«Massa va a hacer recorte con bisturí, pero habrá devaluación y caída del salario»

💰 Llegaron las primeras medidas de Sergio Massa y ya surgen certezas. En diálogo con este medio, el economista Horacio Rovelli analizó la llegada del superministro y la conformación del gabinete económico.

El flamante superministro de Economía, Sergio Massa, presentó sus primeras medidas en la tarde del miércoles. Ajuste fiscal, fortalecimiento de reservas, bono para jubilados y segmentación de los subsidios, entre otras. El tigrense dejó en claro que cumplirá el programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y también le hizo un guiño a los sectores de agroindustria y minería en la búsqueda de conseguir dólares.

Horacio Rovelli -economista y docente de la UBA- analizó la llegada del superministro y la conformación de su gabinete económico. «Massa va a devaluar. No hay necesidad comercial para que Argentina devalúe, pero EE.UU. y el FMI están exigiendo eso», aseguró el economista en diálogo con El Grito del Sur. El riesgo de una mayor inflación y las presiones del poder económico para imponer un ajuste vía shock.

¿Por qué los agentes del mercado reaccionaron con tanta euforia esta última semana?

En primer lugar, el mercado quería sacar a Batakis. Cuando se entrevistó con David Lipton, jefe de asesores de la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos e impulsor del crédito de 44.500 millones de dólares del FMI, ella dijo claramente que no iba a devaluar porque el dólar oficial estaba en ese momento 135 pesos, lo cual le garantizaba al país tener superávit comercial de no menos de 15 o 16 mil millones de dólares y exportaciones por 90 mil millones de dólares. Esta última cifra es récord. Desde el punto de vista comercial no había necesidad de devaluar, pero esto iba en contra del pedido de Estados Unidos y del FMI. Ellos quieren que no podamos pagar y ofrecer un waiver, es decir un perdón, pero a cambio llevarse los recursos naturales de Argentina.

¿Con Massa pasa lo contrario?

Massa va a devaluar. No hay necesidad comercial para que Argentina devalúe, pero ellos están exigiendo eso. El dólar oficial va a estar cerca de 200 pesos y la brecha con el blue no va a ser tan alta. Aparte Massa va a conseguir préstamos de organismos internacionales o hasta un swap de China y de esta forma engrosar las reservas.

¿Qué ventajas tiene devaluar para una figura política que busca ser presidenciable el año que viene?

Massa se presta a hacer esto, alguien tenía que hacerlo. ¿Quién lo sponsorea? Él nombró a Daniel Marx, responsable del mega canje de Cavallo y en su momento procesado por la Justicia, en el comité para el desarrollo del mercado de capitales y seguimiento de la deuda pública. Después nombró a José Ignacio De Mendiguren como secretario de Producción, que cuando estuvo con Duhalde en esa misma área fue artífice de la pesificación asimétrica. Así ganaron empresas como Clarín, Techint, Roemmers y tantas otras que tenían deudas en dólares. Por suerte vino Néstor Kirchner y logró paliar esto con un nuevo bono.

¿Creés que este guiño de un sector del poder económico permitirá obtener algún tipo de flexibilidad en las metas fiscales y monetarias que exige el FMI?

Lo que sí estoy seguro es que Massa va a hacer cumplir el acuerdo con el FMI. Al devaluar, se va a licuar el gasto salarial y previsional. La deuda no, porque está en pesos y es ajustable. También se licúan los gastos en subsidios. La devaluación del dólar intentará licuar parte de la deuda del Estado. ¿A quién perjudica? A todos los que trabajamos porque vamos a tener inflación de 12 o 13 por ciento mensual durante un par de meses.

Horacio Rovelli

¿Qué lectura hacés de los otros nombramientos en el gabinete económico? ¿Se consolida un giro ortodoxo?

Hay un giro a la derecha, pero también hay otros profesionales nombrados que son técnicos. Raúl Rigo o Jorge Domper, que estarán en Hacienda, son gente que cualquier gobierno quisiera contar con ellos porque son peritos en lo que hacen. Tal vez Matías Tombolini, el secretario de Comercio Interior, sea una figura más mediática. Pero después se mantiene Miguel Pesce en el Banco Central y pone a De Mendiguren en la parte productiva. La presencia de Daniel Marx garantiza a los mercados financieros que no van a perder plata colocando títulos argentinos de deuda. Tanto éste último como De Mendiguren son funcionarios claves para entender qué es lo que quiere Massa.

Massa planteó que «el objetivo es ordenar y cuidar las cuentas públicas». Más allá de la devaluación, ¿cómo creés que va a encarar esa tarea?

Más que nada con gente que conoce el tema. En vez de pasar la sierra y hacer recorte a lo bestia, Massa va a hacer recorte con bisturí. Hay gente que trabaja en la Secretaría de Hacienda desde el 2001. Va a haber ajuste fiscal, pero sobre todo devaluación y caída del salario.

¿Qué significa lo que dijo el flamante superministro respecto a que Argentina sea una «fábrica de dólares»?

Es el modelo extractivista agropecuario exportador. Lo que dice Massa es lo mismo que decía Matías Kulfas y así nos fue. Explotar recursos naturales para venderlos a precio vil, lo cual también trae problemas de contaminación ambiental. Con Alberto Fernández tuvimos récord de superávit comercial, el problema es para qué quieren los dólares. Si es para fuga o para qué, lo cierto es que hoy ese dinero no se invierte en el país.

Wall Street le dio un respiro al Gobierno pero pide un menú de ajuste, devaluación o desdoblamiento del dólar. ¿Qué puede suceder en las próximas semanas si este reclamo no es oído?

Los mercados, como les gusta llamarse, van a aplaudir a Massa. El que no lo va a aplaudir es el trabajador o el jubilado. Veo conflictos sociales en puerta porque el padre de familia puede privarse de comer él, pero no de darle de comer a sus hijos. Vienen tiempos muy difíciles para el pueblo argentino.

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Sebastián Furlong

Estudié en la UBA, pero el adn de periodista lo construí pateando la calle. Sigo la agenda popular y analizo la política todos los días para aportar al quehacer colectivo. Recorrí una partecita de Latinoamérica y en Madrid toqué el cielo con las manos.