Educación y pandemia

El cierre de escuelas en el mundo que el Gobierno porteño se niega a ver

La suspensión de la actividad escolar en forma presencial tiene como objetivo evitar la circulación masiva del COVID-19, pero las autoridades porteñas sostienen la fecha de inicio del ciclo lectivo para la segunda semana de febrero y se niegan a dar el debate. Especialistas opinan sobre el tema.

La discusión de prioridades a la hora de tomar medidas sanitarias en un contexto de pandemia está vacía de argumentos y marcada por presiones de los sectores del poder. La disputa entre mantener vivo al mercado o a la población mundial, es un ejemplo concreto de lo insensato del sistema vigente y, al mismo tiempo, denota su inconsistencia y debilidad. No es casual que quienes optan por mantener a salvo la salud de las diferentes ciudades, tomen como primera medida el confinamiento y el cierre temporario de escuelas, que tiene por objetivo evitar la circulación masiva del COVID-19.

Es imposible ignorar lo que ocurre en los países desarrollados ante el avance del coronavirus. En medio de la segunda ola y de los rebrotes que fueron emergiendo en algunas ciudades europeas, los gobiernos intentaron sostener abiertos los comercios no esenciales y las escuelas desoyendo las advertencias de sus propios expertos sanitaristas. El crecimiento exponencial de casos obligó a los principales líderes mundiales a entablar más medidas restrictivas en las últimas horas, que incluyen el cierre de edificios escolares como hecho principal. Los medios difunden los cierres de escuelas como hechos aislados, intentan crear tensiones entre padres y madres que exigen la apertura de escuelas, con autoridades gubernamentales que toman la decisión de preservar la salud comunitaria.

Londres arrancó el año 2021 con la decisión de cerrar las escuelas de educación primaria durante dos semanas, pero el lunes se conoció que esa decisión se extenderá a toda Inglaterra. Así lo confirmó el primer ministro británico, Boris Johnson, que ordenó un confinamiento total y estricto para todo el país que durará al menos hasta el 15 de febrero y que incluye el cierre de la totalidad de los centros educativos. El mandatario permitió mantener algunos establecimientos abiertos para hijes de trabajadores y trabajadoras que realicen tareas esenciales, pero la asistencia a esos colegios no es obligatoria.

En el mismo sentido, Hong Kong extendió la suspensión de las clases presenciales hasta mediados de febrero. La mayoría de las escuelas de esta ciudad han permanecido cerradas durante el año pasado. El secretario de Educación, Kevin Yeung, afirmó que todas las guarderías y colegios del centro financiero suspenderán la presencialidad hasta después de las festividades del “año nuevo lunar” que terminan el 15 de febrero. Sólo permitirá la apertura de algunas escuelas primarias y secundarias para que pocos estudiantes realicen exámenes de forma presencial bajo condiciones estrictas de distanciamiento e higiene. Hong Kong viene arrastrando un aumento considerable de casos desde finales de noviembre, lo que provocó el cierre de restaurantes después de las 6 de la tarde, y la suspensión de la actividad en gimnasios y salones de belleza.

En Seúl ocurrió lo mismo. La capital de Corea del Sur prohibió las clases presenciales y habilitó la modalidad virtual para los jardines de infantes, escuelas primarias y escuelas de educación especial a partir del 15 de diciembre. En esa ciudad ya se desarrolla la «tercera ola» de la pandemia de coronavirus.

El pasado 13 de diciembre, Alemania sorprendió al mundo con un decreto de confinamiento que incluía el cierre de las escuelas y los comercios no esenciales hasta el 10 de enero, dado que tampoco pudo controlar el avance de la segunda ola de COVID. Las medidas entraron en vigor el 16 de diciembre. Alemania constató que estas restricciones fueron insuficientes para detener la segunda ola y se prepara para extender el confinamiento y el cierre de escuelas hasta el 31 de enero.

