Nueva conducción partidaria en año electoral

Con Recalde y Muiños, se renueva el PJ porteño

Mariano Recalde y Maria Rosa Muiños serán las nuevas autoridades máximas del partido en territorio porteño. Reemplazarán a Victor Santa María, con mandato vencido, y presidirán hasta 2022, turnándose en el cargo. El acuerdo se tejió durante largos meses el año pasado. Aún hay un debate abierto sobre el armado de las listas para las elecciones por venir.

A espejo de lo que sucede a nivel nacional, en el PJ porteño hay lista de unidad para renovar la conducción del partido. El nuevo presidente será el senador Mariano Recalde, dirigente muy cercano a Máximo y Cristina Kirchner que comenzó a pisar con fuerza la Ciudad a partir de 2015, cuando debutó como candidato a Jefe de Gobierno. Lo acompaña en la fórmula la vicepresidenta de la Legislatura y referente del Nuevo Espacio de Participación (NEP), Maria Rosa Muiños, quien forma parte del armado del sindicalista y asesor presidencial Juan Manuel Olmos. Ambos rotarán sus respectivos cargos a partir del año que viene.

El acuerdo que derivó en la lista de unidad viene de larga data y estuvo sobre la mesa durante todo el año pasado. Según pudo saber El Grito del Sur, el presidente saliente del partido, Víctor Santa María, se había comprometido a dar paso a una renovación ya desde tiempo antes del cierre de listas de la elección de 2019, que terminó con Matías Lammens al frente de la boleta porteña del Frente de Todos. El titular del SUTERH tiene el mandato vencido (asumió en abril de 2014), pero en el medio el PJ estuvo intervenido por seis meses en 2018, por decisión de la jueza Servini de Cubría, lo que fue postergando una definición. En el armado final tuvieron voz y voto los tres espacios que tienen hoy mayor peso político dentro de la oposición a Rodríguez Larreta en la Ciudad: La Cámpora y sus organizaciones más cercanas, el NEP de Olmos y el sector del propio Santa María.

Recalde mandó su firma digital, dado que todavía se está recuperando de un cuadro de Covid. La intención, una vez que la lista resulte electa, será imprimirle al partido una impronta «más militante», con protagonismo de la juventud, las mujeres y las diversidades. Una suerte de revitalización, con la mirada puesta en lograr mayor presencia en los temas de debate en la agenda pública porteña, según precisaron en su entorno. 

Si bien Máximo Kirchner tiene prácticamente cerrada su llegada a la presidencia del PJ bonaerense (la elección es en el segundo semestre del año), cerca del ex titular de Aerolíneas descartan que una decisión tenga que ver con la otra. “Estaba tomada mucho antes», explicaron. «Es parte de un proceso de construcción política que lleva varios años. Mariano siempre fue parte del PJ porteño y siempre buscó tender puentes con todos los sectores”, afirmaron.

Otro de los actores clave para que la unidad fuera posible fue el sector del NEP. Antes de la nueva lista contaba con varias secretarías, muchas de las cuales puso en juego para que se sumaran otros aliados y la lista se cerrara. El espacio que se referencia en Muiños contará, a cambio, con la Secretaría de la Mujer y la vice dirección de la Secretaría de Juventud. Allí también hay una apuesta fuerte a futuro, para el desarrollo de cuadros y el crecimiento del espacio en su conjunto.

La legisladora tiene claro el horizonte. Hace tiempo viene tallando en la idea de que la tarea de la oposición porteña, además de avanzar en la unidad, es lograr enhebrar un discurso unificado que resulte seductor para una porción más amplia del electorado de la Ciudad. Cree que el Frente de Todos, dentro de su diversidad, debe afinar esa sintonía para ser competitivo. Una de las apuestas es que la renovación dirigencial del partido favorezca ese tipo de debates.  

Es que en el peronismo de la Ciudad hace rato que existen tres sectores muy claros y diferenciados entre sí (Cámpora, NEP y SUTERH). Ante la ausencia de un liderazgo claro, muchas veces hay desacuerdos que se notan hacia afuera más de lo que convendría en determinadas situaciones, como las propias campañas electorales. De todos modos, la última elección del espacio, con el 35 por ciento de los votos y sumado a la buena imagen de Alberto Fernández en el distrito (que lo vio nacer como dirigente), imprimen optimismo al momento político. De hecho, la apuesta máxima es repetir (o estar lo más cerca posible de) los 35 puntos de 2019.

El armado de las listas de este año será otra discusión, para la que todavía falta, aunque no mucho. Flotando está la posibilidad de una nueva candidatura de Matías Lammens, aunque son varias las apuestas: que continúe hasta 2023 como ministro de Deportes y Turismo, nacionalizando su perfil, o garantizando en la Ciudad un piso más elevado en las elecciones de medio término. Mas allá de lo que decida el ministro, es claro que los cargos a repartir en la próxima lista no son ilimitados y la amplitud del frente hace que no todos vayan a encontrar su lugar.