Presentan informe sobre la situaci贸n de las trabajadoras sexuales en pandemia

馃憼 A partir de un convenio entre el CONICET y AMMAR se present贸 el "Estudio diagn贸stico sobre la situaci贸n habitacional de las trabajadoras sexuales en el contexto de la pandemia de COVID-19: acceso a la vivienda y violencia institucional en el Barrio de Constituci贸n".

El lunes 13 de diciembre en la sede central del CONICET se present贸 el 鈥淓studio diagn贸stico sobre la situaci贸n habitacional de las trabajadoras sexuales en el contexto de la pandemia de COVID-19: acceso a la vivienda y violencia institucional en el Barrio de Constituci贸n鈥, realizado por el equipo de investigaci贸n de la antrop贸loga Cecilia Varela a partir de un convenio con el Sindicato de Trabajadoras Sexuales (AMMAR).

Este relevamiento tuvo como base a una muestra de 99 trabajadoras sexuales, la mayor铆a de ellas (97 por ciento) que se contacta con sus clientes en la v铆a p煤blica. Del total, casi la mitad fueron mujeres cis, mientras que el 48 por ciento dijo autopercibirse trans, el 5 por ciento travesti y el 1 por ciento como no binarie. Adem谩s, se encontr贸 una fuerte presencia de migrantes (57 por ciento nacieron en otro pa铆s y el 17 por ciento fuera de la Ciudad de Buenos Aires), niveles educativos bajos (la mayor铆a con secundario incompleto) y el promedio de edad rond贸 los 38 a帽os.聽

鈥淒esde AMMAR creemos que este estudio es fundamental porque muestra las distintas vulnerabilidades que atravesamos las trabajadoras sexuales y c贸mo se agudizaron en el contexto de pandemia鈥, explic贸 a El Grito del Sur Georgina Orellano, secretaria general de  AMMAR. 鈥淧or un lado deja ver el impacto positivo de la intervenci贸n, tanto del Estado como de la organizaci贸n, para dar asistencia a los compa帽eros y compa帽eras, pero por otro muestra el recrudecimiento de la violencia institucional y las denuncias de los vecinos. Esto termina de evidenciar que para la sociedad somos consideradas sujetos criminales y es necesario el reconocimiento del trabajo sexual para poder terminar con el estigma y la persecuci贸n鈥.

La metodolog铆a de estudio cont贸 con tres etapas entre las cuales se encuentran la caracterizaci贸n de la situaci贸n habitacional en hoteles y pensiones, el trabajo de campo a trav茅s de encuestas presenciales y la consulta con un grupo cerrado de coordinadoras de AMMAR. En ese sentido, les investigadores aseguraron que no se trata de 鈥渦na mera recolecci贸n de datos, sino de un proceso de interpretaci贸n colectiva de la informaci贸n y de co-teorizaci贸n鈥.

Orellano, por su parte, consider贸 que el ingreso de las trabajadoras sexuales a la academia como sujetos pol铆ticos y no como casos de estudio representa un cambio de paradigma y un paso fundamental en la lucha por el reconocimiento social. 鈥淓ste proyecto surge a partir de una necesidad propia. Nosotras venimos trabajando con el equipo de antropolog铆a hace casi una d茅cada y al comienzo de la pandemia decidimos contarles c贸mo hab铆amos transformado el sindicato en un centro de asistencia integral donde se ofrecieron un mont贸n de servicios que tienen que ver con construir un puente entre el Estado y las trabajadoras sexuales. Quer铆amos poder evidenciar lo que atravesamos desde el confinamiento hasta el d铆a de hoy y los cambios que gener贸 en la realidad del colectivo la organizaci贸n鈥, asegur贸.

Hist贸ricamente el sindicato ha denunciado la marcada desigualdad en la situaci贸n habitacional de las trabajadoras sexuales, pero el estudio logr贸 constatarlo. Mientras en la Ciudad de Buenos Aires los hogares inquilinos comprenden el 35 por ciento y las piezas en alquiler (inquilinatos, hoteles-pensi贸n, etc.) un 3 por ciento, en el caso de esta poblaci贸n el porcentaje que habita en viviendas alquiladas o hoteles-inquilinatos alcanza el 88 por ciento y llega al 93 por ciento para las mujeres trans, travestis o no binaries. 

Esta realidad puede llevar a que queden totalmente desamparadas y deban enfrentar situaciones l铆mites. Si bien al momento de realizar el relevamiento el 8 por ciento indic贸 que viv铆a en un refugio o en situaci贸n de calle, un 24 por ciento dijo haber tenido que dormir al menos una vez en la calle y un 9 por ciento en un parador o refugio desde el inicio de la pandemia.

Del lado opuesto, s贸lo el 4 por ciento de las personas relevadas declar贸 tener una vivienda propia, algo que contrasta con el r茅gimen de tenencia en la Ciudad de Buenos Aires, donde el 53 por ciento de los hogares son propietarios.

