Con ganancias extraordinarias, siguen echando gente

La perversidad de la banca extranjera

Los bancos Santander y BBVA continúan con su política de cierre de sucursales y promoción de “retiros forzosos”. En ese marco, esta semana los trabajadores y las trabajadoras realizaron una protesta que culminó con el llamado a conciliación obligatoria por parte del Ministerio de Trabajo.

El jueves pasado se realizó una jornada de protesta durante las dos últimas horas de atención al público en los bancos Santander y BBVA de todo el país. La medida fue impulsada por el sindicato La Bancaria y se debió a la gran cantidad de sucursales que estos bancos vienen cerrando, a lo que se le suman miles de “retiros voluntarios”, que no solo dejan a trabajadores y trabajadoras en la calle, sino que también sobrecargan al personal con mayores tareas dentro de las entidades financieras. Frente a esta acción, que iba a continuar el viernes con la misma modalidad, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por un período hábil de 15 días, y convocó a una audiencia virtual para el jueves próximo. También exhortó a las partes a mantener «la mejor predisposición para negociar».

“No importa que estemos atravesando la tragedia de la pandemia, y que ésta rebrota. No importa la mala distribución de las sucursales bancarias que nos llevó a una situación crítica en abril de 2020. No importa limitar los servicios bancarios a la sociedad. No importa que la actividad constituya en los hechos, a pesar de la retrógrada reglamentación, un Servicio Público Esencial para el funcionamiento de la economía y la vida de las familias”, comienza diciendo el comunicado “Perverso Cierre” con el cual el sindicato La Bancaria convocó a la jornada de protesta. Si bien aún no se conocieron los números finales de la rentabilidad durante el año 2020, ya en 2018 los bancos aumentaron sus ganancias en un 121% y sólo cayeron en 2019 el 1,3% (en plena recesión económica de nuestro país). Tanto Santander como BBVA, beneficiados por las políticas de libre mercado del macrismo, empezaron a desprenderse de trabajadores y trabajadoras con total desinterés.

Matías Gorostarzu es delegado general de la comisión interna del Banco Santander y cuenta a El Grito del Sur “que en el último año y medio, el banco empezó a cerrar sucursales. Llego a cerrar más de 40 sucursales en todo el país. Y en el mismo período, se está achicando la planta de empleados. De lo que va de marzo del 2019 hasta septiembre del año pasado, que son los datos disponibles, se desvincularon 1045 empleados. No se trata de despidos sin causa, sino que recurren a métodos igual o más perversos, como son los retiros voluntarios, la mayoría de ellos forzados”. Esta modalidad no es la única, ya que se da “también a través de la no renovación de contratos a plazo fijo, que son personas que hace años vienen trabajando en el banco, pero que son contratadas de a tres o seis meses, contratos cortos y que ahora no están renovando para achicar la planta”, según denuncia Gorostarzu.

Diego Abadie es delegado general de la comisión interna del banco BBVA, la otra entidad en conflicto, y señala que “llegamos a tomar estas medidas de fuerza, ante el inminente cierre de varias sucursales y el potencial riesgo que corren las fuentes de trabajo de los compañeros y compañeras que se desempeñan en las mismas. Que en principio serían 4 sucursales en la seccional Buenos Aires, y 5 más en el resto del país, en ellas está el principal conflicto”. “Lo que hicimos fue focalizar en las sucursales que eventualmente el banco cerraría, realizando asambleas en las mismas, siempre respetando los protocolos y el distanciamiento, para no exponer a los compañeros y compañeras”, afirma Abadie. La jornada de protesta tuvo un condimento particular producto de la pandemia y de las nuevas formas laborales a partir de la incorporación del teletrabajo en varias áreas del sistema bancario. En el Santander, explica Gorostarzu, “en simultáneo con el cierre de sucursales de 13 a 15hs se hizo una asamblea vía Zoom, para todos los trabajadores y trabajadoras del banco donde participaron entre 500 y 600 personas”.

El achique de personal parece ser el único “esfuerzo” que decidieron hacer los bancos extranjeros frente a la actual pandemia. “El reclamo central es que en el 2021 el banco no cierre más sucursales”, agrega Gorostarzu y refuerza: «Si bien el banco aduce que cuenta con la autorización del Banco Central para hacerlo, lo que le pedimos nosotros es que frene ese proceso. Además, que deje de achicar la planta y la empiece a aumentar, porque el problema es que el banco tiene cada vez más clientes y menos empleados. Para ponerlo en números, en el 2017 el banco declaraba que tenía más de 2 millones y medio de clientes (sólo individuos, sin tener en cuenta empresas), y por ese entonces el banco tenia cerca de 9 mil empleados. Mientras que hoy declara tener 3 millones y medio de clientes, pero con 7 mil empleados».

Estos prejuicios no son sólo para los trabajadores y trabajadoras de los bancos, sino también para los usuarios, que en su mayoría cobran sus sueldos en estas entidades financieras y muchas veces sufren de esta falta de personal a la hora de utilizar correctamente sus productos. Según “la estadística de reclamos” realizada por el Ministerio de Desarrollo Productivo, que toma las denuncias realizadas en Defensa al Consumidor, el Banco Santander es el cuarto en todo el país con más denuncias. En los tres primeros lugares de este ranking se ubican las empresas que se dedican a servicios de telecomunicaciones.

La jornada de protesta que se realizó esta semana tuvo un gran acatamiento y generó repercusiones. “La evaluación que hacemos es positiva porque se pudo visibilizar el conflicto, al punto tal que el Ministerio de Trabajo llamó a la conciliación obligatoria, y estamos expectantes de que en el transcurso de ésta se pueda encontrar una solución a este conflicto, dándole prioridad a garantizar las fuentes de trabajo de los compañeros y compañeras que se desempeñan en las sucursales que eventualmente el banco quiere cerrar”, concluyó el delegado del BBVA Diego Abadie.

El conflicto en estos bancos se produce a pocos días del pedido de apertura de paritarias que realizó el sindicato dirigido por Sergio Palazzo al Ministerio de Trabajo. Las paritarias bancarias son de las primeras en cerrar, ya que se negocian de enero a enero y desde hace varios años terminan siendo una referencia para el resto de las negociaciones colectivas, aunque suelen estar por encima del promedio. Este año será interesante observar los resultados de esta negociación, sobre todo luego de ver el antecedente cercano del cierre de paritarias de los aceiteros, otro gremio que ha logrado sostener salarios en alza en los últimos años. Sin embargo, en esta última oportunidad lograron el incremento tras una huelga de más de 20 días que frenó en su totalidad la exportación de granos y aceites.

El gremio bancario se enfrenta a otro sector que, como el agroexportador, viene acumulando ganancias extraordinarias y que suele estar alineado al mismo bloque de poder económico. Además de sostener el valor de los salarios, los trabajadores y trabajadoras buscan evitar el achique de personal y el cierre de sucursales.

 

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