Cuerpas reales, hinchas reales: imágenes que trazan redes afectivas

El 7 de marzo se presentará en Tecnópolis "Cuerpas reales hinchas reales", la serie fotográfica impulsada por Érica Voget e integrada por 33 fotógrafas sudamericanas, que busca visibilizar la pasión de las mujeres por los colores de su camiseta.

Unas llevan la camiseta, otras tienen tatuajes, algunas conservan sus primeros carnets y otras cuelgan banderines en la puerta de sus casas. Para las mujeres de «Cuerpas reales, hinchas reales» el club es más que un equipo, es un ritual, una insignia, una marca a través de la que se identifican. El proyecto surgió luego de que la fotógrafa Érica Voget le propusiera al área de género de Gimnasia Esgrima de La Plata retratar hinchas mujeres para el 8 de marzo del 2020. La idea, motorizada por la experiencia de capturar imágenes en la popular el día en que Maradona se convirtió en DT del Lobo, pronto tuvo tal repercusión que diferentes instituciones le pidieron que la replicara. Fue por eso que Érica decidió impulsar una convocatoria para generar una narrativa colectiva que llevó a crear un colectivo conformado por 26 fotógrafas argentinas, cinco uruguayas y dos chilenas que recorren casas, canchas y clubes recolectando imágenes e historias de mujeres apasionadas.

“Para cada una de las mujeres el club significa una identidad. La mayoría de las veces está asociada al fútbol, pero no es solo eso. A algunas les hace recordar a sus viejos, porque los papás las llevaban a la cancha cuando eran chicas, otras vienen del interior y empezaron a hacer deportes ahí, otras viven en un barrio y se identifican con él. Para nosotras es importante visibilizar a las mujeres y disidencias en su cotidianidad junto con los colores que les dan identidad. Algunas eligen sus casas, las canchas, en el club, donde se sientan cómodas, no hay nada impuesto”, asegura la joven que desde los seis años recorre los pasillos de Gimnasia. “La intención es mostrar todo lo que las moviliza, lo que significa el club para esas personas. Entrás a las casas y los colores están presentes en todos lados, en su vida cotidiana, en los detalles, en sus piezas, en su piel. Realmente lo llevan como algo propio. Por eso cuando las vas a visitar sienten que son valoradas como hinchas y están orgullosas de que las retraten”.

Si bien históricamente los clubes se asociaron a un espacio masculino, desde el colectivo aseguran que hablar de las cuerpas no es ingenuo y que la serie también contribuye a visibilizar el trabajo que mujeres, lesbianas, travestis y trans vienen haciendo para ganar terreno en el deporte. “La palabra ‘cuerpa’ se rebela a la desigualdad, a la crítica y a las normas que impone la cultura. La pasión no distingue cuerpos, ni edades, ni géneros, ni clases sociales. Dejamos que el amor por los colores traspase la piel, transpire cada poro y se haga visible desde nuestra mirada colectiva. Somos distintxs y somos iguales”, manifiesta el conjunto.

“Participar en Cuerpas reales es participar en un proyecto que habla de la identidad y del amor. Es unir lo que amo: trabajo colectivo, fútbol y fotografía. Es un proyecto que une pasiones populares y feminismo, busca sacudir un espacio históricamente masculinizado», cuenta Nadia Petrizzo, fotógrafa argentina que trabaja con el club River Plate.

Titina era hincha de San Martín de Tucumán y fue víctima de femicidio en el 2018. Desde atrás de las rejas de su kiosco, Eugenia cuenta que todes la conocían porque era la que vendía la birra antes de entrar a la cancha. Las rayas rojas características del club hacen de fondo de un cartel de plástico con su cara que exige justicia.

Natalia lleva un retrato tatuado en el tobillo. El rostro es una imagen antigua de Abdón Porte, futbolista uruguayo de Nacional que decidió suicidarse cuando, luego de disputar 207 partidos, se dio cuenta del decaimiento de su club.

Las imágenes no hablan solo de la pasión por el deporte sino que trazan redes afectivas, narran hechos históricos, luchas sociales y herencias familiares. Como la de Tati Almeida, Madre de Plaza de Mayo, que se convirtió en hincha de Racing por su hijo Alejandro, detenido y desaparecido en 1975. «Ir a cada encuentro es saber que salgo a una aventura. Me genera una adrenalina indescriptible. Hubo veces de las que salí temblando, o terminamos llorando, o tomando una birra”, explica. “Me ratificó que no hay límites para el amor por los colores. No hay racionalidad. Lo que se lleva adentro no tiene clase social, no tiene género, no hay norma que lo defina, no se puede medir con palabras, ni encasillar en estereotipos”, agrega Nadia.

En el marco del “Día de la mujer”, este 7 de marzo el proyecto Cuerpas reales hinchas reales, será expuesto en Tecnópolis con 33 fotos, una por integrante, y una pieza audiovisual que recopila el trabajo de investigación. “Desde este colectivo buscamos visibilizar esas historias que suelen no tener voz. Las haremos visibles. Queremos que esas cuerpas se empoderen”, finaliza la coordinadora.

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Dalia Cybel

Escribo y edito sobre géneros en El Grito del Sur. Alguna vez fui historiadora del arte, ahora intento ser Maestranda en Estudios y Políticas de Género. Tengo un newsletter con nombre de dibujito animado. Mi superpoder es tener siempre los labios pintados.
@orquidiarios