鈥淟as principales emergencias que tenemos las trabajadoras sexuales tienen que ver con la violencia institucional y el acceso a la vivienda. Muchas llegan a la organizaci贸n en situaci贸n de calle, viviendo en ranchadas, hoteles tomados, inquilinatos o piezas donde no tienen un contrato formal sino arreglos de palabra. Esto genera que cuando comienzan a exigir que se mejoren los t茅rminos del acuerdo o condiciones edilicias sean hostigadas o directamente desalojadas, quedando sin un lugar para vivir鈥, afirm贸 Orellano.  

Respecto a las condiciones habitacionales, si bien el hacinamiento cr铆tico, es decir la convivencia de m谩s de tres personas por cuarto, es relativamente bajo (12 por ciento), a煤n sigue siendo alta en comparaci贸n con el promedio de hogares con hacinamiento cr铆tico en la Ciudad (2,5 por ciento). La situaci贸n edilicia y la falta de aseo de los hoteles familiares e inquilinatos, muchos de ellos con clausuras o sin habilitaciones, dificult贸 a煤n m谩s llevar a cabo los cuidados sanitarios necesarios para evitar el contagio del virus durante la pandemia.

Seg煤n el relevamiento, el 93 por ciento de las encuestadas tuvo obst谩culos para conseguir vivienda siendo el mayor de ellos (78 por ciento) la falta o insuficiencia de ingresos, seguido de la informalidad de la actividad laboral que torna casi imposible el acceso a seguros de cauci贸n, garant铆as o recibos de sueldo. Para marzo 2021, la poblaci贸n encuestada destinaba un promedio de $11.400 para pagar el alquiler, cifra que representa m谩s de la mitad (53 por ciento) del salario m铆nimo a marzo de 2021 ($21.600) y es menor al subsidio habitacional del Gobierno. Adem谩s, si bien el a trav茅s del decreto  N掳320/202016 el Poder Ejecutivo congel贸 el precio de los alquileres y prohibi贸 los desalojos durante la emergencia sanitaria, en el caso de las trabajadoras sexuales esto no se cumpli贸: el 52 por ciento de las encuestadas tuvo que mudarse tres o m谩s veces el a帽o pasado.

Otro de los bemoles para conseguir vivienda es la discriminaci贸n. Seg煤n los datos del CONICET el 35 por ciento se帽al贸 que hab铆a sido discriminada por su identidad de g茅nero, mientras un 27 por ciento indic贸 discriminaci贸n por nacionalidad, raza u otro motivo. La discriminaci贸n por ejercer el trabajo sexual fue mencionada por el 25 por ciento de las encuestadas.

鈥淎煤n hoy con las regulaciones que existen, hay barreras que tienen que ver con el racismo, la transfobia y el estigma del trabajo sexual que imposibilita a las compa帽eras acceder a una vivienda en condiciones禄, enfatiz贸 la secretaria general. 鈥淒entro del informe finalizamos con una serie de recomendaciones entre las cuales est谩n pensar pol铆ticas habitacionales donde no solo se ponga el foco en la clase media, sino en c贸mo se desarrollan d铆a a d铆a las trabajadoras sexuales. Los programas habitacionales de CABA tienen que ajustarse al valor real de los alquileres pero adem谩s deber铆an contemplar las diversas formas de organizaci贸n comunitarias que tienen algunos colectivos, sobre todo les migrantes鈥, asegur贸 Orellano. 

Sobre el final, el informe indaga en el abuso de las fuerzas de seguridad y c贸mo es camuflado tras las normativas de control de la prostituci贸n. En ese sentido al 73,3 por ciento de las encuestadas se les pidieron los documentos en la v铆a p煤blica, al 53 por ciento las requisaron, un 39 por ciento fue hostigada y un 35 por ciento debi贸 aceptar que le labraran actas por ofrecer servicios sexuales. Estas 煤ltimas, basadas en el art铆culo 96 del C贸digo Contravencional que regula la oferta y demanda de sexo en espacios p煤blicos, si bien no se traducen en condenas, permiten el hostigamiento y vulneraci贸n permanente de las trabajadoras.

鈥淟a polic铆a se ampara en este art铆culo para generar situaciones de violencia que nos obligan permanente a pensar estrategias y articulaciones  para intervenir cuando una compa帽era es hostigada de manera arbitraria. En este tiempo sucedi贸 que los operativos y las razzias no terminaban en la comisar铆a, de hecho la 煤ltima condena por el art铆culo 96 data de 2016, lo cual si bien es bueno, al mismo tiempo signific贸 que no quede registrado en ning煤n lado el abuso que se comete鈥, concluy贸 la dirigente.

Compart铆

Comentarios

El Grito del Sur

El Grito del Sur es un medio popular de la Ciudad de Buenos Aires.
Fundado el 23 de septiembre de 2012 en el natalicio de Mariano Moreno.