Juan Grabois es hijo dilecto de la recuperación democrática en nuestro paÃs, dado que en mayo de este año cumplirá 40 años. Asimismo, el referente del Frente Patria Grande es hijo del estallido social de 2001, puesto que en ese entonces tenÃa apenas 18 años y mucho por recorrer. De allà en adelante su vida tuvo un punto de inflexión: en 2002 fundó el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), que surgió al calor del crecimiento de la actividad cartonera en las calles de los grandes centros urbanos de la Argentina. Hijo de Roberto «Pajarito» Grabois, referente peronista de los ´60 y ´70, Juan se formó polÃticamente en un clima de desconfianza hacia el peronismo -al igual que Axel Kicillof y tantos otros- pero encontró en el kirchnerismo un reverdecer combativo y transformador para una polÃtica partidaria acostumbrada a la defensa del statu quo.
Juan Grabois es el mismo que hace no mucho cuestionó la «corrupción» en el kirchnerismo pero que al mismo tiempo aseveró poner «las manos en el fuego por Cristina». El mismo que se mostró «en contra de la despenalización del aborto» y sólo sigue en Twitter al Papa Francisco. El mismo que en 2018 salió en defensa de sus representados de la economÃa popular y fue detenido por la PolicÃa de Horacio RodrÃguez Larreta y Mauricio Macri. El mismo que ingresó al Lago Escondido usurpado por el magnate británico Joe Lewis y plantó una bandera argentina para defender la soberanÃa.Â
Esa disruptividad le ha permitido a Grabois mantenerse fuera de los márgenes del Gobierno -rechazando incluso la posibilidad de un cargo público (aunque metiendo gente propia en más de un ministerio), cuestionando muchas de las polÃticas del presidente Alberto Fernández- y, a su vez, mostrarse como una de las figuras más cercanas a Cristina Fernández de Kirchner. Su cristinismo no es de cotillón: antes de las elecciones de 2019, fue uno de los impulsores de su candidatura y más cerca en el tiempo se mostró fuertemente crÃtico del «partido judicial».

¿Grabois presidente?
La historia comenzó a principios de diciembre. En una charla con Alejandro Fantino en el el programa «Animales Sueltos», Juan Grabois sentenció: «Me gustarÃa ser Presidente». Y puso como argumento que lo harÃa mejor que Alberto Fernández y Mauricio Macri. Casi en paralelo, se empezaron a ver en distintos rincones del paÃs carteles bajo la consigna «Juan XXIII». Algo que rápidamente rememoró el legado del Papa que buscó llevar uno de los cambios más profundos en la Iglesia de nuestro tiempo.
Hasta el momento, el mensaje del dirigente del Frente Patria Grande ha sido claro: su postulación presidencial está atada a lo que haga Wado de Pedro, otro de los alfiles de Cristina. Ambos tienen una muy buena relación, dado que el ministro del Interior viene participando desde el año pasado en la presentación del Plan de Desarrollo Humano Integral que diseñaron desde la UTEP junto a un grupo de sindicatos como Camioneros, Smata, la Unión Ferroviaria y la Uocra, entre otros. Luego de compartir mesa en Chaco, Tucumán, Gualeguaychú, Catamarca y Corrientes, Wado participó este martes por Zoom en la 6ta Asamblea por un Desarrollo Integral para una Argentina Humana y Federal realizada en Rawson (Chubut).
A diferencia de las anteriores oportunidades, este encuentro tuvo un tinte más polÃtico-electoral dada la posibilidad de que uno de los dos sea presidenciable dentro del esquema oficialista. Sin embargo, desde el entorno de Grabois intentaron restarle importancia a este tema. «Esta actividad no tiene un objetivo electoral, sino de planificar un proyecto de paÃs independientemente de quien sea candidato o no», respondieron ante la consulta de El Grito del Sur.

Una estrategia ligada al peronismo de izquierda
Grabois se inscribe dentro de lo que algunos teóricos denominan «nacionalismo popular», que se nutre principalmente de sectores vinculados al peronismo de izquierda y que incluye reclamos de los sectores populares como la reivindicación por tierra, techo y trabajo.
En ese marco, su mirada sobre el actual ministro de EconomÃa Sergio Massa es sumamente crÃtica. Desde la falta de anuncios para «los nadie» hasta las concesiones a los más poderosos como la refinanciación de la deuda a Edesur y Edenor. Por ello dejó entrever que podrÃa enfrentar a Massa en unas PASO y que «si me toca ser candidato, Cristina me va a apoyar».
«Juan quiere que haya un candidato en el FdT que esté dispuesto a plantarse para defender la soberanÃa nacional y reconstruir la grandeza de la patria, que resuelva los problemas del pueblo con planificación y sea una continuidad de lo que representa Cristina, pero de una nueva generación», señaló a este medio una colaboradora cercana a Grabois.
La lectura es que Massa no sintetiza las posiciones más «populares» del Frente de Todos y que tampoco forma parte de una «nueva generación», puesto que en la década de 1990 fue un cuadro ucedeÃsta y ligado a personajes como Palito Ortega. En cambio, de contar con un guiño de CFK, Grabois podrÃa tornarse una figura crecientemente atractiva. En esto coinciden consultores y analistas polÃticos. «A Grabois no lo hemos medido a nivel nacional, pero cuando fue medido con otros dirigentes sociales es el único que se recorta y sobresale en la escena. Es una figura interesante», dijo a El Grito del Sur Shila Vilker, analista de opinión pública y directora de la consultora trespuntozero.
Ya estamos en febrero y los tiempos de rosca polÃtica se aceleran. Entre mayo y junio deberán definirse las precandidaturas y alianzas polÃticas. En los sectores más combativos del FdT están lejos de creer que el panorama sea el más alentador, pero no quieren regalar los pocos lugares de protagonismo con que cuentan. Sea desde el oficialismo o la oposición a partir de diciembre de 2023, éstos tienen una única certeza: seguirán militando por las conquistas populares que faltan.






