«El amor es más fuerte que el odio pero hace falta un poder político que se despierte»

🙏 Eduardo de la Serna, sacerdote y coordinador de Curas en la Opción por los Pobres, habló sobre el encuentro que tuvieron con Cristina Kirchner y analizó los actos de violencia. "El pacto social se rompió por la presencia de odiadores seriales", asegura.

En su primera aparición pública después del intento de magnicidio que sufrió el pasado 1 de septiembre, Cristina Fernández de Kirchner se reunió este jueves con curas villeros en el Salón de las Provincias de la Cámara de Senadores. Allí la vicepresidenta sentenció: «Siento que estoy viva por Dios y por la Virgen». Uno de los asistentes a este encuentro fue Eduardo de la Serna, sacerdote y coordinador del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres, un espacio fundando en 1986 yque se considera «heredero» del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Fervientes críticos del neoliberalismo, históricamente estuvieron cerca del proyecto político nacional y popular.

«Los que creemos que el amor es más fuerte que el odio, como nos enseña Jesús, sabemos que la cosa va por ahí pero es mucho más lenta. El amor es militancia. Por lo tanto, hace falta también un poder político que se despierte», señaló de la Serna. En diálogo con El Grito del Sur, el referente religioso analiza el encuentro con CFK, los discursos de odio y la situación social en un contexto de ajuste económico.

¿Cuál es el balance que hacen del encuentro con la vicepresidenta en el Senado? 

Para nosotros fue un encuentro muy emotivo y significativo. Yo no tengo contacto personal con Cristina y nos sentíamos con ganas de hacerle llegar nuestra solidaridad frente al atentado. Ella misma quiso juntarse y entonces nos pareció un buen momento para decirle que cuenta con nosotros y escucharla a ella.

¿Cómo la vieron a Cristina en términos personales?

Yo no tengo un contacto frecuente con ella para saber si salió más débil o fortalecida de esta situación, pero la vi bien y clara como siempre. Cuando ella dijo «recen por mí», en alusión a la frase del Papa, muestra que siente que todos somos frágiles y que nos puede pasar algo causado o sin causa. Es bueno que tenga una actitud de cuidarse. Dios y la Virgen pueden hacer algo, pero si no lo hacemos nosotros -citando el famoso «A Dios rogando y con el mazo dando»- cuidándonos un poco pueden pasar estas cosas.

Según contó Cristina, el papa Francisco le dijo que «los actos de odio y de violencia siempre son precedidos por palabras y por verbos de odio y de violencia». ¿Qué análisis hacés acerca de los discursos de odio que circulan en un sector de la sociedad?

Me acuerdo de una propaganda vieja sobre violencia en el fútbol que estaba en el Grupo Clarín y decía «si cantamos los vamos a matar, alguno lo va a matar». Parecería que eso vale para los cantos de fútbol, pero no para el constante envenenamiento mental que ellos mismos provocan. Está claro que si vos decís los vamos a matar, nunca falta alguien que se sienta habilitado para hacerlo. Te pongo un ejemplo sencillo: ayer estaba en el supermercado después del encuentro con Cristina y de golpe un señor se cruza delante mío para decirme «¿a quién hay que matar para que bajen los precios?». A lo cual yo le dije «matar no hay que matar a nadie, aunque si se metiera preso a tres o cuatro empresarios las cosas serían distintas». El tema es que hoy tenemos una prensa y un Poder Judicial corruptos, así como un poder político que también lo es en muchos casos: le dicen a (Joe) Lewis que tiene que habilitar una calle, pero el mismo gobierno de Río Negro es quien apela la decisión judicial. Es una locura y la gente se siente absolutamente indefensa.

Reunión de representantes religiosos con CFK. 15/09/2022

¿Qué se puede hacer frente a esta violencia discursiva?

Los que creemos que el amor es más fuerte que el odio, como nos enseña Jesús, sabemos que la cosa va por ahí pero es mucho más lenta. El amor es militancia. Por lo tanto, hace falta también un poder político que se despierte. A lo mejor sería bueno decirle a Alberto (Fernández) que deje de tocar la guitarrita, que se dedique a poner manos firmes para decir «esto sí y esto no». Si el Gobierno le sigue dando pauta al Grupo Clarín, después no te quejes. Lamentablemente, el pacto social se rompió por la presencia de odiadores seriales.

¿Permeó mucho en los barrios humildes que ustedes transitan esta idea de que el atentado fue una puesta en escena o un «acting»?

En los barrios hay de todo. Por lo tanto, varían las opiniones. Algunos dijeron que fue mentira, pero mucha gente se enteró que nos íbamos a encontrar con Cristina y nos decían «mándenle saludos» o «díganle que se cuide y que la quiero». De todos modos, en nuestros barrios predomina la gente que quiere a Cristina por sobre los odiadores.

Eduardo de la Serna

Medios de comunicación y políticos opositores cuestionaron la misa en Luján por convertirse en un supuesto acto «kirchnerista». ¿Por qué esta obstinación por invalidar todo incluso en la coyuntura actual? 

La misa fue convocada por el intendente de Luján (Leonardo Boto) e invitó a la Basílica para celebrar ahí. El Obispo aceptó. Se invitó a todo el mundo, pero la oposición no aceptó. Entonces dijeron que la misa era K, lo cual es lógico porque no vinieron. Fue convocada como una misa para todos, iba a predicar el Obispo de Luján lo cual está muy alejado de ser algo K. Son muy graciosos.

La situación social en los barrios populares es cada vez más compleja. ¿Qué implicancias puede tener una reducción de la ayuda a los más vulnerables en un contexto de adhesión a las recetas del FMI?

Como grupo no hemos tenido una declaración expresa sobre el tema, pero nuestra opinión sobre el Fondo Monetario Internacional es absolutamente deplorable. Nada que tenga que ver con el FMI va a estar entre las cosas que me ponga contento. Cada vez que hemos hecho las cosas a las que el Fondo nos obligó, la pobreza aumentó. No estoy para nada de acuerdo con este tipo de cosas. Ya la quita de los subsidios a la luz y el gas significa una reducción de la ayuda, en los barrios la gente se siente absolutamente indefensa frente a esto.

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Sebastián Furlong

Estudié en la UBA, pero el adn de periodista lo construí pateando la calle. Sigo la agenda popular y analizo la política todos los días para aportar al quehacer colectivo. Recorrí una partecita de Latinoamérica y en Madrid toqué el cielo con las manos.