Un caño que recorre toda la Costanera

Costa Salguero y más allá: los 13 “proyectos urbanísticos” de Larreta para la zona costera

La Ciudad firmó con Aysa un convenio para la construcción de la segunda etapa de un caño maestro cloacal, al que bautizó "Baja Costanera". Brindará la infraestructura necesaria para unos 13 proyectos urbanísticos sobre la ribera porteña, muchos de ellos sobre tierras que eran públicas. La letra chica desnuda un proyecto a largo plazo de privatizaciones y edificios VIP.

El Gobierno de la Ciudad y Aysa llegaron a un acuerdo a fines del año pasado para agilizar los plazos de construcción de la segunda etapa de un caño maestro cloacal de más de 20 kilómetros que recorrerá de punta a punta la zona costera porteña, desde el límite con Vicente López hasta Dock Sud. La obra será la piedra angular de unos 13 proyectos inmobiliarios privados que el Ejecutivo conducido por Horacio Rodríguez Larreta tiene en carpeta, en su mayoría sobre terrenos públicos ya rematados o la espera de que su venta sea aprobada en la Legislatura. Una vez concluido, brindará ese servicio básico para los edificios Vip que se levantarán en Costa Salguero, Punta Carrasco, Tiro Federal, Solares de Santa María, Catalinas 2 y Catalinas Sur, y los terrenos de “Cavia”, en Palermo, donde funciona la Policía Montada. También dotará de la infraestructura necesaria a otras tantas intervenciones sobre terrenos de Avenida Libertador, la Villa 31, la Isla Demarchi y el “Distrito Quartier”, entre otros.

La letra chica del convenio, que se firmó el 14 de diciembre pasado, establece que la Ciudad se hará cargo de los costos iniciales (consultoría y estudios de impacto ambiental), por unos 160 millones de dólares (4.100 millones de pesos), que ya fueron aprobados como gasto en el apartado de obra pública del presupuesto porteño para 2021. Los fondos saldrán de un préstamo que el Ejecutivo porteño consiguió en 2016 de parte del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, para prevenir inundaciones. Es decir, se financiará con deuda pública, emitida con otros fines. De dónde saldrá el dinero para la construcción definitiva, mucho más costosa, es toda una incógnita para una gestión que perdió el último año casi dos puntos de coparticipación.

La Ciudad ya había abierto en mayo el proceso de contratación de una consultora para que se haga cargo de llevar adelante el segundo tramo de la obra, que fue bautizada “Baja Costanera”, pero le faltaba el visto bueno de Aysa para avanzar. La construcción del túnel cloacal para la zona costera porteña no entusiasmaba al organismo que conduce Malena Galmarini, que tiene otras prioridades dentro del plan quinquenal diseñado en 2019 y que finalizará, si todo sale dentro de lo planificado, recién en 2023. Pero el Jefe de Gobierno consiguió que Galmarini acompañe y acelere el proceso, por lo que el caño estará listo mucho antes de lo que estaba estipulado.

Los tiempos para la obra ahora dependerán casi exclusivamente de la destreza de la Secretaría de Transporte y Desarrollo Urbano, a cargo del arquitecto Álvaro García Resta, que responde directamente al jefe de Gabinete Felipe Miguel. De todos modos, son varios los proyectos inmobiliarios para los que el túnel fue concebido que tienen algunos problemas políticos. Las audiencias por la rezonificación de Costa Salguero y Punta Carrasco culminaron ayer con un fuerte rechazo de miles de vecinos y vecinas, y además su venta está trabada en la justicia administrativa. Hay otros, como “Cavia”, que no lograron el consenso de los aliados del Pro en la Legislatura y el proyecto que habilita su remate está por ahora frenado.

Aysa optó por no poner palos en la rueda y en el acuerdo primó el buen vínculo histórico entre Larreta y la familia Galmarini-Massa. De todos modos, en el entorno de la funcionaria dejaron en claro que la prioridad del organismo es llevar servicios a los barrios populares, y se ocuparon de resaltar que el apuro por hacer el túnel para una zona donde habrá edificios Vip fue exclusivo del Jefe de Gobierno. “Se nota para quién gobiernan”, se desmarcaron.

Ya en el llamado a licitación para la consultoría, el Gobierno porteño había aportado por primera vez, en un documento público, lo más parecido a una descripción de su proyecto integral para la zona costera. Los mismos párrafos alusivos fueron replicados en el convenio con Aysa. Dice textualmente: “La ampliación de la capacidad del sistema cloacal permite además la planificación de proyectos urbanísticos en la zona costanera, como son: Cavia, Costa Salguero, Punta Carrasco, Areneras, Barrio 31, Frente Retiro entre Callao y Ramos Mejía, Antepuerto y Distrito Puerto, Dársena Norte, Catalinas II, Catalinas Sur, Dique Cero, Puerto Sur (Isla Demarchi), Solares Santa María”.

