Presencialidad y brecha digital en disputa

馃彨 La pandemia dio vuelta a las escuelas, abri贸 el debate sobre la (dis)continuidad pedag贸gica y evidenci贸 dos modelos educativos en discusi贸n.

San Juan: Alumnos de todos los niveles regresan a las aulas, con estrictos protocolos sanitarios, en el marco de la pandemia Covid-19. Foto: Ruben Paratore/T茅lam/cgl 10082020

Con el tel贸n de fondo de la contienda del PRO para diferenciarse de la pol铆tica sanitaria del gobierno nacional, se abri贸 un nuevo cap铆tulo de la educaci贸n en pandemia en CABA. La suspensi贸n de clases presenciales y virtuales durante la semana pasada y la vuelta a la presencialidad para el nivel inicial y primario en el peor momento de contagios por COVID-19. Con la bandera de la presencialidad en las escuelas para garantizar el derecho educativo, el GCBA no solo evidencia la b煤squeda de un r茅dito electoral sino tambi茅n una concepci贸n del rol del Estado y una posici贸n respecto a la democratizaci贸n de las nuevas tecnolog铆as.

En la agenda medi谩tica, el derecho a la educaci贸n pareciera solo discutirse seg煤n el formato escolar remoto o presencial. Para un sector de la pol铆tica y la sociedad, es responsabilidad del Estado sostener el acceso de la educaci贸n, as铆 como la permanencia y el egreso invirtiendo capital material. Pero, en el contexto de la pandemia, en CABA la responsabilidad del Estado porte帽o se manifiesta en cero inversi贸n en equipamiento tecnol贸gico y conexi贸n a Internet. La necesidad de aportar dispositivos tecnol贸gicos y conectividad a las familias no se vincula 煤nicamente con la mentada continuidad pedag贸gica, sino tambi茅n para contribuir a un piso de inclusi贸n digital, necesario para la alfabetizaci贸n en este nuevo siglo.

Se mont贸 un circo medi谩tico durante meses donde o铆mos incansables veces hablar de la continuidad pedag贸gica. La misma pareciera tener un significado vol谩til. Durante el retorno escalonado, en septiembre de 2020, la resoluci贸n 鈥淓valuaci贸n, acreditaci贸n y promoci贸n durante el periodo  2020- 2021 CABA鈥 indicaba que 鈥渘o se han logrado sostener los aprendizajes priorizados; o bien no se ha logrado sostener la continuidad pedag贸gica鈥 en los casos de quienes no accedieron a la propuesta escolar durante la pandemia, es decir, que estuvieron virtualmente desconectados. El sostenimiento de las clases virtuales para el oficialismo en la Ciudad depende 煤nicamente de los esfuerzos individuales.

En 2019, en un acto Mauricio Macri dijo: 鈥淓ra como repartir asado y no tener parrilla鈥, respecto de la distribuci贸n de netbook y falta de conectividad. En el discurso del PRO, la dimensi贸n socioeducativa y socioafectiva prevalecen en el diagn贸stico para justificar la interrupci贸n de entregas de netbook a estudiantes del plan 鈥淐onectar Igualdad鈥, lo que produjo la discontinuidad del modelo 1 a 1 a nivel nacional. En consonancia, no se entregan m谩s computadoras a los primeros ciclos de las escuelas de CABA, lo que acrecent贸 la brecha digital condicionando as铆 el acceso a la educaci贸n. Esta es la pol铆tica de tecnolog铆a educativa implementada por la derecha en la gesti贸n del Estado.

