La mejor de la planta más dulce

🌱La polémica por las declaraciones de Julia Mengolini abrieron la puerta a un tema tan necesario como complejo. ¿Qué pasa con el consumo de cannabis durante el embarazo?

El pasado 4 de abril, en el Día Internacional de la Marihuana, Julia Mengolini prendió la mecha cuando contó en su programa radial que había consumido marihuana durante su embarazo. Al aire, la abogada y periodista explicó que, luego de consultar con cultivadores y leer diferentes estudios, había optado por vaporizar una pequeña dosis de cannabis para paliar algunos síntomas del embarazo. “Muchas mujeres nos sentimos para el orto durante el embarazo: tenemos náuseas, mareo, cansancio brutal y todo, absolutamente todo, prohibido por las dudas. Y todavía no hay un medicamento inventado para amainar un poco ese malestar”, explicó Mengolini en un hilo de Twitter. 

Como cada vez que una mujer intenta correrse del estereotipo construido en torno a la maternidad, la polémica no tardó en llegar y al día siguiente el farandulero Ángel de Brito retomó las declaraciones en “Los Ángeles de la Mañana”, donde se dedicó a analizar de manera algo superficial la situación. Más allá de la pelea mediática, que continuó con la respuesta de Mengolini en un móvil frente a Futurock, al ahondar en la relación entre cannabis y embarazo quedó expuesto el entramado de desinformación que recae sobre ambos tópicos y las consecuencias que trae aparejada la prohibición, el tabú y la romantización del instinto femenino.

Actualmente no existe consenso científico sobre los efectos del uso de cannabis en el embarazo. Mientras algunos estudios aseguran que les hijes de madres que consumieron marihuana tienen más autonomía, calidad de alerta y autorregulación, otros afirman que esto podría afectar en el peso del recién nacido o generar problemas en su neurodesarrollo, incluso produciendo vínculos con el autismo. Sin embargo, ante la imposibilidad de realizar testeos durante el embarazo, dichos estudios se generan de manera posterior, en la mayoría de los casos basados en muestras sesgadas o percepciones personales, obviando otros factores socioambientales a la hora de evaluar a les niñes. Asimismo, al hacer estas apreciaciones -que indefectiblemente quedan atravesadas por valores morales- se pone en juego la figura de la “mala madre”, adosada a toda embarazada que haya consumido alguna sustancia, sin distinguir entre tipo (muchos de los ensayos asocian el consumo de marihuana con el alcohol, el tabaco u otras drogas ilegales), dosis y contexto, estigmatizando a aquellas que padecen consumos problemáticos y limitando a quienes desean hacerlo de manera medicinal o recreativa.

“La prohibición nos alejó del desarrollo de la investigación científica de cannabis durante mucho tiempo, por eso hay poca evidencia científica y todos los estudios que existen son ensayos”, explica a El Grito del Sur Valeria Salech, fundadora de Mamá Cultiva, una ONG que promueve y capacita sobre el uso de cannabis medicinal. “Al día de hoy, muy pocos saben que todos los mamíferos contamos con un sistema cannabinoide. Eso es muy importante porque cuando ingerimos endocanabinoides estamos incorporando a nuestro organismo una sustancia que ya conoce, para lo cual ya tiene receptores. Como esto no se difunde ni se enseña en la facultad, todo el mundo habla desde el prejuicio, sin conocimiento real”, agrega Salech.

El sistema endocannabinoide es un sistema neurotransmisor que ayuda en la regulación de homeostasis en el cuerpo y contribuye con el equilibrio de procesos fisiológicos como el sueño, el apetito y el estado de ánimo, entre otros. Este sistema trabaja a partir de receptores de cannabinoides presentes en diferentes células que generan que el cuerpo humano esté preparado para recibir y procesar cannabis. Sin embargo, como hasta la semana 14 de gestación el feto aún no posee receptores, por más que el cannabis atraviese la placenta no lo podría procesar, por lo cual no implicaría un perjuicio para su crecimiento. “Uno puede utilizar cualquier medicamento en el embarazo mientras no traiga consecuencias al bebé en formación. Lo que sucede con el cannabis es que, como no es ético hacer estudios en embarazadas, no sabemos qué efecto tiene. Si bien el cannabis es una molécula que por su relación con las grasas sí atraviesa la placenta, hasta la semana 14 no habría problema ya que el bebé no ha desarrollado aún los receptores cannabinoides. Por eso se puede usar como medicina para las descomposturas y vómitos que se provocan en el primer trimestre, que muchas veces hacen que sea necesario medicar a las mujeres para que puedan tolerar algún tipo de alimento”, cuenta Marisol Bocetti, médica familiar con un posgrado en Terapéutica Cannábica y Tratamiento del Dolor. “Luego de ese período, al no conocer sus consecuencias, recomendamos que las embarazadas dejen de utilizar todo tipo de sustancias, tanto cannabis como otros antibióticos”.

