«En mi vida hubo un antes y un después de la ley de identidad de género»

👩‍⚕️ A pesar de la resistencia de las autoridades del Centro de Salud Nº7 del Hospital Santojanni, Celina Esteban se convirtió en la primera trans elegida como Jefa de Residentes. La joven habló sobre su interés por la enfermería y el acceso del colectivo travesti trans al sistema de salud.

En 1889, Cecilia Grierson terminaba la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA consagrándose como la primera médica mujer en Argentina. A pesar de la discriminación, durante el siglo XX Grierson llegó a desarrollar una exitosa carrera que le permitiría, entre otras cosas, fundar la primera escuela de enfermería para mujeres en Latinoamérica.

Lo que la pionera en medicina no hubiera imaginado era que casi un siglo y medio después, en una escuela porteña que lleva su nombre, se recibiría Celina Alejandra Esteban, la primera enfermera transexual en ser elegida como Jefa de Residentes, luego de ser votada por unanimidad por sus compañeres del Centro de Salud N°7 del Hospital Santojanni.

Como Grierson, Celina también tuvo el viento en contra. Si bien cumplía todos los requisitos a la hora de postular al cargo, sus superiores intentaron frenar su candidatura, discriminándola por su identidad de género y llegando a decirle que una travesti le “bajaba el precio a la residencia”. Ni lenta ni perezosa, la enfermera de Ituzaingó comenzó acciones legales en el INADI, pero pese a ello la situación le generó tal malestar que comenzó a sufrir ataques de pánico y debió tomar licencia. Mientras espera para asumir su cargo, retrasado hasta principios de octubre por la pandemia, la joven conurbana habló con El Grito del Sur explicando la situación. “Yo sabía que me iban a votar porque tengo espíritu de líder, siempre estuve bien predispuesta para ayudar a las que recién empiezan. Es una retribución al conocimiento”, asegura. 

¿Cómo te interesaste por la enfermería?

Siempre trabajé en geriátricos y a partir del contacto con enfermeras me empezó a gustar la especialidad. Además me inspiró mi hermana que se recibió de enfermera mucho antes que yo. En mi vida hubo un antes y un después de la ley de identidad de género. Gracias a la ley yo pude sacar mi DNI y terminar el colegio secundario que en su momento había dejado por la discriminación de les compañeres. Con mi identidad autopercibida fue diferente, los profesores tenían que respetarme, existía un marco legal. Aparte era el colegio para adultos y ya nadie se andaba fijando en lo que hacían los demás. 

¿Estudiando enfermería también te discriminaron?

Sí. Por suerte fue poca gente, pero sufrí algunas intimidaciones de compañeres y profesores. Lamentablemente esos son los profesores que después consiguen los cargos más altos. 

¿Cómo llegaste a ser elegida Jefa de Residentes?

Cuando terminé la escuela de enfermería Cecilia Grierson me anoté a la residencia, concursé y como quedé en los primeros puestos pude elegir el centro de salud que quería, que en este caso es el N° 7 que pertenece al Hospital Santojanni. Después de tres años, como cumplía con los requisitos (tener un promedio de ocho y presentar un proyecto), me postulé para jefa de residentes junto con otro compañero. En verdad la única que cumplía los requisitos era yo, pero la parte jerárquica de las residencias no quería por mi identidad de género: de hecho, mi jefa me dijo textualmente que un travesti bajaba el status de la residencia. Entonces le levantaron la nota a él pensando que me iba a ganar. Por el contrario, fui elegida por unanimidad y tuve un gran apoyo de les residentes. Lo que sucede es que por la pandemia las residencias se extendieron así que, si bien oficialmente asumí el viernes 23 de abril hasta octubre que tome mi cargo, sigo respondiendo a la misma persona que me maltrató y contra la cual ya elevé una denuncia al INADI y otros organismos internos.

Estando dentro del sistema de salud, ¿ves que las personas travestis y trans son discriminadas?

No te puedo contestar eso porque directamente no se acercan. No vi ninguna persona trans desde que estoy en el sistema de salud. En mi experiencia como paciente fui discriminada mucho tiempo, por eso mi proyecto tiene como objetivo acercar a las personas trans al centro de salud. La expectativa de vida del colectivo ronda los 35 años porque, entre otras cosas, al ser tan expulsivo el sistema de salud no se hacen los controles necesarios. Nosotros invitamos a que se acerquen porque además de médicos contamos con psicólogas, trabajadoras sociales, repartimos preservativos, hacemos el test rápido de VIH.

¿Qué herramientas planteaste en tu proyecto que era necesario implementar para acercar al colectivo travesti trans al centro de salud?   

Primero, la idea es detectar todos los lugares donde se juntan las chicas trans, acercarnos, controlarles los carnets de vacunación, entablar algún tipo de relación de confianza para que se animen a venir al centro. Referenciarlas garantizándoles un trato digno. También está la propuesta de que las enfermeras se capaciten para hacer la hormonización, que es algo muy requerido por las personas trans y que también las haría acercarse. Una vez visto el buen trato, se abre la posibilidad de quieran atenderse más seguido. Después voy a proponer incluir en la residencia talleres con perspectiva de género y diversidad.

La gran mayoría del colectivo travesti trans no tiene trabajo formal ¿Por qué es importante que se sancione la ley de cupo laboral trans?

Porque el Estado tiene que garantizar los puestos de trabajo a las personas travestis y trans, ya sean profesionales o no. Lo que me pasó a mí hoy es una noticia pero no debería serlo. Lo bueno es que poco a poco vamos tomando más espacios.

Por último, ¿qué le dirías a una persona trans que quiere estudiar una carrera?

Que lo haga, que siempre va a haber personas buenas y no tan buenas pero tienen que saber que hay leyes que nos contienen. Yo tuve la suerte de tener una familia contenedora, pero también hay muchas redes de apoyo, organizaciones, lugares a donde acudir en caso de que las discriminen, que utilicen esas herramientas.

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Dalia Cybel

Escribo y edito sobre géneros en El Grito del Sur. Alguna vez fui historiadora del arte, ahora intento ser Maestranda en Estudios y Políticas de Género. Tengo un newsletter con nombre de dibujito animado. Mi superpoder es tener siempre los labios pintados.
@orquidiarios