Las reacciones en el oficialismo

Vacunación «vip»: un duro golpe a la campaña sanitaria

El Gobierno atraviesa por estas horas una de sus peores tormentas tras conocerse una lista de vacunados "vip". Esta noticia plantea nuevamente el debate acerca de la cultura del privilegio hacia los funcionarios y los poderosos.

En medio de una situación sanitaria que lejos está de dar un respiro, el Gobierno atraviesa por estas horas una de sus peores tormentas tras conocerse una lista de vacunados «vip». La bomba fue anunciada ayer por uno de los beneficiarios de esta vacunación oculta, el periodista Horacio Verbitsky, que planteó en su columna de El Destape Radio -de la cual fue echado luego por Roberto Navarro- que por intermedio de su «viejo amigo» Ginés González García logró inmunizarse contra el COVID-19 en el Hospital Posadas. Más tarde se difundió que la nómina incluía una serie de referentes políticos, sindicales y hasta empresariales que recibieron la Sputnik V bajo una lógica de privilegio mientras miles de compatriotas siguen muriendo por una pandemia que está por cumplir su primer aniversario en nuestro país.

La dura noticia motivó la rápida reacción del presidente Alberto Fernández, quien le pidió la renuncia al Ministro de Salud por el escándalo de la vacunación y designó anoche a la secretaria de Acceso a la Salud Carla Vizzotti al frente de la cartera sanitaria. En su carta de renuncia, González García expresó que «las personas vacunadas pertenecen a los grupos incluidos dentro de la población objetivo de la campaña vigente, y la confusión involuntaria de mi secretaría privada en la citación a las personas vacunadas en este Ministerio ocurrió estando yo en la provincia de Entre Ríos. Asumo de todas formas la responsabilidad por la equivocación».

Además de Verbitsky, recibieron la vacuna en forma preferencial figuras de la talla de Hugo Moyano, Jorge Taiana y Eduardo Valdés. Por su parte, el canciller Felipe Solá también fue vacunado pero aclaró que fue «con turno» y por esta razón fue incluido en el viaje oficial a México. Lo que ya se venía advirtiendo como una posible alarma en el plano municipal a lo largo y ancho del país -a partir de la vacunación de personas que no forman parte de grupos esenciales ni de riesgo producto de influencias específicas- saltó ahora como un escándalo que mancha en buena medida la gestión ejemplar que venía realizando el Gobierno en cuanto a la obtención de vacunas y el inicio de una campaña sanitaria contra el COVID-19 que tenía a la Argentina como vanguardia si se compara con el resto de Latinoamérica.

La oposición enrolada en Juntos por el Cambio exigió al jefe de Gabinete Santiago Cafiero que brinde explicaciones en el Congreso y evalúa una presentación judicial. Hasta el momento, el presidente no se expidió públicamente sobre el tema. Dentro del mundillo político existe una fuerte confusión respecto a la funcionalidad de los dichos de Verbitsky. Mientras el dirigente social Juan Grabois expresó en su cuenta de Twitter que «Verbitsky siempre fue un traficante de influencias, personaje inmoral que opera en nuestro campo», desde la juventud macrista insinuaron que se trató de una operación deliberada para evitar un mal mayor. «Verbitsky no traicionó a Ginés. Se adelantó a la investigación que estaba por publicar Clarín de la mano de Ignacio Ortelli para acotar el daño al Ministro. Hicieron una explosión controlada para proteger a Alberto Fernández del circuito ilegal que montó su gestión con su anuencia», señaló Yamil Santoro a través de la misma red social en medio de la vorágine de la tarde del viernes.

Horacio Verbitsky

¿Cómo impactó esta noticia en el oficialismo? Además de resultar un duro golpe para el personal de salud y la militancia que vienen poniéndose al hombro la campaña de vacunación, se plantea nuevamente el debate acerca de la cultura del privilegio hacia los funcionarios y los poderosos. Apenas unas semanas atrás, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) había lanzado la campaña de prevención y vacunación en los barrios populares de todo el país. La realización de 10 mil postas sanitarias a nivel federal buscaba reforzar la importancia de los cuidados y garantizar el acceso a la vacunación.

«Si hubo una operación después lo analizaré, pero la vacunación con privilegios existió”, señaló en diálogo con Delta 90.3 FM el secretario de Relaciones Parlamentarias Fernando «Chino» Navarro. Desde el Frente Patria Grande plantearon que «cuando están involucrados dirigentes políticos, la situación es mucho más grave, porque la política es ante todo una actitud de servicio al pueblo, de entrega al bien común, por lo que requiere dar el ejemplo. De otro modo, cuando nuestro pueblo mira hacia su dirigencia y solo encuentra distancia con la realidad que vive cada día, surge la antipolítica, que indefectiblemente aprovechan los sectores más reaccionarios del país».

Cabe destacar que la Argentina no es el primer país donde se advierten irregularidades en el uso de las vacunas contra el coronavirus. Días atrás, se conoció una lista de 487 personas vacunadas en Perú contra el COVID-19 entre las que se encuentran decenas de funcionarios y familiares. Allí apareció el nombre del expresidente Martín Vizcarra, su esposa y su hermano, entre otros.

 

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