Y un día cayó el muro de Agronomía

🌳 Después de un año y medio, autoridades de la UBA confirmaron que el Parque Agronomía estará nuevamente abierto a toda la comunidad desde principios de septiembre.

Finalmente, después de un año y medio de múltiples reclamos por parte de les vecines de la zona, autoridades de la Universidad de Buenos Aires (UBA) confirmaron que el Parque Agronomía estará nuevamente abierto a toda la comunidad desde principios de septiembre. De esta forma, la casa de altos estudios propietaria del predio de 60 hectáreas -donde se encuentran decenas de pabellones de las facultades de Agronomía y Veterinaria- permitirá el ingreso al espacio verde, que se encontraba cerrado desde el inicio de la pandemia pese a funcionar como un lugar identitario donde se realizan actividades deportivas y recreativas. «No es que la universidad haya tomado en cuenta nuestras demandas, sino que esto forma parte de la ola de reapertura de actividades que están llevándose adelante», expresó en diálogo con El Grito del Sur Rodrigo García, referente del Movimiento Agronomía Abierta (MAA).

Entre marzo de 2020 y la actualidad, se liberaron diferentes actividades en espacios cerrados -el caso más paradigmático fue el de los shoppings- pero el Parque Agronomía permaneció cerrado. De acuerdo con el MAA, esta clausura violaba el Código Urbanístico de la Ciudad, el cual define que las zonas contempladas como urbanización-parque son espacios verde de uso público, e infringía el principio de progresividad en materia ambiental. En ese marco, les vecines exigieron desde el año pasado su reapertura así como el desarrollo de un Plan de Manejo conjunto que habilite la co-gestión del espacio público. Esto último ocurre, por ejemplo, en el Parque Avellaneda y el nuevo Parque de la Estación (barrio de Balvanera).

«A pesar de la pandemia, el aislamiento y la cuarentena, logramos generar toda una organización y movilizar a la opinión pública, generamos movimiento de expedientes en la Legislatura, pusimos a las Juntas Comunales a trabajar en función de este reclamo, logramos que el Consejo Consultivo Nº15 tomara el tema y ahora esté participando activamente, también concretamos un encuentro entre colectivos barriales que no había sucedido al menos en los últimos diez años. En cuanto a organización vecinal y comunal, la experiencia es muy positiva», señaló García.

Si bien la finalidad del parque jamás fue exclusividad de la UBA, ésta se arrogó el uso del espacio durante la pandemia y se olvidó de dialogar con les vecines ni más ni menos que en su aniversario 200 de existencia. Esta situación plantea un debate sobre el rol de la universidad pública en su vínculo con el pueblo. «Las autoridades de la UBA creen que Agronomía no es un parque, sino que lo consideran su campus universitario. Tienen una idea equivocada porque históricamente ha sido vivido y experimentado por la comunidad barrial como un parque. A veces las instituciones tienen una lógica de apropiación respecto de los bienes y recursos, esto forma parte de una ola de privatización que se da en la Ciudad y el país», explicó el integrante del MAA.

Luego de organizar actividades como un abrazo al parque y sostener reuniones con las autoridades de la Comuna 11, el pedido por la reapertura tuvo eco institucional. El pasado 17 de junio, la Legislatura porteña exigió por intermedio de Laura Velasco (Frente de Todos) que la administración de Horacio Rodríguez Larreta realizara las «consultas pertinentes» ante las autoridades de la UBA a fin de que evalúen la reapertura para uso público del predio. Sin embargo, el GCBA miró para un costado desde el primer momento. «El Gobierno de la Ciudad dijo que era un espacio privado, es decir que desconoció la zonificación del predio y sus características que señalan que es urbanización parque. Tampoco implementó las leyes vigentes que hubieran permitido destrabar el conflicto», cuestionó Rodrigo García.

Otro de los debates que buscan dar desde el Movimiento Agronomía Abierta, además del Plan de Manejo conjunto, es la apertura de los accesos cerrados del predio: de más de siete que supo haber, las entradas se redujeron a dos y ya no funcionan como vía de conexión entre los barrios aledaños de Agronomía, Villa del Parque, Devoto, Paternal, Parque Chas, Villa Pueyrredón y Villa Ortúzar. «Estamos proponiendo un instrumento de política de gestión y diseño urbano que ya está habilitado constitucionalmente con el objetivo de que la Ciudad se vuelva más sustentable. Queremos integrar y mejorar la calidad de uso de los espacios públicos y verdes. Necesitamos que la UBA se siente a dialogar, no puede haber Plan de Manejo si ellos se niegan. El objetivo es tener un parque inclusivo donde se integren el Gobierno de la Ciudad, la universidad y la comunidad barrial por medio de un trabajo compartido. Es una cuestión de voluntad política», concluyó García.

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Sebastián Furlong

Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (UBA). Periodista comprometido con los intereses populares.