Crece el temor por la vuelta a clases presenciales en la Ciudad

Escuelas vacías, sucias y sin elementos de cuidado: docentes cuentan el primer día de la vuelta

Sin barbijos, mascarillas, jabón, alcohol en gel, con las escuelas sucias y en condiciones deplorables. Así recibió el Gobierno de la Ciudad a los y las 56 mil docentes que hoy se reincorporaron a sus funciones.

En estado lamentable encontraron las escuelas las miles de maestras y maestros que hoy se reincorporaron a sus puestos de trabajo, para cumplir con el deseo del Gobierno porteño de llevar adelante una presencialidad masiva en las escuelas en medio de la pandemia. “Llegamos a la escuela antes de las 9 de la mañana y no estaban los termómetros ni el personal encargado de tomar la temperatura que depende del Ministerio de Educación porteño”, comienza su relato Paulina Vera, docente y delegada del complejo educativo Mugica, del barrio de Retiro. “Encontramos todo el edificio en condiciones deplorables, sucio. La escuela estaba toda inundada y los pisos llenos de veneno para ratas que dejaron en algún momento y nunca los cambiaron ni pasaron a limpiar”, agrega.

Sin barbijos, mascarillas, jabón, alcohol en gel, con las escuelas sucias y en condiciones deplorables: así recibió el Gobierno de la Ciudad a las y los 56 mil docentes que hoy se reincorporaron a sus funciones. Además, muchas de esas escuelas durante el receso de verano sufrieron robos, dado que la ministra Soledad Acuña ordenó retirar la seguridad privada de los edificios escolares, con el único objetivo de recortar gastos.

Estas situaciones se repiten en cada una de las escuelas públicas de gestión estatal. En ningún establecimiento educativo había mascarillas ni barbijos, no estaban los elementos básicos de higiene personal como jabón, alcohol en gel, ni los diferentes utensilios contemplados en el protocolo que el propio Ministerio de Educación de la Ciudad había redactado. “Llegó un solo termómetro pasadas las 11 de la mañana que a todos nos medía la misma temperatura, 33 grados”, asegura Vera. Las y los trabajadores de la educación primaria del Mugica tenían una capacitación por internet desde la escuela, pero el Gobierno porteño no habilitó la conexión wifi para que la jornada se pueda llevar adelante, así que a las 11:30 les dijeron a los docentes que se fueran a sus casas.

En la escuela N° 30 del D.E. 2 ocurrió lo mismo, al igual que en el resto de los establecimientos. Las y los docentes no encontraron ningún elemento de protección personal prometido por el Gobierno de la Ciudad para poder cumplir con las normas generales del protocolo. Labraron un acta poniendo las faltantes de jabón, alcohol en gel, no estaban las mascarillas, pero además se encontraron con la falta de obras y reformas edilicias que estaban pautadas para este año en el marco de la “Secundaria del Futuro”. “Es muy preocupante la situación. En lo que se refiere a las escuelas técnicas de la Ciudad, desde el Gobierno porteño no enviaron durante el fin de semana al personal de limpieza, encontramos todas las escuelas sucias”, afirma Cristina Rubio, secretaria de Educación Técnica de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE).

“Todas nuestras escuelas cuentan con áreas de teoría y de talleres, por lo tanto la gran mayoría son grandes. Esos talleres y todas las aulas estaban con tierra acumulada de hace más de un año, pese a que muchas de esas escuelas se abrían cada dos semanas para la entrega de viandas. En ningún momento del 2020, el Ministerio de Educación de la Ciudad envió a personal de limpieza para dejar en condiciones las escuelas”, remata Rubio.

El histórico Instituto Félix Fernando Bernasconi, ubicado en el barrio porteño de Parque Patricios, es uno de los edificios escolares más grandes de la Ciudad que alberga cuatro escuelas primarias en diferentes modalidades en jornada simple y completa, con una matrícula que supera los 3600 alumnas y alumnos. Además tiene dos jardines de infantes también en jornadas simple y completa con más de 580 estudiantes y una escuela de música. “Entré hoy temprano a la escuela y no se podía caminar de la cantidad de polvo que hay en cada piso”, afirma en diálogo con El Grito del Sur Marcelo Aiello, director de la Escuela de Coro y Orquesta de dicho Instituto. “A mi lo que me preocupa es que tuvimos todo un año para poder armar esta presencialidad seriamente. Pero el Gobierno porteño una vez más, no ha escuchado a los trabajadores y trabajadoras de la educación que son los que están en las escuelas todos los días. Hoy por hoy, así como está el Bernasconi, no pueden comenzar las clases presenciales en medio de la pandemia”.

La Escuela de Comercio Hipólito Vieytes, ubicada en el barrio de Caballito -Distrito Escolar 7- también es uno de los edificios escolares más imponentes. “Encontramos los tres pisos que tiene la escuela en condiciones inimaginables: con tierra, polvo, como si hubieran puesto una bomba durante la pandemia”, afirma un trabajador docente de la escuela que pidió reservar su nombre. “Había materia fecal en todos los inodoros, miles de cucarachas muertas por todo el edificio. No había jabón en los baños, tampoco nos encontramos con alcohol en gel. Un desastre”, agrega.

Cada uno de los docentes y referentes educativos que dialogaron con El Grito del Sur, coincidieron que desde el Gobierno porteño les dijeron que los materiales de higiene personal y elementos de protección van a llegar en los próximos días porque no pudieron garantizar la limpieza de las escuelas antes del inicio lectivo.

 

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