«Queremos que las escuelas sigan siendo territorios libres de lenguaje»

😠 Los principales sindicatos docentes porteños, UTE y Ademys, rechazaron la flamante normativa que prohíbe el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas de la Ciudad.

El Ministerio de Educación porteño, a cargo de Soledad Acuña, resolvió prohibir el uso del lenguaje inclusivo en todas las escuelas de gestión estatal y privada. La medida -publicada en el Boletín Oficial el jueves 9- abarca los niveles inicial, primario y secundario, así como sus diferentes modalidades, y busca limitar el uso del lenguaje a «las reglas gramaticales existentes». «Larreta y Acuña están en una carrera electoral desesperada por parecerse a Milei y Patricia Bullrich, entonces toman medidas que buscan disciplinar, castigar y excluir», dijo a El Grito del Sur Matías Zalduendo, secretario de Derechos Humanos de UTE-CTERA.

El Ejecutivo de Horacio Rodríguez Larreta justificó esta decisión a partir de los resultados de las evaluaciones FEPBA (Finalización de Estudios Primarios de la Ciudad de Buenos Aires) y TESBA (Tercer año de Estudios Secundarios de la Ciudad de Buenos Aires), donde la comprensión lectora apareció como una de las principales debilidades. 

De esa forma, el GCBA estableció que «los docentes deberán desarrollar las actividades de enseñanza y realizar las comunicaciones institucionales de conformidad con las reglas del idioma español, sus normas gramaticales y los lineamientos oficiales para su enseñanza». «La nueva norma se basa en la premisa de que la lengua española brinda diversas opciones para comunicarse de manera inclusiva sin necesidad de tergiversarla, ni de agregar mayor complejidad a la comprensión y fluidez lectora», agregaron.

La flamante prohibición aplica a los contenidos que las y los docentes dictan en clase, al material que se le entrega a estudiantes y a documentos oficiales de los establecimientos educativos. «Ellos dicen que el lenguaje inclusivo genera obstáculos o confusión en los procesos de alfabetización, pero no hay fundamentos para plantear esto. Al contrario, el lenguaje inclusivo brinda la posibilidad de debatir y reflexionar tal como lo indica el diseño curricular. La escuela es un ambiente y un espacio democratizador que no se puede silenciar. Queremos que las escuelas sigan siendo territorios libres de lenguaje», señaló Zalduendo.

La flamante prohibición aplica a los contenidos que las y los docentes dictan en clase, al material que se le entrega a estudiantes y a documentos oficiales de los establecimientos educativos.

Desde UTE agregaron en un comunicado oficial que “esta decisión que encabeza la ministra Soledad Acuña muestra nuevamente las intenciones de amedrentar a les docentes e instituciones que construyen espacios de inclusión y respeto a todas las identidades, a su vez que despliega nuevas formas de violencia hacia aquellas infancias y juventudes que no se reconocen en el masculino o el femenino como constitutivo de su identidad”. 

El Gobierno de la Ciudad también fundamentó esta medida a partir de los dictados de la Real Academia Española (RAE), que en los últimos años se ha manifestado en contra del lenguaje inclusivo y del uso de la «E». «Más allá de los caprichos de un funcionario, no hay posibilidad de volver atrás con lo que se ha ganado con la movilización de las disidencias y el movimiento de mujeres. Esto no tiene punto de retorno e incluso va en un sentido contrario de leyes como la ESI», planteó a este medio Jorge Adaro, secretario adjunto de Ademys.

En una conferencia de prensa realizada esta mañana, Larreta y Acuña defendieron la prohibición del lenguaje inclusivo y aseguró que esta medida no es una «caza de brujas» sobre docentes, sino que «regula la actividad docente en el ejercicio de su rol frente al aula». «El gobierno porteño no puede sancionar a todo el mundo y por todos los motivos. Hay un exceso de unilateralidad, no hay diálogo ni atención a las diferentes miradas. Creo que apuntan más a lo discursivo para contener a un sector de sus votantes, es otra bravuconada que no vamos a permitir», concluyó Adaro.

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Sebastián Furlong

Estudié en la UBA, pero el adn de periodista lo construí pateando la calle. Sigo la agenda popular y analizo la política todos los días para aportar al quehacer colectivo. Recorrí una partecita de Latinoamérica y en Madrid toqué el cielo con las manos.