Acuerdo paritario y nueva conducción en el SUTPA

👷🏽🛣️ Después de una protesta de seis días, el gremio acordó un aumento del 46,2 por ciento y se prepara para renovar su conducción con Florencia Cañabate como secretaria general, la primera mujer que conduciría el sindicato de Peajes.

Luego de seis días de protestas en la autopista Buenos Aires – La Plata, el Sindicato de Trabajadores de Peajes y Afines (Sutpa) acordó con Aubasa un aumento salarial del 46,2 por ciento y se encamina a constituir una nueva conducción con Florencia Cañabate a la cabeza, la primera mujer que conduciría el gremio.

La autopista Buenos Aires – La Plata fue escenario de una jornada de protestas por mejoras salariales, que se extendió durante seis días consecutivos y que tuvo como protagonistas a les trabajadores agremiades en el Sutpa, la organización fundada por Facundo Moyano y a la cual retornó luego de renunciar a su banca de diputado.

Las medidas de fuerza, que incluyeron el levantamiento de las barreras y el cese de actividades, se dieron en el marco de nueve audiencias infructuosas celebradas en el Ministerio de Trabajo entre el sindicato y la empresa Aubasa.

“Trabajadores en estado de alerta”, “El trabajo dignifica y AUBASA precariza”, fueron algunas de las consignas que rezaban los carteles pegados en los vidrios de las cabinas y en decenas de pancartas colgadas en los peajes de la autopista que conecta las dos ciudades cabeceras del AMBA.

El conflicto concluyó el miércoles de la semana pasada cuando Aubasa cedió a los reclamos y firmó el pago del 8 por ciento de incremento salarial adeudado de la paritaria del año pasado (fue abonado el 31 de agosto) y se comprometió a otorgar un aumento del 46,2 por ciento correspondiente a la paritaria de este año. El acuerdo, hasta el momento de palabra, además incluye una cláusula de revisión en febrero y un bono a pagar en dos tramos: 23 mil pesos en octubre de 2021 y 25 mil pesos en enero de 2022.

Sin embargo, los reclamos exceden las cuestiones salariales. Hace tiempo que el gremio exige mejoras en las condiciones de salud y seguridad que, afirman, se vieron deterioradas durante los últimos años. “Aubasa hace dos años que no hace entrega de la indumentaria de trabajo, los móviles de seguridad vial tienen entre 500 mil y 700 mil kilómetros y están en mal estado, lo que implica que no se está brindando un buen servicio a los usuarios y no se respetan los derechos laborales”, sostuvo en diálogo con El Grito del Sur Florencia Cañabate, dirigente y futura secretaria general del Sutpa.

Cañabate estuvo a la cabeza del reciente conflicto y se erigió como portavoz de los reclamos de sus más de 2000 compañeres de Aubasa, empresa estatal que desde 2013 es administrada por el Poder Ejecutivo de la Provincia de Buenos Aires. Cañabate contó a este medio que “fue una pelea muy difícil porque no se veían intenciones de parte de las autoridades de la empresa de querer arribar a un acuerdo”. Y agregó: “De hecho en las reuniones nos faltaron el respeto y demostraron un desprecio hacia el gremio cuando les llevamos nuestras demandas”.

Los cuestionamientos se dirigen al funcionario Ricardo Lissalde, designado desde hace dos meses como presidente de Aubasa y a quien el gremio apunta como responsable de la dilatación del conflicto y de los malos tratos en las instancias de negociación. “En todos los lugares en donde estuvo se fue cuestionado. Necesitamos al frente de la empresa a una persona idónea, que conozca la actividad y que tenga apertura para el diálogo”, expresó Cañabate.

“Como gremio no vamos en contra de las decisiones políticas, lo que hacemos es defender la actividad en su conjunto. Lissalde fue designado por el gobierno de la Provincia y lo que pretendemos es que pongan al frente a una persona capacitada que pueda llevar la empresa a buen puerto”, agregó.

La futura secretaria general conoce muy bien la actividad, debido a su experiencia y trayectoria como trabajadora y militante sindical. En ese sentido, sus declaraciones son contundentes: “Aubasa está atravesando una crisis estructural. El estado de las rutas y de la luminaria en varios tramos es deplorable, lo cual constituye un peligro para los miles de usuarios que circulan a diario y para los laburantes”, advirtió Cañabate y manifestó que “esta situación se debe a una administración que se fue degradando durante los últimos años y no se va a solucionar con una persona como Lissalde al frente de la empresa”.

Desde el Sutpa sostienen que la desactualización de las tarifas de peajes en las rutas controladas por Aubasa, sumado a una administración deficitaria, son algunos de los factores que explican la crisis en la que está sumergida la empresa, lo cual imposibilita el correcto mantenimiento vial, la renovación de la flota de vehículos, la entrega de indumentaria y el retraso en los aumentos salariales. Esta posición se apoya en la realidad que atraviesan otras empresas de la actividad, como por ejemplo Corredores Viales o AUSA, en las cuales el precio de los peajes tuvo aumentos significativos durante los últimos años, incluso durante la pandemia, y en donde no hubo demoras en el pago de los aumentos acordados en paritarias.

Por otra parte, al ser consultada por el rol que ocupará Facundo Moyano en el sindicato, Cañabate afirmó: “Yo voy a ser la próxima secretaria general y seguro Facundo me acompañará en este proceso y en esta nueva etapa. Pero primero se tienen que cumplir los pasos legales, la conformación de la junta electoral y la presentación de la lista ante el Ministerio de Trabajo”.

Otra de las cuestiones que preocupa a les trabajadores de peajes es la creciente tendencia a incorporar el Telepase. Si bien aún se mantiene la modalidad de pago mixta (manual y automática), es un hecho que el debate por la automatización completa de las cabinas generará tensiones y disputas con las empresas concesionarias. En el Sutpa no le temen al conflicto, puesto que apuestan por la reconversión laboral y la defensa irrestricta de las fuentes de trabajo.

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Jeremías Herrera

Es licenciado en Comunicación Social (UBA). Publica notas sindicales en El Grito del Sur. Además es jugador de fútbol amateur, Bostero y maradoniano. Una vez viajó a Cuba con la ilusión de conocer a Fidel Castro.