Libertarios rumbo a las urnas

🙋‍♂️ En lo que puede ser el año de despegue para Milei y Espert en la arena electoral, dos especialistas analizan las utopías libertarias de derecha y las características de su electorado conformado por una gran cantidad de jóvenes.

En las elecciones presidenciales de 2019, una parte del éxito del Frente de Todos en las urnas se construyó a partir de la captura del voto joven, en un contexto en el que les millenials y les votantes de la «generación Z» fueron uno de los grupos demográficos más afectados por el crecimiento de la pobreza y el desempleo en la Argentina de Mauricio Macri. Casi en paralelo con la asunción del nuevo gobierno llegó la pandemia y con ésta un progresivo agotamiento de les jóvenes respecto a las medidas de aislamiento social. En ese marco, sectores opositores al Gobierno buscaron capitalizar el descontento y salieron a las calles desde mayo del año pasado para agitar el fin de la cuarentena, minimizar los efectos del coronavirus en la salud pública y reclamar «libertad».

Tras un año y medio de gestión de Alberto Fernández, el Gobierno corre el riesgo de padecer la actitud esquiva de los sub-29 y dejar de ser la fuerza política más votada entre les jóvenes. Sus principales amenazas no son por el momento Juntos por el Cambio ni tampoco el Frente de Izquierda, sino los libertarios que vienen incrementando su adhesión en este segmento desde 2019 hasta la actualidad. Ya en dicho año, el candidato presidencial José Luis Espert se jactaba de tener una base de jóvenes en sus filas y organizaba una «hackaton por la libertad» con el objetivo de viralizar sus contenidos en las redes sociales.

Lo cierto es que 2021 puede ser el año de despegue y consolidación para los libertarios. A la oferta de Espert en la Provincia de Buenos Aires, se sumó la postulación de Javier Milei como precandidato a diputado nacional por la Ciudad. El mediático economista de pelo largo lanzó la semana pasada su campaña en el barrio de Palermo y sorprendió la presencia de miles de jóvenes que arengaron sus polémicas consignas: desde «sacar a los políticos con patadas en el culo» hasta «quemar el Banco Central». 

Entre la campaña electoral y la batalla de ideas

En su reciente libro «¿La rebeldía se volvió de derecha»?, el historiador Pablo Stefanoni analiza los puentes entre libertarios y extrema derecha a partir de un «esfuerzo de captar la novedad y la potencia de este libertarismo contemporáneo para presentarse ¨rebelde¨ frente al statu quo, lo que el progresismo muchas veces ya no logra, y construir una narrativa, aunque a menudo rocambolesca, acerca del mundo actual». 

¿Existe una verdadera acogida para el tipo de propuestas enarboladas por Milei y Espert? «Ese electorado se está conformando de dos maneras distintas: una tiene que ver con jóvenes que se incorporan a la política desde ese lado y esa es una novedad importante. No es toda gente que se desgajó a Cambiemos, sino que hay muchos jóvenes que votarán por primera vez o que incluso no habían votado por derecha pero ahora se sienten más cerca de esas opciones. Otra parte del electorado tiene que ver con gente que venía de diferentes recorridos de derecha y hoy ven en la opción llamada libertaria una alternativa frente a algo que significó un desencanto para ellos, el gobierno de Cambiemos. Finalmente aparecen votantes fluctuantes: gente que vota esperando cambios y que a lo mejor en algún momento votó al kirchnerismo o Alberto Fernández. Es un votante bastante heterogéneo», define en diálogo con El Grito del Sur Sergio Morresi, doctor en Ciencia Política por la Universidad de San Pablo y autor del libro «La nueva derecha argentina y la democracia sin política».

El fenómeno libertario está avalado por un cúmulo de pensamientos denominados minarquistas o anarcocapitalistas. Además de cultivar ideas ultra-conservadoras en materia de género, personajes como Agustín Laje y Nicolás Márquez creen que debe haber una participación mínima del Estado hasta el punto de promover directamente su abolición. Un dato no menor de cara a estas elecciones parlamentarias es que Laje llamó a votar por Javier Milei en la Ciudad y por Juan José Gómez Centurión en la Provincia. De acuerdo con Ezequiel Saferstein, licenciado en Sociología y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires, este pronunciamiento público reviste una novedad. «Hoy vemos la conjunción de discursos de apertura del mercado con manifestaciones nacionalistas reaccionarias, lo cual ya se había dado previamente con los golpes de Estado en Argentina pero que no se había presentado con tanta claridad desde la crisis de 2001. La alianza actual entre Javier Milei y Juan José Gómez Centurión muestra que dicha convivencia no es tan problemática”, plantea el investigador en diálogo con este medio.

En la actualidad, las utopías libertarias de derecha están reforzadas por un cierto estancamiento en los progresismos argentinos (y latinoamericanos) para prometer y concretar futuros más igualitarios. Morresi señala que «los progresismos parecen muy atados al pasado y en ese sentido parecen muy poco progresistas. Hay más bien una defensa conservadora de lo adquirido y, al no aceptar el statu quo, la rebeldía se vuelve de derecha como dice el título del libro de Pablo Stefanoni. Otra novedad a nivel local es que las calles, las plazas y los espacios públicos están siendo ocupados por estas expresiones de derecha».

«Lo que venimos viendo desde 2019 hacia acá es cierto cortejo para que sectores que alguna vez integraron Cambiemos ingresen a la coalición oficial, como es el caso de López Murphy. En cuanto al discurso más radicalizado por fuera de la alianza Cambiemos, está por verse si tendrán una representación parlamentaria que va a disolverse dentro de una gran coalición de centro-derecha como Juntos por el Cambio o si tendrán peso propio dentro de dos años», agrega el doctor en Ciencia Política.

“Más allá de la cantidad de votos que saquen, lo notorio es que personajes como Milei logran ampliar el universo de lo decible y marcar cierta agenda. Quizás no tanto en el mainstream, pero sí en las redes sociales. En la Argentina sigue predominando la polarización, pero a nivel mundial se están viendo estas expresiones antisistema porque la pandemia habilitó un poco eso. Hoy la izquierda está siendo vista como parte del statu quo y las expresiones rupturistas provienen desde la derecha”, concluye Saferstein.

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Sebastián Furlong

Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (UBA). Periodista comprometido con los intereses populares.