Desde que el presidente Alberto Fern谩ndez decret贸 el 19 de marzo 2020 el aislamiento social y preventivo, la educaci贸n a distancia irrumpi贸 en todo el sistema educativo. Las desigualdades sociales y la brecha digital se homologaron, poniendo de relevancia problem谩ticas que exist铆an previamente. Seg煤n los datos del  鈥淚nforme preliminar: encuesta a hogares鈥, presentado a mediados del a帽o pasado por el Ministerio de Educaci贸n de la Naci贸n, un tercio o m谩s de hogares con ni帽as, ni帽os y adolescentes en educaci贸n estatal primaria y secundaria carecen de recursos TIC para la continuidad pedag贸gica y casi 8 de cada 10 hogares con ni帽as, ni帽os y adolescentes en sector privado presenta una dotaci贸n 贸ptima de TIC.

En este sentido, un hecho pol铆tico importante fue la declaraci贸n de Internet como servicio p煤blico. M谩s all谩 de la judicializaci贸n del DNU 690/20 que hab铆a reglamentado el ENACOM, esto implica el reconocimiento del derecho humano de acceso a las TIC. Por otro lado, el lanzamiento de la plataforma educativa Juana Manso plantea una pol铆tica integral que se complementa con la pr贸xima distribuci贸n de m谩s de 630.000 netbooks (producidas en nuestro pa铆s) por parte del Ministerio de Educaci贸n de la Naci贸n. Estas acciones apuntan no s贸lo a achicar la brecha digital con una concepci贸n clara sobre el rol del Estado para garantizar la educaci贸n en pandemia, sino tambi茅n a la importancia que tiene la escuela en la alfabetizaci贸n integral de ni帽as, ni帽os, adolescentes y j贸venes.

En el contexto del 煤ltimo a帽o es innegable que para la educaci贸n la tecnolog铆a nos abri贸 una posibilidad pero tambi茅n habilit贸 una nueva asimetr铆a. Se pudo desplegar una continuidad educativa bajo la modalidad a distancia y, a su vez, potenci贸 la brecha digital. La sociedad actual no es igual que hace apenas algunas d茅cadas atr谩s. El desarrollo tecnol贸gico y de las comunicaciones cambi贸 innumerables aspectos sociales. La discusi贸n sobre la importancia en la incorporaci贸n de las TIC a la escuela para la formaci贸n de las nuevas generaciones viene cobrando relevancia desde comienzos de siglo.

Como explican Grimson y Tenti Fanfani en 鈥淢itoman铆as de la educaci贸n argentina鈥 hace apenas unos a帽os, desde el neoliberalismo se pregonaba el fin de la escuela y de la docencia frente a la posibilidad de que cada estudiante tuviera una computadora y wifi. La l贸gica que primaba en este discurso era la masificaci贸n del acceso a sujetos concebidos como consumidores, antes que ciudadanos. Resulta interesante observar el viraje de los discursos de la derecha sobre la tecnolog铆a y el valor de la escuela en la pandemia. Quienes antes anunciaban que la tecnolog铆a ser铆a el reemplazo de la maestra, ahora dicen que la maestra (o su tarea de cuidado) es irreemplazable. De la tecnolog铆a en la educaci贸n, silencio.

El derecho a la educaci贸n, la brecha digital y el formato escolar remoto/presencial聽aparecieron en la agenda del sistema educativo con mucha fuerza en esta etapa. El gobierno nacional tiene una pol铆tica activa en achicar la brecha digital, mientras que el sector del Pro que tiene a su cargo escuelas niega la virtualidad y no invierte en infraestructura tecnol贸gica para la educaci贸n. Es posible que en esta pandemia se pueda avanzar en la necesidad de aplicar una pol铆tica de Estado que introduzca de forma inclusiva a las escuelas el uso de las nuevas TICS. Debemos discutir la democratizaci贸n de las nuevas tecnolog铆as para acceder todos, todas y todes por igual a los mismos conocimientos, sin importar las condiciones econ贸micas y sociales.

Guadalupe D麓 Agostino y Daniel Aldave son integrantes del Equipo de investigaci贸n 鈥淐onstrucci贸n de Subjetividades鈥 del Centro de Formaci贸n y Pensamiento Genera.

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