Otro de los casos ejemplificadores sucede en Nueva York. Hace menos de 30 días, a comienzos del mes de diciembre, la ciudad norteamericana empezó a reabrir algunas de sus escuelas hasta lograr que alrededor de 190.000 estudiantes de inicial lograran su retorno. A tan solo dos semanas de haber abierto los establecimientos educativos, los casos de coronavirus crecieron exponencialmente. Esto acarreó la decisión de las autoridades locales, que el lunes pasado confirmaron el cierre de alrededor de 100 edificios escolares. De esta manera, cientos de miles de estudiantes del nivel inicial y de primaria retomaron la modalidad de educación a distancia.

“Además de todos los ejemplos mencionados el más claro fue el de Israel, que abrió las escuelas y a partir de ese momento entró en un nivel de circulación que tuvo que volver a cerrar todo, pasó de fase 3 a fase 1”, recordó en diálogo con El Grito del Sur el doctor Jorge Rachid, médico sanitarista e integrante del comité asesor del gobernador Axel Kicillof; y del comité de expertos en COVID-19 de la Coppal (Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe).

En la Ciudad de Buenos Aires, los casos de COVID crecen a diario y por esta razón el Gobierno nacional busca restringir la circulación de personas entre las 23 y las 6 de la mañana. “Si el Gobierno de la Ciudad quiere comenzar las clases en febrero, yo les aconsejo que tengan a todos vacunados, pónganse a trabajar porque falta muy poco tiempo y todavía ni siquiera abrieron el registro; y además tengan un relevamiento de maestros que no quieren recibir la vacuna para que los padres sepan si la maestra de sus hijos está vacunada o no”, agregó Rachid.

Pese al avance de contagios en el AMBA que en los últimos días se cuadruplicaron, las autoridades porteñas sostienen la fecha del inicio del ciclo lectivo para la segunda semana de febrero y se niegan a dar el debate. “El ministro Trotta dijo que ‘la vacuna no es condición indispensable para arrancar’, yo no lo quiero contradecir a Nicolás que lo conozco desde que era chiquito, pero la realidad es que si hay una maestra con COVID el chico se contagia, y ese chico lleva el virus a la casa, pero también los niños se enferman. No me voy a cansar de decir que en la Provincia tenemos hasta ahora 30 mil chicos con COVID, 300 internados y lamentablemente fallecieron 28 menores de 7 años”, culminó Rachid.

Agustina Peuchot, médica infectóloga y pediatra, coincidió con la postura del Dr. Rachid: “sólo veo viable el inicio de clases con todos los docentes y los adultos mayores de 60 años vacunados, ya que muchos viven y cuidan a sus nietos en casa”. A la especialista le preocupa la decisión del Gobierno porteño de arrancar anticipadamente las clases el 17 de febrero ya que, sumado al rebrote de casos de COVID, sólo quedan 28 días hábiles y “no se va a lograr a todos los docentes. Menos se va a poder vacunar a los adultos mayores porque aún en Argentina la ANMAT no aprobó la dosis para esa franja etaria”, destacó Peuchot.

“Pero además por dos motivos no se va a poder vacunar a todos los docentes y adultos de la Ciudad: primero porque llegaron 300 mil dosis para Argentina y recién ahora se está vacunando a todo el personal de salud; y segundo que en CABA las vacunas de la primera etapa no alcanzan ni siquiera para todo el personal que trabaja en los hospitales porteños”, concluyó.

En la conferencia de prensa del viernes, donde el Gobierno nacional anunció las nuevas medidas para restringir la circulación nocturna, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero fue contundente: “Tenemos que entender que estamos en un momento bisagra si queremos que el inicio de clases se dé en el mes de marzo. Si queremos que empiecen normalmente, tenemos que extremar los cuidados. Son consecuencias. Lo vivimos durante toda la pandemia. Estamos en una instancia de gestión de esas características”. De esta manera aseguró que es muy poco probable que comiencen las clases presenciales en marzo, descartando de raíz el inicio en febrero en la Ciudad, si no se extreman las medidas y los cuidados epidemiológicos.
“Si queremos que en marzo inicien las clases normalmente, para que los chicos y chicas vuelvan a la escuela, tenemos que extremar los cuidados hoy”, reiteró.

 

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