Marcha masiva a Tribunales por Úrsula Bahillo

«Le prometí a mi hija, abrazada a un cajón, que iba a hacer justicia por ella y por todas ustedes»

Miles de mujeres, lesbianas, travestis y trans se encontraron frente a los tribunales de todo el país para exigir justicia por Úrsula y por los otros 50 femicidios sucedidos en el 2021. Horas antes, la madre de la víctima, Patricia Nasutti, se reunió con Alberto Fernández, quien le prometió trabajar en el tema.

Tal vez ahora, que los teatros apenas reabren sus puertas con ojos de telones cansados, la voz de Erica Rivas resulte un recuerdo difuso. Sin embargo, ese día, el 3 de junio de 2015, mientras la lluvia ennegrecía sus palabras, el tono era firme y claro: “El femicidio es eso: marcar los cuerpos de las mujeres violentamente, y como amenaza para otras: para que las mujeres no puedan decir que no, para que renuncien a su independencia.”

Casi seis años después del primer Ni Una Menos miles de mujeres, lesbianas, travestis y trans se encontraron frente a los tribunales de todo el país para exigir justicia por Úrsula y por los otros 50 femicidios sucedidos en el 2021.

Muchas cosas cambiaron desde ese momento, el movimiento feminista argentino se puso a la vanguardia en Latinoamérica, conquistó un derecho que aún es negado bajo cualquier circunstancia en cinco países de la región y se expandió como enredadera. El mapa se cubrió de un colchón de musgo verde.

Fotos: Catalina Distéfano

Sin embargo, muchas otras no. Según el observatorio Ahora Que Si Nos Ven entre el primer Ni Una Menos y el 25 de mayo del 2020 se consumaron 1450 femicidios. El 83 por ciento por parte de una persona del círculo íntimo de la víctima, el 45 por una pareja y 21,33 por una ex pareja. En el 18,3 por ciento de los casos existía una denuncia previa. El CELS contabilizó 48 mujeres asesinadas por parejas o exparejas policías o expolicías entre 2010 y 2020 solo en AMBA. 214 femicidios fueron cometidos por integrantes de las fuerzas de seguridad del 2008 hasta acá, según la Casa del Encuentro.

En pandemia, los cuerpos alejados con barbijos puestos debieron extender sus brazos para sostener las redes de contención: entre el 20 de marzo y el 20 de noviembre hubo 184 femicidios y durante el ASPO (20 de marzo a 31 de octubre del 2020) aumentaron un 18 por ciento el promedio de comunicaciones diarias a la línea 144 respecto al mismo lapso de tiempo del año anterior.

Fotos: Catalina Distéfano

“Le prometí a mi hija, abrazada a un cajón, después de ser apuñalada y degollada por el femicidio de este policía de la Provincia de Buenos Aires, hoy detenido en la unidad penitenciaria número 49 de la ciudad de Junín, que iba a hacer justicia para que ella sea la referente de todas ustedes, chicas, que están acá luchando”, aseguró Patricia Nasutti, madre de Úrsula, pasadas las 18.30 de una tarde de llovizna con sol.

Las dinámicas del feminismo también cambiaron. El recorrido de este lustro permitió alejarse del punitivismo para buscar alianzas que tracen respuestas integrales, creativas y contenedoras, más cercanas a los territorios que los juzgados. Las frases de familiares y amigos no. El padre de Natalia Melmman, la madre de Araceli Fulles, la madre de Araceli Ramos, entre otros, también estuvieron presentes. Sin ser un discursos armados sus pedidos se repiten, exigen contención, eficacia e inversión en recursos para prevenir, cuidar y acompañar a víctimas violencia de género antes, durante y después de los procesos. Las palabras no caducan, como si estuvieran cerradas al vacío.

Horas antes de estirar la bandera de plástico con la cara de su hija, Nasutti se reunió con Alberto Fernández, Elizabeth Gómez Alcorta, Sabina Federic y Marcela Losardo. En la reunión el primer mandatario reforzó su compromiso de seguir trabajando para acabar con los femicidios y prometió ir a visitarla a su casa de Rojas.  “Se trata de una urgencia ante las cuales las autoridades debemos actuar con firmeza, celeridad y decisión política”, posteó en las redes después del encuentro. El último sábado Fernández anunció la creación del  Consejo Federal para el Abordaje de Femicidios, Travesticidios y Transfemicidios donde participarán autoridades y Ministerios nacionales y provinciales. Si bien ya existen mecanismos similares, como el Programa Interministerial de Abordaje Integral de las Violencias Extremas por Motivos de Género, desde Mujeres, Géneros y Diversidad aseguran que esta nueva instancia busca superar las fallas de un sistema donde muchas veces las denuncias son insuficientes: la falta de articulación entre las instituciones intervinientes, la carencia de datos y ‘las divergencias entre las fuentes de información provenientes de instituciones que tienen lógicas, características y objetivos institucionales propios y específicos’.

Fotos: Catalina Distéfano

“El presidente, les guste o no, porque saco la bandera política, es un gran ser humano y se comprometió con nosotros a trabajar para ver bastantes cambios”, afirmó la madre de la víctima, quien contó que el día de su muerte hubo entre 18 y 19 denuncias por violencia de género en Rojas. “Yo quiero ayudarlas a todas ustedes para que no haya ninguna Úrsula”.

Entre el retumbe de tambores en los Tribunales porteños se repitió la  performance “El violador eres tu” del grupo chileno Las Tesis y la intervención donde mujeres arrojadas en bolsas de basura simulan cadáveres. Los carteles aseguraron que a las pibas no las cuida la policía sino sus amigas y se repitió la urgencia de que exista un Poder Judicial con perspectiva de género. Las consignas se escribieron en stickers, volantes, espaldas. La primera marcha feminista del año culminó con palabras que recordaron que las víctimas no son hojas de un calendario que se puedan arrancar, que las denuncias no pueden perderse entre mails no leídos y que las respuestas no se pueden postergar. “Úrsula nos está viendo. Está viendo esta tremenda cantidad de gente. Nunca pensé que iba a tener que estar acá por mi hija. Hasta la sentencia no vamos a parar”.