Mayores licencias por paternidad, un regalo necesario y urgente

👨🏻‍🍼 En este Día del Padre se vuelve a poner en agenda la imperiosa necesidad de implementar nuevas políticas que amplíen las licencias por paternidad y equilibren la distribución de tareas de cuidado y la crianza.

Tras la firma del dictamen en la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado de un texto que fue resultado de diversas iniciativas parlamentarias en pos de modificar el actual régimen de licencias por maternidad y paternidad, y en el marco de una nueva celebración del Día del Padre, desde El Grito del Sur conversamos con Julián Novo, Daniel Jones y Matías Criado a propósito del lanzamiento de la campaña «Paternar», una iniciativa ciudadana que busca instalar el debate acerca de la necesidad de ampliar las licencias por paternidad, una reivindicación impulsada históricamente por las organizaciones feministas y que en el último tiempo ha ido recogiendo adhesiones de importantes y numerosos colectivos de varones. «La idea de la campaña surge en el contexto de la Argentina post Ni Una Menos y el gran avance de los feminismos y del movimiento de las disidencias sexuales, a raíz de que a un grupo de organizaciones nos pareció importante contemplar la posibilidad de ampliar las licencias por paternidad, como una forma de tener más tiempo para estar más presentes e involucrarnos en las tareas de cuidado y de crianza de los primeros tiempos del bebé, como parte de una redistribución de la carga de las tareas de cuidado», explica Jones, integrante del Instituto de Masculinidades y Cambio Social.

Actualmente son varias las propuestas legislativas presentadas en este sentido. En la Cámara de Senadores, como mencionamos anteriormente, se obtuvo dictamen esta semana con un texto consensuado entre las distintas fuerzas políticas -aunque con reparos- que propone principalmente licencias por adopción, nacimiento de hijo prematuro y fertilización asistida; amplía de 45 a 50 días la licencia por maternidad pre y post parto, y otorga 10 días de licencia, posteriores al nacimiento, para el padre. Incluso prevé que el empleador deberá instalar a partir de ahora Salas de Lactancia y Centros de Desarrollo Infantil; al tiempo que establece una nueva lista de variables para los trabajadores y las trabajadoras respecto a su reincorporación al trabajo luego de la licencia; y convierte la Asignación por Maternidad en “asignación parental o por guarda con fines de adopción”, que deberán cobrar tanto la madre como el padre.

También el Equipo Latinoamericano de Igualdad y Género (ELA) ha presentado en algunas oportunidades proyectos en esta linea, que planteaban la universalidad del derecho a la licencia por maternidad y paternidad, la coparentalidad, la búsqueda de una mayor equidad, un proceso gradual de ampliación de las licencias y una adecuación de las normativas nacionales y provinciales a los estándares internacionales. Por otro lado, existen en la Cámara de Diputados dos proyectos: uno presentado por la legisladora Claudia Hormaechea y otro presentado por el legislador Itai Hagman, que busca extender de 2 a 30 días la licencia por paternidad y fija que éstos sean obligatorios y remunerados. Además se suma una licencia familiar, que sería de carácter transferible, obligatorio y remunerado, por otros 30 días. Por otro lado, se iguala a las licencias por adopción, se amplía el período para casos de partos múltiples, prematuros o niñes con discapacidad, y se equipara también a las licencias por maternidad a 100 días.

La campaña Paternar, creada por diversos colectivos y organizaciones, estrenó sus redes algunos días atrás, pero el lanzamiento oficial estuvo meticulosamente programado y diseñado para el día de hoy, con la elaboración de un video que muestra comparativamente las tareas de cuidado y crianza que un padre puede asumir, de acuerdo a la cantidad de días de licencia que le sean otorgados. En este sentido, entre todos los proyectos anteriormente expuestos, desde Paternar aseguran que «de todos los proyectos que hay creemos que el de Itai (Hagman) es el que más coincide con la campaña». De todas formas, Jones aclara que «no es el único que vayamos a apoyar». «Nos parece que nos sirve de referencia, y luego habrá con negociar con el del ELA y el de la diputada Claudia Hormaechea, para pensar cuál es el mejor proyecto de ley, que contemple una mayor cantidad de días y mayores derechos para las licencias parentales», precisa.