“En el convenio se ve claramente cómo el Gobierno porteño planifica el negocio inmobiliario para la zona costera de acá a varias décadas; incluso aparece el puerto, que puede ser traspasado a la Provincia en el mediano plazo y abre otra oportunidad de negociados. Es la primera vez que se ve claramente una planificación del entorno ribereño de sur a norte. Es una réplica a gran escala de lo que fue Puerto Madero en los 90. Donde debería haber un pulmón verde para la Ciudad, hay negocios privados. Y lo estamos pagando todos los porteños”, analizó el director del Observatorio por el Derecho a la Ciudad, Jonatan Baldiviezo.

La lista de los 13 proyectos inmobiliarios (exceptuando a la Villa 31) a los que abastecerá la “segunda etapa” de cloacas de “Baja Costanera” es la siguiente:

-Costa Salguero y Punta Carrasco: las concesiones vencen este año. La habilitación para su venta fue aprobada en una polémica sesión a fines de 2019, que fue judicializada. Se votó en lectura simple, con mayoría simple. Según la justicia administrativa porteña, violando la Constitución. La rezonificación para poder construir torres vip de 19 metros de altura con vista al río, “el primer barrio sobre el Río de la Plata”, como lo llama la Ciudad, es resistida por la oposición y en las audiencias públicas, que culminaron ayer, hubo récord histórico de inscriptos, que en su abrumadora mayoría rechazaron el proyecto. También se opone la Sociedad Central de Arquitectos. La ANAC, además, falló que los edificios no deberían construirse como están proyectados, por el riesgo que implica para el tránsito de los aviones que entran y salen de Aeroparque.

-“Cavia”: así fueron bautizados los terrenos  de 8 hectáreas en Palermo, donde funciona la Policía Montada y la sede argentina de Interpol. La idea del Gobierno porteño es rezonificar los predios para levantar torres de 150 metros. No tuvo consenso, por ahora, de los aliados. El proyecto iba a votarse durante la misma sesión en que se vendió Costa Salguero, pero se retiró a último momento.

“Areneras”: Son parcelas públicas y privadas en el extremo norte de Costa Salguero. Tiene ese nombre por las empresas areneras y de containers de la zona del Puerto. Su desarrollo está atado a Costa Salguero.

– Frente Retiro: Es uno de los terrenos del Estado Nacional que Macri cedió a la Ciudad por la “deuda” del Paseo del Bajo. Sobre Libertador, entre Callao y la Avenida Ramos Mejía, prácticamente sobre la estación. Macri afronta una denuncia penal de la Oficina Anticorrupción por su traspaso.

-Distrito Puerto: Es el eufemismo del futuro “Distrito Quartier Puerto Retiro”, donde debían funcionar oficinas públicas. Fue un negocio redondo para el amigo del alma del ex presidente, Nicolás Caputo. Nicky compró baratas las tierras, porque hasta entonces el único lucro estaba en construir oficinas del Estado, pero medió una norma porteña que habilitó el desarrollo privado y el empresario revendió, mucho más caro.

-Antepuerto: Forma parte del plan estratégico para el Puerto que diseñó la Ciudad en 2013. Según ese proyecto, la Ciudad buscaba “potenciarlo creando corredores verdes y patios urbanos”.

-Catalinas Norte 2: Es lo que se conoce como el terreno Empalme Norte. Allí se construirán los edificios más altos del país, de 240 metros de altura. El terreno lo compró Consultatio, de Eduardo Constantini.

-Catalinas Sur: Los terrenos fueron transferidos por Macri a la Ciudad, pero aún no fueron a remate.

-Dique Cero: Son terrenos de la zona sur, del barrio de La Boca, bajo la autopista Buenos Aires-La Plata. Uno de los proyectos más antiguos del Pro y menos concretados. La idea original era extender Puerto Madero, pero las zonas siguen desconectadas.

-Puerto Sur (Isla Demarchi): Por decreto de Macri, la zona pasó a denominarse como  “Polo de Desarrollo Urbano”. Cristina Fernández había proyectado allí el Polo Audiovisual, que nunca terminó de concretarse. Son terrenos que siguen en manos de Nación.

-Solares Santa María: Un caso testigo. Viene de los 90: Boca le vende terrenos de su propiedad a una empresa que más tarde fue adquirida por IRSA, del banquero Eduardo Elzstain. Allí se buscó hacer el primer barrio cerrado de la zona sur de la Ciudad. Todavía espera construirse. Larreta ideó, como solución, una salida similar a Costa Salguero: viviendas privadas y un porcentaje de espacio público.

«La pandemia visibilizó la profunda desigualdad en términos de acceso a la infraestructura de agua potable y saneamiento cloacal en nuestra región. En la Ciudad de Buenos Aires, el distrito más rico de nuestro país, 1 de cada 7 porteñxs no accede formalmente al agua potable. En las Comunas 4 y 8 del sur porteño, donde 1 de cada 3 personas habita en una villa o asentamiento sin acceso formal a los servicios sanitarios, las tasas de contagios se multiplicaron varias veces en relación con las comunas del norte. Por lo tanto, es un absoluto contrasentido que en plena pandemia el GCBA avance con mega obras de infraestructura para suntuosos desarrollos inmobiliarios», reflexionó María Eva Koutsovitis, coordinadora de la Cátedra de Ingeniería Comunitaria de la UBA e investigadora del IPYPP.

 

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