La apropiación del espacio público en la campaña electoral

🤝 En las últimas semanas ganaron terreno las manifestaciones callejeras. En CABA, expresiones políticas opuestas realizan mítines masivos en plazas. ¿Cómo impactará dicha estrategia en el comportamiento electoral?

Con la llegada de la pandemia y la necesidad de tomar medidas de prevención contra el Covid-19, les estrategas de la comunicación política a nivel mundial pronosticaron que las campañas electorales iban a estar orientadas principalmente a las redes sociales y otros canales digitales para estrechar lazos con la población. Sin embargo, tanto los mítines como las concentraciones y otras actividades públicas no pudieron ser borrados de los manuales de campaña a lo largo y ancho de América Latina. En octubre de 2020, cuando aún no se había empezado a vacunar en ningún país, el postulante presidencial Luis Arce cerró en El Alto (Bolivia) su campaña electoral rodeado de miles de personas. Cuatro meses más tarde, el correísta Andrés Arauz hizo lo propio en Ecuador con caravanas multitudinarias y luego Pedro Castillo realizó infinidad de encuentros en plazas de todo el Perú para dar a conocer su exitosa candidatura.

Teniendo en cuenta el avance de la vacunación a lo largo de 2021, era previsible que en Argentina tuviera lugar un mix entre campaña presencial y digital con fuerte énfasis en los medios de comunicación tradicionales y redes sociales. No obstante, en las últimas semanas ganaron un mayor terreno que el esperado las manifestaciones callejeras: en el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el primero en hacer visible esta modalidad fue Javier Milei -«anticuarentena» declarado-, quien abrió su campaña en Plaza Holanda (Palermo) acompañado de miles de jóvenes y con una escasa presencia de barbijos. Con protocolos más estrictos y distancia (en algunos casos), Leandro Santoro se subió con entusiasmo a la ola del aire libre para llegar al público en forma directa: estuvo debatiendo con Darío Z en Parque Saavedra y luego mostró su filosa oratoria en Plaza Arenales (Villa Devoto) y Parque Lezama, entre otros lugares abiertos. El último fin de semana, los radicales Martín Lousteau y Martín Tetaz (Juntos) culminaron su campaña rumbo a las PASO con un acto en Plaza Houssay.

¿Cómo se explica este fenómeno del cara a cara en la campaña electoral mientras la pandemia está aún lejos de terminar? «Ésta es la primera campaña en contexto de pandemia y hay algo del orden de una escena enrarecida y de ruptura de las tradiciones. El espacio público siempre fue un lugar clásico y tradicional de campaña: lo que pareciera con este fenómeno es que resulta difícil -a pesar de la escena pandémica- cortar con esas tradiciones«, analiza en diálogo con El Grito del Sur Shila Vilker, directora de la consultora Trespuntozero.

«Hay otro elemento a tener en cuenta sobre el encuentro en un espacio común, que es mostrar fuerza, aglutinamiento y adhesión. Hay un principio que habla de un voto ordenado por la vía del carro ganador y eso tiene que ver con que cuanto más fuerza mostrás, más posibilidad de adhesión tenés. Aquello se relaciona con cómo se forman las corrientes de opinión y cómo se incide sobre los electorados con identidades menos definidas», agrega Vilker.

Javier Milei en Plaza Holanda (Palermo)

A la necesidad del reencuentro social y la búsqueda de volver a las calles, el proceso de presencia de les candidates en las calles responde también a que el Covid-19 ya no se considera la mayor preocupación del país. Ya en marzo de este año, Ipsos reportaba que «en Argentina la inseguridad y la situación económica están a la cabeza de las preocupaciones (…) solo el 20% de los encuestados lo considera (al Covid) el principal problema del país».

De esta forma, cabe preguntarse cuáles serán los principales determinantes del voto en esta elección legislativa. De acuerdo con Shila Vilker, «hay un desfase entre las agendas propuestas por las campañas y la agenda ciudadana. El grueso del electorado tiene entre sus principales preocupaciones la cuestión de la seguridad y la economía -sobre todo-, lo cual implica hablar de inflación, desempleo y pobreza. Éstos son temas que han quedado afuera de la agenda de campaña».

«En los relevamientos tanto cualitativos como cuantitativos, la cuestión económica está al tope de la escena. No obstante, plantear esto como tema universal no haría justicia al fenómeno global de las identidades más consolidadas -con un voto definido a priori, más allá de la campaña y de cuáles sean las propuestas-, que adhieren a su posicionamiento político. Hay un primer ordenador del voto que tiene que ver con la identidad política y en forma secundaria aparecen los temas que desvelan a la sociedad. Una característica de esta elección es que ninguno de los espacios políticos ha sabido plantear con precisión quirúrgica de cara a la ciudadanía qué se juega en esta elección«, concluye la especialista en comunicación política.

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Sebastián Furlong

Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (UBA). Periodista comprometido con los intereses populares.