El ajuste porteño en infraestructura escolar pone en duda la presencialidad

Mucho marketing, nulas obras

Durante los meses de aislamiento escolar y de clases virtuales, el gobierno porteño no realizó ninguna obra de infraestructura en las escuelas porteñas. A esto se le suma un agravante: el recorte presupuestario en el sector para el ciclo lectivo 2021.

Mientras la mayoría de las y los argentinos estaba en cuarentena, en la Ciudad de Buenos Aires avanzaban algunas obras privadas. Muchas de ellas no contaban con los permisos necesarios para la construcción de edificios y viviendas suntuosas, pero sí con la vista gorda de las autoridades; en cambio, la obra pública en materia educativa estuvo totalmente paralizada. Durante los meses de aislamiento escolar y de clases virtuales, el gobierno porteño no realizó ninguna obra de infraestructura en las escuelas, acciones que podrían haber acelerado la presencialidad escolar y brindado seguridad a les estudiantes y docentes.

A esta desidia en los edificios escolares, se le suma un agravante: el recorte presupuestario en el sector para el ciclo lectivo 2021. Si comparamos el presupuesto educativo del año pasado, respecto al actual, se observa un fuerte ajuste en tres programas esenciales que se encuentran en la Dirección General de Infraestructura: Administración de Mantenimiento; Mitigación de Riesgos y Ley de Escuelas Seguras; e Infraestructura Escolar. En 2020 se destinaron un total de 3.097 millones de pesos en mantenimiento, y en el presupuesto 2021 de 3.362 millones. Un recorte de 20,5%, teniendo en cuenta la inflación del 29% para el corriente año. Tomando también como índice inflacionario el mismo número, en Infraestructura Escolar hubo un recorte del 91,6%, ya que en 2020 invirtieron $3.052 millones en éste ítem, y en 2021 destinaron apenas 1.140 millones. Pero el recorte más escandaloso fue ejecutado en Escuelas Seguras, que pasó de 567 millones de pesos a 66 millones.

“Si estas áreas en la normalidad eran importantes, durante la pandemia se convirtieron en fundamentales sobre todo pensando en el ciclo lectivo durante un segundo rebrote”, aseguró a El Grito del Sur Pablo Francisco, secretario de la Comisión de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (CyMAT). La falta de obras durante todo el 2020 acentúa la necesidad de que, en lo inmediato, el gobierno porteño realice las modificaciones edilicias necesarias en la mayoría de los edificios escolares. Esto teniendo en cuenta que, durante un largo tiempo, el distanciamiento y la circulación de aire en aulas más espaciosas son esenciales para poder garantizar la presencialidad en las escuelas. “Es necesario adecuar las escuelas a esta situación, hay edificios que tienen patios techados, aulas pequeñas, todo esto no puede existir en este contexto, debe ser modificado a la brevedad”, agregó Francisco.

El secretario de la CyMAT recordó la falta de inversión educativa en conectividad y en dispositivos electrónicos y lo necesario que es un mayor presupuesto en este sector, para poder mantener en pie el ciclo lectivo 2021. Larreta y Acuña no invirtieron en este ítem y, lo que es peor, en los últimos días se conoció una resolución del gobierno porteño donde Horacio Rodríguez Larreta le quitó 371 millones de pesos al Plan Sarmiento, destinado a suministrar dispositivos tecnológicos a les estudiantes, para transferir esa suma de dinero a la Dirección de Educación de Gestión Privada. “Es imprescindible aumentar el presupuesto en esta área también, para que cada pibe, piba y docente de la escuela pública tenga su computadora. Esto es una decisión política, como cuando aumentó el presupuesto para la pauta publicitaria, o en materia de seguridad; necesitamos que el gobierno porteño cambie sus prioridades para que la educación vuelva a ocupar el lugar que merece”, concluyó Francisco.

El fuerte recorte educativo en la Ciudad de Buenos Aires se inició en el segundo mandato de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno (2011-2015), y se profundizó notablemente durante toda la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, con el acompañamiento de su ministra Soledad Acuña. La pérdida de participación del ítem educación en el presupuesto porteño desde el año 2011 fue el punto de inflexión. Dicho año se redujo en 1,5 puntos porcentuales.

“Desde el 2011 hasta el 2021 se observa una tendencia hacia la baja del presupuesto educativo, y para el año 2021 se espera el presupuesto educativo más bajo de los últimos 20 años”, contó a este medio Agustín Claus, especialista en Planeamiento y Economía de la Educación de FLACSO. Según el experto, Macri realizó el ajuste más alto en el año 2013 en el cual “redujo en 3,5 puntos porcentuales la participación del presupuesto educativo”. También señala que Larreta ajustó de manera continua y sistemática desde el año 2015, acumulando un ajuste de 5 puntos porcentuales entre 2015 y 2021. “El alumno superó al maestro”, agregó. Por último Claus, analizó que “lo que se observa en los últimos 20 años en la educación de la Ciudad es que, siendo la jurisdicción más rica del país, no sólo no sostuvo la inversión educativa sino que realizó un ajuste continuo en los últimos 10 años de manera ininterrumpida”.

El vaciamiento educativo porteño, originado por la dupla Macri-Larreta, fue el botón de muestra de qué iba a pasar en ese sector a nivel nacional si Mauricio Macri llegaba a la presidencia. La profecía autocumplida llegó: según detalló Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), “el ajuste del presupuesto entre 2015 y 2019 fue de 30%”. En sus redes personales, Lechter aseguró que ese recorte es “el equivalente en 2019 a los $70 mil millones que se ejecutaron en 2015 (considerando la inflación promedio de cada año) suma $257,4 mil millones. Pero en 2019 sólo se ejecutaron $185,8 mil millones”.

Además, el economista recordó que Mauricio Macri “además redujo hasta discontinuar la entrega de notebooks. En 2018 fueron sólo 49.980 para luego eliminar el programa en 2019”.

Tw.: @MDSuarez

 

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