas, que necesitan otro tipo de infraestructura. Los espacios escolares están pensados para grupos de 20 a 30 pibes, esto hoy no es posible. Esto lo tiene que resolver el Gobierno, nosotros advertimos el problema pero ellos deben solucionarlo», señala el secretario adjunto, Jorge Adaro.

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Más allá de las palabras del ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, que manifestó en varias oportunidades que la vacunación no era condición ‘sine qua non’ para la vuelta a las aulas, el conjunto de los gremios docentes sostienen que éste es uno de los puntos primordiales. «El plan de vacunación vemos difícil que se implemente incluso antes del 17 de febrero», destaca Adaro. «Por otro lado, el tema del aumento paritario es importante porque hasta ahora el Gobierno porteño no lo ha mencionado. Nosotros vamos a hacer un planteo de recomposición salarial con un sueldo inicial acorde a la canasta familiar con una cláusula gatillo», concluyó.