Actualmente, la Ley de Contrato de Trabajo establece nada más que dos días de licencia por paternidad después del nacimiento del bebé. «Si tu hijo nace un viernes, no te corresponde ningún día siquiera. Y estas horas apenas si alcanzan para salir de la clinica con tu bebé, a veces. No podemos llevarlos a hacerles los controles de salud, ni tampoco llevarlo para hacerle su DNI. Si la madre sufrió una cesarea, tampoco tendria alguien para cuidar de ella. Muchos padres hoy en día tienen que tomarse días de su trabajo sin goce de sueldo, perjudicando las oportunidades de las familias», explica Matías Criado, miembro de Paternando, otra de las organizaciones que forma parte de la Campaña Paternar.

Pero como en cada uno de los proyectos que rozan cierta sensibilidad personal y se involucran en asuntos de familia, hay quienes proponen proyectos de avanzada y conquista de derechos, y quienes se oponen fervientemente a ellos. Julián Novo, militante de Desarmarnos – Plataforma de Masculinidades de Nueva Mayoría, fue consultado por las barreras y desafíos que se presentan a la hora de querer avanzar con estas iniciativas y respondió: «Hay varias barreras, una de ellas viene por parte de ciertos sectores conservadores que pretenden seguir reproduciendo una idea de familia donde la mujer sea la encargada de los cuidados y la crianza en el hogar, mientras el hombre representa una figura de macho procreador, proveedor, que trabaja fuera del hogar y se encarga de las cuestiones más públicas. Hay un sector muy conservador, el mismo que se opuso a la ESI y a un montón de avances en materia de derechos, que no le gusta lógicamente estas ideas y propuestas, y después por otro lado hay también algunos sectores empresariales, que no quieren pagar a padres y a personas no gestantes más días sin ir a trabajar. Ahí es donde vemos las dos principales barreras para este proyecto».

«Y en términos de desafíos sabemos que con esta ley sola no alcanza, que hay que acompañar de un debate sincero que la ponga en la agenda pública para reprensar las masculinidades, y específicamente en este caso de las paternidades: cumplir un rol mucho más activo y protagónico, pensar en familias con los roles distribuidos de forma equitativa y con vínculos sanos de por medio», añade respecto al segundo punto consultado.

Criado complementa su respuesta y expone que «uno de los mayores desafios es cultural». «Muchas personas no consideran que los varones debamos ocuparnos del cuidado o del hogar, ya que ‘para ello ya están las mujeres’. Y aunque hace años ellas ya vienen ocupando responsabilidades en los ámbitos públicos, dentro del hogar la desigualdad no parece cambiar al mismo ritmo», asegura y refuerza: «Los padres que realizan tareas en el hogar suelen decir que «ayudan» a sus parejas, en vez de tomar un rol de corresponsabilidad. Cuidar de un bebé recien nacido es un trabajo arduo y cansador, y debemos empezar a hacernos cargo de nuestro rol como padres».

En las últimas semanas, representantes de la campaña mantuvieron reuniones con referentes de más de 30 sindicatos que mostraron expresamente su interés en la temática y su voluntad de laburar este eje, y para las semanas que vienen planean darse la misma tarea con representantes de los movimientos sociales y de diversos partidos políticos. En paralelo, vienen pensando campañas de alta incidencia mediática para desarrollar en los próximos días y ampliar la llegada y el conocimiento no solo de la campaña, sino fundamentalmente del proyecto en sí mismo y empezar a trazar el camino de concientización sobre el tema, para alcanzar el fin último: ampliar las licencias por paternidad, romper con décadas de desigualdad y empezar a poner sobre la mesa la (ir)responsabilidad de los padres en la crianza y el cuidado de sus hijos e hijas.

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Christopher Loyola

Community manager autodidacta. Mi única relación tóxica es con las redes sociales. El reggaetón es mi terapia y el perreito mi rutina diaria. Militante de la educación pública y seguidor de la agenda de las juventudes. Estudio -o al menos lo intento- la Tecnicatura en Política, Gestión y Comunicación de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV). Soldado del invierno y catador de milanesas ahre.