Precarización en salud

Parados pero activos: el salario del Detectar y PostDetectar se redujo 22% en ocho meses

Les trabajadores del Detectar y el PostDetectar, dispositivo creado por el macrismo en la Ciudad de Buenos Aires para acompañar contagios y contactos estrechos de COVID-19, realizaron un paro activo de 24 horas reclamando paritarias y mejoras edilicias.

Parados pero activos. Como si exigir derechos laborales al Estado no fuera ya suficiente contradicción, les trabajadores del Detectar y el PostDetectar se manifestaron hoy suspendiendo los hisopados para denunciar las condiciones de precariedad laboral a las que se enfrentan. La medida, que se extenderá por 24 horas, surge luego de una seguidilla de negativas por parte de las autoridades del Gobierno porteño para generar instancias de diálogo reales, ofreciendo solamente respuestas evasivas a través de Whatsapp o reuniones donde los funcionarios monopolizaron la palabra.

Los trabajadores y trabajadoras sanitarios denuncian que desde que comenzó el plan hace ocho meses, no han percibido ningún aumento salarial y además deben lidiar con el 22% de inflación acumulada durante el período. A esto se resta el monto del monotributo y los ingresos brutos, que corren a cargo del empleado y, a diferencia de los salarios, sí aumentaron en este tiempo. Al momento del paro, la mayoría de les trabajadores aún tenían adeudado el salario de enero y continuaban sin cobrar extras por viáticos.

J. integra el operativo del PostDetectar y prefiere mantener bajo reserva su identidad. “Ellos se defienden diciendo que las paritarias son en noviembre y en marzo. En noviembre decidieron no darnos paritarias y ahora se viene marzo y nadie nos asegura que nos vayan a aumentar. Todos los trabajadores nos encontramos bajo el régimen de contratación mes a mes, recién ahora nos contrataron de enero hasta marzo, pero ni siquiera sabemos si vamos a seguir trabajando en abril. Estamos pidiendo un aumento que no sabemos cuándo va a ser efectivo ni si lo vamos a llegar a cobrar. En realidad ni siquiera es un aumento, solo pedimos un ajuste salarial y condiciones de trabajo dignas”, cuenta. En el caso del personal de enfermería, la situación recrudece porque quienes tienen antigüedad cobran menos que los nuevos ingresantes por cumplir las mismas funciones.

Otra cuestión alarmante tiene que ver con las irregularidades en el programa del Voluntariado Detectar y PostDetectar, que realizan les estudiantes del IAR de la Facultad de Medicina de la UBA. A elles no solo se les condicionó la posibilidad de realizar sus prácticas en estos programas (con la exposición que supone), sino que se les cancelaron las becas de $18.000 otorgadas durante el periodo de agosto a diciembre del 2020. El pago de los viáticos contemplados en el contrato de los estudiantes quedó estipulado en cuatro cuotas.

Además del reclamo salarial, les trabajadores exigen al gobierno de Horacio Rodríguez Larreta que se priorice la salud de los equipos y profesionales que se hacen cargo de estas tareas esenciales y piden generar condiciones edilicias adecuadas que permitan respetar los protocolos. “Las condiciones edilicias no son aptas. En mi dispositivo nos trasladaron a un club donde querían que almorcemos 30 personas en un sótano sin ventilación. Somos personas que estamos trabajando y en contacto con COVID-19 y entendemos que no se puede estar en esas condiciones, pero nos mudaron igual”, explica J.  “Trabajamos 24×7, te llegan llamadas todo el tiempo, me han escrito a las 21.30 para pedirme cosas. Es muy cansador hacer horas extras constantemente y que no te paguen por eso. Muchas veces tenemos que hacer tareas que no están en el contrato y cuando alguna persona se da de baja o toma licencia, incluso en casos de contagio de COVID-19, no es reemplazada, lo que termina sobrecargando de tareas a sus compañeros”, suma la joven.

A pesar de hacerse cargo de la salud ajena y descongestionar al sistema sanitario, casi ningún trabajador ni trabajadora del Detectar y PostDetectar fue vacunado ni se sabe de la existencia de un calendario de vacunación que les incluya. “Ya tuvimos varios contagios, de hecho en enero fueron cinco, de los cuales tres se contagiaron en su propio dispositivo. Nos hacen mandar una lista de personas, pero no queda claro cuándo nos van a vacunar a todos. En mi dispositivo nos mandaron un mail y fue de un día para el otro, pero en la mayoría no fue así”.

Mientras que en un día normal se realizan 2.000 testeos, hoy, parados pero activos, les trabajadores realizarán 900 muestras.

 

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