Festejos y disputas en un año de elecciones en la UBA

🍩 La Universidad de Buenos Aires cumple 200 años en un 2021 marcado por los comicios que definirán sus autoridades en los próximos cuatro años. Estudiantes de distintas fuerzas políticas opinan al respecto.

El próximo 12 de agosto, la Universidad de Buenos Aires cumplirá 200 años y desde el Rectorado ya han empezado a desarrollar diversas acciones a tono con dicha celebración. Una de las primeras actividades tuvo lugar hace apenas algunas semanas, cuando el rector Alberto Barbieri encabezó el acto de conmemoración del bicentenario de la UBA, dando inicio a una serie de eventos que se realizarán durante todo el año. Pero la campaña podría remontarse incluso a agosto de 2020, cuando el propio presidente Alberto Fernández lució sin problemas la pechera de #OrgulloUBA diseñada por las autoridades de la universidad. Ese lema se sostiene hasta el día de hoy y será la idea fuerza que recorrerá todo el año por las 13 unidades académicas y el Ciclo Básico Común, buscando hacer parte del festejo al conjunto de la comunidad educativa.

El acto de este año, con el Presidente y el rector de la universidad al frente del auditorio, tuvo también en el centro de la escena a dos grandes figuras de la arena política nacional: el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. El discurso de Barbieri comenzó en un plano institucional y académico, haciendo un recorrido histórico que le permitió ir trazando los principales logros de la universidad, y continuó volcándose de lleno al plano de la política, con una marcada línea de unidad y cooperación entre las distintas ideas que conviven al interior de la UBA. Sin dudas, ésta no fue una decisión azarosa: el 2021 no solo será trascendental para la UBA por cumplirse sus 200 años, sino que será también un año donde se renovarán las conducciones de los 13 centros de estudiantes, los cuerpos de los Consejos Directivos, los decanatos y tendrá una última contienda que será ni más ni menos que la elección del próximo rector o rectora de la universidad.

Los y las estudiantes, claustro mayoritario de la universidad, están íntimamente involucrades en ello y desde El Grito del Sur conversamos con algunes representantes de las distintas fuerzas políticas para conocer cuál es el análisis que hacen de la UBA a 200 años de su fundación, cómo vieron el discurso del rector Alberto Barbieri y cómo se preparan para encarar este año decisivo para la universidad.

Juliana Fera, militante de La Cámpora y presidenta del Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas y Naturales (CECEN), opina que «el discurso del rector Barbieri no se salió para nada del libreto». «Tampoco esperaba que sea autocrítico ni que haga mención de las deudas que tiene la UBA. Sí puedo disentir claramente cuando expresa que se está cumpliendo con el lema que han elegido para conmemorar los 200 años, Formando Futuro. Hoy la Universidad de Buenos Aires no está pensando en el futuro, más bien contribuye a sostener el escenario actual», cuestiona. Luego contrapone: «Para cambiar el futuro hacen falta políticas realmente transformadoras y está claro que el principal espacio político que hoy se encuentra gestionando nuestra Universidad -y que lo viene haciendo hace casi 40 años-, no está a la altura».

El Grito del Sur intentó comunicarse también con Ramiro Fernández Sarraf, militante del AFO (Franja Morada) en la Facultad de Odontología y actual presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires, que participó incluso del acto por los 200 años de la UBA en representación del claustro estudiantil, y con Matías Onorato, militante del MLI de Ingeniería y vicepresidente de la FUBA, ambos representantes de organizaciones estudiantiles afines al rectorado, pero no hubo respuesta. Sin embargo, Fernando Núñez Dagostino, militante de Nuevo Espacio y consejero estudiantil en la Facultad de Psicología, accedió a hablar con este medio y consideró que el discurso de Barbieri tuvo un carácter «institucional» y «logró dar cuenta del principal activo de nuestra universidad: su pluralidad de oferta académica, de marcos epistemológicos y de orientaciones políticas».

Por otro lado, Catalina Kaplan, militante de La Mella y presidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CEFyL), plantea: «Es interesante mirar la foto que nos deja el acto, donde desde el rectorado de la universidad se buscó mostrar unidad entre los distintos actores políticos que hoy en día dirigen los distritos más importantes del país: desde el presidente Alberto Fernández hasta el gobernador de la provincia de Buenos Aires y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Una unidad que habíamos visto al comienzo de la pandemia y que después, con el correr de los meses, se fue desarticulando y que reaparece en escena con el aniversario de la universidad, pero que también plasma esa idea que el rectorado está instalando desde el año pasado, que es este concepto de Orgullo UBA«.

«La disputa que hay en la universidad es entre dos sectores: uno que tiene una visión más individualista y otro sector desde el que creemos que la universidad tiene que estar mucho más involucrada y pensada como una cuestión más colectiva, no tanto en un desarrollo individual», comienza Joaquín Lobato, presidente del Centro de Estudiantes de Agronomía (CEABA) y militante de La Mella. En ese sentido, su compañera Kaplan suma: «El principal debate que atraviesa hoy a la universidad tiene que ver con el rol social que deben tener las facultades y la academia en la pandemia. Lo que está en discusión es efectivamente cuál es el aporte que hace hoy en día la universidad, sus estudiantes, sus docentes, sus no-docentes, todo el personal y toda la comunidad educativa, en un contexto de gravísima crisis económica en el país y a nivel internacional».

