Los humedales pavimentados por Larreta en medio de la campaña electoral

🏙️ La entrega en bandeja de otro negocio inmobiliario a IRSA, estimado en 1600 millones de dólares, exhibió una nueva clase de argumentos por parte de los legisladores oficialistas para justificar la futura destrucción de los humedales de Costanera Sur.

El bloque oficialista de Juntos por el Cambio en la Legislatura porteña aprobó ayer en primera lectura el convenio que habilita la construcción de torres de hasta 145 metros en los humedales de la ex Ciudad Deportiva de Boca. Se trata del avance de un nuevo negocio inmobiliario sobre la zona costera, donde desembarcaron o esperan desembarcar privados: desde Tiro Federal a Costa Salguero, pasando por el «Distrito Joven». Para su aprobación final, resta la convocatoria a una audiencia pública y luego una segunda votación. 

En esta oportunidad, el oficialismo porteño no tuvo que justificar una privatización: el terreno ya pertenece al Grupo IRSA de Eduardo Elsztain, que lo adquirió en 1997 por la módica suma de 50 millones de dólares. Con la nueva ley, pasaría a valer 1600 millones de dólares. El argumento más escuchado por parte de las y los legisladores de Vamos Juntos, el Partido Socialista y la UCR fue que el terreno estaba «abandonado» y ahora está siendo «recuperado». «Este predio es de propiedad privada y tiene 70 hectáreas. Lo que proponemos nosotros es que 50 de esas hectáreas se conviertan en un parque público para que puedan disfrutarlo todos los vecinos y vecinas. En las 22 hectáreas restantes habrá viviendas, comercios y servicios. No veo por qué sería mejor que este predio siga cerrado y en manos de una empresa», esgrimió el legislador Diego García Vilas (Vamos Juntos).

Donde hay un terreno público, el macrismo ve un negocio. En ese punto Horacio Rodríguez Larreta superó a su maestro Mauricio Macri: a lo largo de sus primeros cuatro años de gestión, el actual Jefe de Gobierno vendió y entregó en concesión 208 hectáreas. Si se suman las dos gestiones de Macri en la Ciudad, la cifra asciende a 473 hectáreas, el equivalente a 236 Plazas de Mayo. El predio conocido como ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, en cambio, no fue privatizado por el Ejecutivo. En 1982, la municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires le otorgó la posesión legal del terreno al club xeneize, que diez años más tarde lo vendió a la sociedad Santa María del Plata, cuya mayoría accionaria fue luego adquirida por IRSA.

Tras obtener una modificación clave en la normativa vigente del predio que solo estaba autorizado para usos deportivos, la principal dueña de los shoppings del país podrá desarrollar su lucrativo proyecto que contendrá viviendas (torres de lujo), oficinas, locales comerciales, un polo gastronómico y hasta un área de entretenimiento. Mientras tanto, con el recuerdo fresco del freno que significaron las audiencias públicas por la privatización de Costa Salguero, Larreta ni menciona el tema y se dedica a hacer campaña electoral con el «maquillaje» que tanto éxito le trajo al Pro hasta ahora. «Compromiso cumplido: cada persona que vive en la Ciudad ya tiene un contenedor verde a menos de 150 metros de su casa», twitteó ayer mientras se aprobaba en la Legislatura el convenio con IRSA.

«La contracara del emprendimiento inmobiliario «Costa Urbana» -una especie de barrio privado en la Ciudad- es, sin lugar a dudas, el deterioro ambiental. Los consensos globales, en el marco de la agenda climática, definen la importancia estratégica de recuperar los bordes costeros para mitigar el ascenso del nivel de las aguas, recuperar y preservar los humedales y generar bio corredores que permitan el acceso de los vientos desde las costas para atenuar el efecto de isla de calor urbana. A contramano del mundo, el Gobierno de la Ciudad supedita una cuestión tan delicada a los intereses económicos del multi-millonario Eduardo Elsztain y aprueba no solo destruir el humedal costanero, sino generar un conjunto de impactos negativos en relación con los vientos y el escurrimiento superficial y subsuperficial de las aguas», consignó por su parte la titular de la Cátedra de Ingeniería Comunitaria (CLIC) – FIUBA, María Eva Koutsovitis.

Este grave absurdo ocurre mientras cada vez más sectores involucrados en la defensa del ambiente reclaman la sanción de una ley de Humedales. Sin cuidado ambiental y con humedales pavimentados por el sector privado, el modelo excluyente de Ciudad se profundizará cada vez más vía especulación inmobiliaria, fragmentación urbana y enclaves de extractivismo urbano.

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Sebastián Furlong

Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (UBA). Periodista comprometido con los intereses populares.