Gabriel Battistella, subsecretario de Atención Primaria del GCBA

«Jamás descreímos de la vacuna rusa»

El funcionario del Ministerio de Salud porteño dialogó en exclusiva con El Grito del Sur sobre la campaña de vacunación, la aprobación de la vacuna Sputnik V y la vuelta a clases presenciales en la Ciudad. "El perjuicio ocasionado por la falta de presencialidad es mucho mayor que el riesgo sanitario", dispara.

«Me critican que no ando en las redes sociales, pero ya me cuesta contestar el Whatsapp», sonríe al comienzo de la charla por teléfono Gabriel Battistella, subsecretario de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria del Gobierno de la Ciudad. Si bien llegó al área que se ocupa del Primer Nivel de Atención en diciembre de 2015 -como director general, dado que un año y medio más tarde se convertiría en subsecretario-, hasta hace poco su nombre era bastante poco conocido por fuera de los pasillos de Uspallata 3160 y del Ministerio de Salud ubicado en pleno centro porteño. Cultor del perfil bajo, la extensión de la pandemia a lo largo de casi todo el 2020 y lo que va de 2021 obligó sin embargo a este médico especialista en Medicina Familiar a dar la cara en recurrentes conferencias de prensa sobre la situación sanitaria junto al ministro Fernán Quirós.

En una entrevista exclusiva con El Grito del Sur, Battistella opinó sobre la campaña de vacunación porteña, la aprobación de la vacuna Sputnik V, la posibilidad de que el Jefe de Gobierno se vacune y la vuelta a clases presenciales. «El perjuicio ocasionado por la falta de presencialidad es mucho mayor que el riesgo sanitario que se puede disminuir con medidas de prevención», dispara.

¿Cuál es el balance de esta primera etapa de vacunación en la Ciudad de Buenos Aires?

Empezamos la campaña de vacunación el 29 de diciembre siguiendo los lineamientos del Ministerio de Salud de la Nación, ya que había que arrancar por el personal de primera línea. En la Ciudad de Buenos Aires tenemos registradas 150 mil personas como personal de salud y nos entregaron 24.300 dosis, que las terminamos de aplicar hace una semana. A esas personas que les dimos el primer componente estamos aplicándole el segundo y esperamos terminar el 8 de febrero. La segunda entrega de vacunas fue el lunes pasado, fueron 15 mil vacunas y con eso cubriríamos a 39 mil trabajadores de la salud. Nos quedarían aún más de 100 mil para vacunar dentro del personal de salud.

¿Hay alguna previsión respecto a la cantidad de vacunas que van a estar recibiendo en las próximas semanas y los lapsos temporales para vacunar a todo el personal de salud?

Por el diálogo continuo que tengo con Nación, sabemos que se va a complicar un poco la entrega de vacunas y eso va a retrasar un poco a la segunda etapa que es para personas mayores de 70 años y geriátricos. Respecto a los lapsos, no tengo ninguna previsión porque eso depende de la llegada de vacunas al país y nadie tiene la información de la cantidad que va a llegar próximamente. Se calcula que a partir del 15 de febrero van a llegar en forma masiva, pero todavía no tenemos fecha exacta y cantidad de vacunas que van a ingresar.

¿Por qué se decidió dejar recién para una cuarta etapa la vacunación de personal estratégico como los docentes?

Cuando aplicás una vacuna a nivel masivo, siempre el primer cordón es el personal de salud para que no contagie a sus propios pacientes y además no haya bajas en este rubro. Nosotros seguimos los lineamientos de la estrategia que plantea el Ministerio de Salud de la Nación y coinciden con esas etapas. Después del personal de salud, el factor de riesgo más claro que le sigue es la edad.

¿No fue apresurado haber dictaminado el comienzo de clases presenciales para el 17 de febrero?

A la situación epidemiológica de hoy, están dadas las condiciones para realizar clases presenciales con los protocolos ajustados y los testeos correspondientes. Hacia fines de diciembre y principios de enero veníamos preocupados por el aumento de los casos, pero este registro se estabilizó y ahora está tendiendo a la disminución. Epidemiológicamente no habría riesgos. Por otro lado, está demostrado en todo el mundo que la proporción de contagios de los niños a los mayores es baja y por eso una de las primeras medidas que se tomaron con el transcurso de la pandemia fue la reapertura de las escuelas. En el marco de un protocolo donde se están ajustando las estructuras edilicias escolares, se mantiene el distanciamiento y existen testeos, esta medida es posible con sus riesgos y sus beneficios. El perjuicio que se le ocasionó a los chicos en todo este año de falta de presencialidad es mucho mayor que el riesgo sanitario que se puede disminuir con todas estas medidas de prevención.

El Gobierno de la Ciudad decidió no abrir un registro de personas dispuestas a vacunarse. ¿Cuáles fueron los motivos?

Con toda la incertidumbre que hay en cuanto a la disponibilidad de vacunas, es muy difícil adelantarse a una situación. Cada jurisdicción elige su estrategia: nosotros dijimos que cuando tenemos asegurado una cantidad de vacunas, abrimos los listados de turnos. Otros eligieron, en cambio, abrir los turnos y esperar cuando lleguen las vacunas. Después manejar todo ese universo de personas que se inscribieron para poder darle turno no es tan fácil, entonces preferimos tener por seguro la cantidad de vacunas y ahí abrir los turnos. Tampoco queremos generar una expectativa de que te anotás creyendo que la vacunación va a suceder muy rápido.

Gabriel Battistella junto a Horacio Rodríguez Larreta

 

El Gobierno porteño había marcado al principio cierta distancia con la vacuna rusa. ¿Crees que hubo una sobre-ideologización de la vacuna en general y por parte del GCBA?

En general sí, yo creo que no es adecuado que aparezcan tantos opinadores en un tema tan técnico. De esa forma, la información se desvirtúa. Hay un montón de voces que hablan y lo hacen lamentablemente en forma errada. En cuanto a nuestra postura respecto a la vacuna, siempre fue la misma. Lo sostuvimos desde el principio, confiamos en el dictamen de la ANMAT -que es una institución muy seria- y acompañamos la vacunación. Jamás descreímos de la vacuna rusa, sí decíamos que era muy bueno tener la información para que los propios profesionales de la salud pudieran tomar su decisión de vacunarse o no. Por eso es muy bueno que la revista Lancet haya publicado los datos y esté la información con el objetivo de elegir técnicamente, no políticamente.

¿No es conveniente entonces que desde el Jefe de Gobierno para abajo puedan vacunarse con el objetivo de frenar cualquier tipo de especulación al respecto?

No creemos que ésta sea la estrategia y menos cuando tenemos poquitas vacunas destinadas en principio para el personal de salud. El Jefe de Gobierno no recibió la indicación precisa para darse la vacuna, se puede vacunar como personal estratégico más adelante cuando corresponda. Creemos que es mucho más valedera la información técnica que ya salió publicada que un político se vacune.

 

¿Qué respuesta tenés para aquellos sectores que cuestionan la falta de un plan de vacunación serio en la Ciudad?

Una cosa es el plan de vacunación y otra es hacer una preinscripción que tampoco te garantiza la vacuna. Nosotros ya montamos 18 postas en los hospitales y 28 postas extrahospitalarias en distintos clubes y centros culturales para la vacunación. Es decir, todo el plan de vacunación ya lo tenemos. Es muy distinto decir no hacemos una preinscripción a decir no tenemos un plan. Tenemos el plan dispuesto por el Ministerio de Salud de la Nación, que consta de distintas etapas, y toda la organización y la logística para empezar apenas se pueda con la vacunación a los adultos mayores.

 

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