Por su parte, el vicepresidente del Centro de Estudiantes de Farmacia y Bioquímica (CEFyB) y militante del Partido Obrero, Federico Pachamé, marca un contrapunto y pone el acento sobre los índices de deserción que registró la UBA -principalmente el CBC- el año pasado, y habla sobre el lugar que deben ocupar les jóvenes en las diferentes luchas: «El debate está en cómo el movimiento estudiantil se coloca ante la situación política que atravesamos hoy los y las jóvenes, o mejor dicho qué rol debe ocupar: si tenemos un movimiento estudiantil que lucha, que va al frente, que está con el movimiento piquetero y con el movimiento de los barrios; o una juventud que decide estar detrás de un escritorio en la oficina de un funcionario. Ahí hay un debate que para nosotros es muy importante, que finalmente es la importancia de conectar ese movimiento estudiantil con las luchas más importantes de la juventud», sostiene.

En una línea distinta interviene Dagostino, quien considera que «justamente el debate tiene que ser dejar de mirarnos tanto hacia adentro y mirar cada vez más a la sociedad. Con los niveles de pobreza y la tragedia educativa que viven el resto de los niveles, tener una institución que se encuentra entre las mejores del mundo tiene que servir para que, a través de la transferencia de conocimiento, podamos salir de la debacle en la que se encuentra nuestro país».

Por último, la presidenta del CECEN puso el foco sobre las elecciones universitarias, y más particularmente sobre la elección del próximo rector o rectora de la UBA: «Desde las representaciones estudiantiles que somos oposición a la gestión actual, ponemos sobre la mesa la importancia y la necesidad de que les estudiantes tengan una injerencia clara en el cogobierno de nuestra universidad: la mirada que aportamos como juventud es indispensable». «Es urgente discutir un presupuesto en la UBA que destine más recursos a becas, espacios de acompañamiento y seguimiento de las trayectorias académicas y personales de les estudiantes. La universidad debe ser un espacio de contención, además de brindar formación», añade.

Balance de los 200 años y desafíos 2021

Sin lugar a dudas, los 200 años de una de las universidades más grandes de nuestro país, con reconocimiento nacional e internacional, da mucho de que hablar y resulta inabarcable un balance minucioso de cada aspecto que la define. Sin embargo, el 2021 se presenta como un año clave para parar la pelota, mirar en perspectiva el recorrido de la UBA, y trazar objetivos y desafíos a futuro para pensar en la universidad que se quiere construir. Es en este sentido que las elecciones estudiantiles, de los Consejos Directivos, los decanatos y el rectorado de la Universidad cobran una gran relevancia y desde las organizaciones y frentes políticos ya se preparan para poner en sintonía al conjunto del estudiantado y buscar interpelarlo. La cuenta regresiva ya arrancó.

El primero en opinar es el militante del Partido Obrero, Federico Pachamé, que salió rápidamente con los tapones de punta a criticar al radicalismo, que dirige la universidad, y a las fuerzas peronistas-kirchneristas: «Para nosotros, en estas elecciones lo que se debate es qué orientación se imprime en el movimiento estudiantil. Y en ese debate hay bloques que dicen pelearse entre sí, por ejemplo el radicalismo y el PJ, que en la televisión se matan y son enemigos en las elecciones legislativas, pero que luego en la UBA aparecen juntos». Y dedicó una mención especial a la actual conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires que, a diferencia de años anteriores, se encuentra dirigida por organizaciones alineadas al rectorado: «Son un elemento de continuidad y de seguidismo a las políticas de ajuste educativo y no dan respuesta a las problemáticas más sentidas de los estudiantes».

Antes de hablar propiamente de las elecciones, la presidenta del CEFyL, Catalina Kaplan, habló sobre las dificultades que se le presentaron a la mayoría de las organizaciones y conducciones de los centros de estudiantes a la hora de organizar al estudiantado en un contexto en que la situación sanitaria impedía encontrarse en una asamblea estudiantil, en reuniones abiertas y movilizaciones. «Son destacables las redes de solidaridad que les estudiantes creamos entre nosotres para dar respuesta a todas las problemáticas que surgieron a partir de la pandemia. Los centros de estudiantes que hoy en día conducimos las organizaciones del campo nacional y popular pusimos a disposición todas las herramientas posibles para poder hacer frente a esos problemas», destaca para luego referirse también al accionar de la dirección de la FUBA: «Lamentablemente la conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires, en manos de lo que sería el bloque reformista, no tuvo la misma voluntad, lógicamente por estar alineado al bloque del rectorado».

Aún sin mucha claridad sobre la forma en que se desarrollarán las elecciones estudiantiles, y pendientes a las modificaciones que pueda sufrir el calendario electoral de acuerdo a la evolución de la situación epidemiológica en la Argentina, pero principalmente en el AMBA, ya empiezan a acomodarse las fichas en un tablero inestable que tiene aún mucho por jugar.

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Christopher Loyola

Community manager autodidacta. Mi única relación tóxica es con las redes sociales. El reggaetón es mi terapia y el perreito mi rutina diaria. Militante de la educación pública y seguidor de la agenda de las juventudes. Estudio -o al menos lo intento- la Tecnicatura en Política, Gestión y Comunicación de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV). Soldado del invierno y catador de milanesas ahre.