¿Un banquero presidente de River?

🗳️ El sucesor de Rodolfo D´Onofrio de cara a las elecciones de diciembre será el actual vicepresidente Jorge Brito, heredero de la fortuna del Banco Macro y directivo de ADEBA. Escenario electoral en un River dominado a piacere por el oficialismo.

En diciembre de este año, de no mediar una nueva ola de la pandemia, el Club Atlético River Plate tendrá elecciones en las que -por primera vez desde 2009- no habrá participación de Rodolfo D´Onofrio, quien tras dos períodos como presidente (2013-2017) ya anunció que tiene intención de lanzarse a la arena política nacional. Su sucesor será Jorge Brito, actual vicepresidente 1º e hijo del banquero que falleció en noviembre pasado tras estrellarse su helicóptero en la provincia de Salta. La particularidad en River es que está culminando una larga etapa marcada por grandes éxitos a nivel deportivo, con la era Gallardo como principal emblema, lo cual permitió a la presente gestión gobernar el club casi sin oposición producto del clima favorable en el grueso de la hinchada y el contundente triunfo obtenido por la fórmula D´Onofrio-Brito con el 74,7% de los votos en 2017.

Éstas no serán las primeras elecciones de clubes argentinos en medio de la pandemia. A finales del año pasado tuvieron lugar en Racing y en febrero de este año se hizo lo propio en Huracán -suspendida previamente-, entre otros comicios donde se priorizaron medidas protocolares como el control de temperatura, la provisión de alcohol en gel y la rigurosa distancia de dos metros entre votantes y fiscales de mesa. Estas experiencias positivas resultan un aliciente de cara a las presidenciales en River, donde cuatro años atrás votaron 18.857 socios y socias.

¿Cuál es el escenario electoral en una de las dos instituciones deportivas más grandes del país? El oficialismo terminó de sellar su unidad con la proclamación de la fórmula Jorge Brito-Matías Patanian. Ambos están ligados al gran empresariado argentino y forman parte de la cuna del establishment. Brito (foto abajo – 41 años) es vicepresidente de ADEBA (Asociación de Bancos Argentinos) y dirige el Banco Macro, que en el cuarto trimestre de 2020 acumuló ganancias por 6.906 millones de pesos. En 2018, el delfín de D´Onofrio protagonizó una polémica por su aparente postura en favor de abrir paso a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en el fútbol argentino, cuando trascendió su respaldo a que la votación para cambiar el estatuto de la AFA se realizara de manera secreta.

Por su parte, Patanian (50 años) es yerno de Eduardo Eurnekian -cuya fortuna fue estimada en 1.000 millones de dólares- y se desempeña como vicepresidente de Aeropuertos Argentina 2000, donde lleva una trayectoria de casi 30 años. En cuanto a la vicepresidencia segunda, se habla de dos nombres posibles: Stefano Di Carlo -joven dirigente que ocupa actualmente este cargo y tiene una militancia en la UCR Capital- y Clara D´Onofrio, la hija del mandatario que hoy preside la Fundación River Plate y posee un recorrido totalmente vinculado al mundo empresarial. Cabe destacar que en el oficialismo conviven expresiones opuestas a nivel ideológico: desde Darío «Mono» Santilli, hermano del vicejefe de Gobierno porteño, hasta la agrupación Caravana Monumental, más cercana a militancia de base y el kirchnerismo.

«Nos puede gusta el perfil o no, pero Brito gestionó. Está detrás del sueldo de los planteles y de las finanzas del club. Internamente no lo discute nadie, es un tipo que lo tiene bien merecido. Aunque sea parte del poder real del país, su candidatura es correcta», resumió en diálogo con este medio un joven militante que recorre asiduamente los pasillos de River. Por el lado de la oposición, las cosas no están tan claras pero destaca nuevamente la figura de Antonio Caselli, quien postula en forma ininterrumpida desde el año 2009. El empresario y ex embajador en la Argentina de la Soberana Orden de Malta (Opus Dei) intentó durante el último período de D´Onofrio erigirse como principal opositor, pero su caudal de votos está en picada: pasó de obtener 6.378 en 2013 a apenas 2.840 en 2017. Al mismo tiempo, su espacio político acaba de sufrir una fractura luego de que los fiscalizadores Horacio Roncagliolo, Nicolás Fantasía Macchi y Daniel Lisera abandonaran Primero River por «diferencias de criterio, destrato y faltas de respeto inadmisibles que se traducen en cuestiones irreconciliables». Su otro emprendimiento, la gestión del club español Burgos FC -sociedad anónima deportiva-, lo tiene a maltraer porque en medio de crecientes deudas económicas los antiguos dueños volvieron a tomar el control de la mayoría del paquete accionario.

Desde que inició la pandemia, los ingresos de River se redujeron en un 50%. Por eso, durante buena parte del año pasado, la Comisión Directiva arregló con el plantel y el cuerpo técnico del equipo profesional masculino de fútbol un plan salarial de emergencia para cubrir los sueldos del resto de los 1.143 empleados y empleadas de la institución. A pesar de estas dificultades, se aprobó por amplia mayoría (apenas dos votos en contra) el último balance del ejercicio comprendido entre el 1 de septiembre de 2019 y el 31 de agosto de 2020 con un superávit de 523 millones de pesos. Esto implica una reducción del pasivo de $1.235 millones en términos reales, habiendo pasado de $5.625 millones a $4.390 millones.

Otra de las fortalezas que intentará mostrar el oficialismo de cara a las elecciones, además del saneamiento económico, es la remodelación del Estadio Monumental. Este tema fue motivo de polémica en el pasado, dado que el presidente D´Onofrio quiso trasladarlo a otro lado -cuestión que atraía principalmente a los desarrolladores inmobiliarios- pero esta iniciativa se topó con el rechazo de la mayoría de las y los socios. Finalmente, las reformas del estadio ubicado sobre la Avenida Figueroa Alcorta comenzaron el año pasado bajo la pretensión de que su capacidad pase a estar entre las 80 y 90 mil personas. En cuanto a las debilidades que le achacarán sus contrincantes, están los sucesivos incrementos de las cuotas sociales -el último oscila entre un 32% y un 56,3% dependiendo la categoría- que afectan el bolsillo de las y los hinchas mientras las actividades sociales en el club continúan severamente restringidas producto de la pandemia.

Un último aspecto que formará parte del atractivo de la elección es el cupo femenino del 20% en todos los cargos del club, que empezará a regir desde diciembre próximo. ¿Lo respetarán todas las listas y habrá algún tipo de sanción a quien intente pasar por alto la nueva normativa? Cabe destacar que en la próxima directiva debe haber un mínimo de cinco mujeres vocales titulares, tres vocales suplentes, dos fiscalizadoras, 30 asambleístas titulares y ocho suplentes. Actualmente, el cupo femenino es de apenas dos vocales suplentes y 13 representantes de socios. De hecho, en la historia del Millonario hubo apenas seis directivas en la CD.

Todo indica que River tendrá un presidente banquero por primera vez en su historia. La era post-D´Onofrio (¿y post-Gallardo?) podría traer continuidades pero también notorios cambios, teniendo en cuenta el perfil abiertamente CEO de Brito y sus estrechos vínculos con buena parte de la dirigencia de Juntos por el Cambio. Los contrapesos al interior del armado oficialista recién podrán analizarse una vez constituido el cúmulo de alianzas y la conformación final de la lista.

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Sebastián Furlong

Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (UBA). Periodista comprometido con los intereses populares.