“Si una mujer decide usar cannabis en el embarazo porque tiene náuseas y vómitos, es su decisión», opina Salech. «De eso también hay que hablar, porque parece que el embarazo siempre fuera una cosa feliz y que todas las personas la pasaran bien, pero la verdad es que muchas veces no y no lo podés decir porque estás viviendo algo que socialmente está bien visto. Siempre recae sobre la mujer una mirada juzgadora y el prejuicio. Yo creo que el conflicto en el caso de Julia se generó por eso, el cannabis no tiene nada que ver, acá lo que hay es una mirada muy misógina”, afirma la mamá de Emiliano, que vio en primera persona cómo su hijo, diagnosticado con epilepsia y autismo, logró mejorar su calidad de vida a través del uso de cannabis medicinal.  

Más allá de los enfoques, todes les especialistas coinciden en que la mejor manera de usar cannabis durante durante el embarazo es a través de aceite, vaporizador o en comidas, evitando fumarlo por el daño que podría generar para el bebé la combustión. Además, como en cualquier otro caso, aseguran que lo ideal es consumir la planta sin procesos químicos ni aditivos. Otro de los beneficios que tiene el cannabis durante la gestación es que, al no generar dependencia, hasta la semana 14 se puede continuar utilizándolo para tratamientos de patologías como epilepsia refractaria o migraña y crema para el dolor de lumbares o piernas. “El uso de cannabis en el embarazo y el parto sucede hace siglos, sólo que después de las leyes prohibicionistas que se instituyeron en  los años 30’ en Estados Unidos se quitó del vademécum médico. Algunas mujeres eligen utilizarlo en el parto porque es su cultura y sus madres y abuelas lo hicieron y eso también hay que respetarlo.  El cannabis tiene gran relación con el cuerpo femenino, no sólo en la gestación sino en lo que tiene que ver con la genitalidad tiene muy buenos efectos”, remarca Bocetti.

En noviembre del año pasado, Alberto Fernández reglamentó la Ley 27.350 de Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus Derivados. Sin embargo, la médica sostiene que mientras tanto el consumo recreativo continúa criminalizado y la posibilidad de conocer sus beneficios, impulsar su uso terapéutico y reducir daños queda empantanada entre el punitivismo y los prejuicios. “Por un lado hay una ley de salud medicinal pero por otro lado la ley penal no se condice, porque la planta sigue siendo ilegal. Las mujeres siempre son más golpeadas por las injusticias y en este caso no es distinto. Nos hace ruido el cannabis que no tiene ninguna consecuencia pero si una persona al quedar embarazada usa un antidepresivo o psicofármaco, que también impacta en el desarrollo del feto, nadie dice nada”, señala Bocetti.

“Cada uno autogestiona su salud y hace con su cuerpo lo que desea. Si alguien se acerca a Mamá Cultiva nosotras la acompañamos en el proceso de llegada a la mejor planta, aceite, crema o lo que necesite. Le brindamos la información a quienes lo quieren y lo tienen decidido, nosotres no evangelizamos”, refuerza Salech sobre la ONG que ya formó a más de 100 profesionales a través del Curso de Formación Interdisciplinaria en Cannabis para la Salud. Segundos después, finaliza de manera tajante: “Igualmente, eso de estar cuestionando lo que hacen las mujeres en cualquier momento de su vida con su cuerpo es muy machista, quedó viejo chicos”.

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Dalia Cybel

Escribo y edito sobre géneros en El Grito del Sur. Alguna vez fui historiadora del arte, ahora intento ser Maestranda en Estudios y Políticas de Género. Tengo un newsletter con nombre de dibujito animado. Mi superpoder es tener siempre los labios pintados.
@orquidiarios