Julieta, la primera

馃挏 Feminista, sufragista, m茅dica y pionera indudable en la lucha por la igualdad y un mundo mejor. A 150 a帽os de su nacimiento, qui茅n fue Julieta Lanteri, la primera mujer que logr贸 votar.

El 2 de agosto de 1919, un grupo de mujeres ingres贸 en un Registro Militar de la Ciudad de Buenos Aires. Una de ellas se acerc贸 al mostrador de recepci贸n y le dijo al oficial de turno:

-Quiero hacer el servicio militar. Venimos a enrolarnos.

El oficial la mir贸 como se mira a un ser de otro planeta o a un loco. A esa mujer, y a las que la acompa帽aban. Hab铆a enmudecido. Ella sigui贸:

-La Constituci贸n Nacional declara a todos los habitantes iguales ante la ley y ning煤n art铆culo impide a la mujer inscribirse en el registro nacional鈥 

El oficial la vio tan decidida que pidi贸 disculpas y se retir贸 para consultarle el caso inaudito a su superior, que sigui贸 la sorprendida cadena de mandos, hasta que la solicitud lleg贸 al ministro de Guerra del gobierno de Hip贸lito Yrigoyen, Julio Moreno.聽

-隆Que se dejen de macanas! 隆A lavar los platos! -habr谩 sido la posible respuesta.

El oficial volvi贸 para disculparse y traducir: el pedido hab铆a sido denegado.

El grupo de se帽oras no se qued贸 quieto y fue a ver al ministro a su despacho, que se mantuvo firme en la negativa. 

La mujer que lideraba el grupo era la m茅dica italoargentina Julieta Lanteri Renshaw (por su matrimonio con Alberto Renshaw), nacida Giulia Maddalena Angela Lanteri, hoy hace 150 a帽os, el 22 de marzo de 1873 en Briga Marittima, Italia. Y que lleg贸 a la Argentina a los seis a帽os con su familia, como parte de la ola inmigratoria europea de la segunda mitad del siglo XIX. Su doble condici贸n, de extranjera y de mujer, la llev贸 a sufrir discriminaciones, pero su conciencia la impuls贸 a llevar adelante una vida consagrada a la lucha por los derechos de mujeres y ni帽os.

El episodio es narrado por Araceli Bellotta en su libro Julieta Lanteri. La pasi贸n de una mujer (Galerna). Lanteri sigui贸 con su intento y, con la ayuda de su amiga y asesora en temas legales, la abogada Ang茅lica Barreda, elevaron el pedido a la Justicia. El hecho de que las mujeres estuvieran exentas de hacer el servicio militar por 鈥渙misi贸n鈥 fue el argumento en el que se basaron fiscales y jueces en las distintas instancias para que la Corte Suprema reconfirmara el fallo adverso, m谩s de diez a帽os despu茅s.

La an茅cdota dice mucho sobre Lanteri, sus estrategias y sus luchas. Siempre busc贸 los vericuetos institucionales y legales para entrar en espacios vedados para las mujeres. No siempre lo consigui贸. No logr贸 enrolarse pero s铆 fue la primera mujer recibida en el Colegio Nacional de La Plata, donde ingres贸 en 1886; fue la sexta m茅dica graduada en 1907 y fund贸, junto con la primera egresada, su colega Cecilia Grierson, la Asociaci贸n Universitaria Argentina. Por esos a帽os, Lanteri apoy贸 tambi茅n la lucha de las precarizadas trabajadoras gr谩ficas, organizadas en la Federaci贸n Gr谩fica Bonaerense (FGB), creada por su amiga Carolina Muzilli, a quien asesor贸 y acompa帽贸. Y en 1912 fue nombrada por las trabajadoras de La Higi茅nica como su asesora frente a los patrones del lavadero (las lavanderas eran el sector m谩s precarizado y explotado de la 茅poca), como se帽ala Celeste Murillo en este resumen biogr谩fico.

En 1919, Lanteri fund贸 el Partido Feminista Nacional (las se帽oras que la acompa帽aron a enrolarse eran sus afiliadas). Desde esa plataforma lanz贸 su candidatura a una banca en la C谩mara de Diputados de la Naci贸n. Propon铆a: licencia por maternidad; el subsidio estatal por hijo; la protecci贸n a los hu茅rfanos y la prohibici贸n de la producci贸n y venta de bebidas alcoh贸licas; la abolici贸n de la prostituci贸n reglamentada (su postura abolicionista la diferenci贸 de su amigo y referente Alfredo Palacios, que era reglamentarista); el sufragio universal para los dos sexos; igualdad civil para los hijos leg铆timos y los conceptuados no leg铆timos; horario m谩ximo de 6 horas de trabajo para la mujer; salario igual para trabajos equivalentes para los dos sexos; jubilaci贸n y pensi贸n para todo empleado u obrero; abolici贸n de la pena de muerte, divorcio absoluto y representaci贸n proporcional de las minor铆as en los 贸rdenes nacional, provincial y municipal.

Obtuvo 1730 votos (de varones, obviamente) de un total de 154.302. Pero no pudo ingresar por no poder legalizar su partido y como reacci贸n, organiz贸 un simulacro de votaci贸n callejera en Plaza Flores, que congreg贸 a m谩s de dos mil personas. 

En sus propias palabras resumi贸 muchos de los reclamos feministas y de las izquierdas de comienzos de siglo XX:

Las nuevas tendencias arrastran a la mujer a la lucha de clases y a la lucha pol铆tica. (鈥) 驴C贸mo se comportar谩 la mujer due帽a de su voto y capacitada para usarlo de manera que estime conveniente? Lo primero que atraer谩 su atenci贸n ser谩n las propias necesidades y las de su prole, y dictar谩 leyes que protejan la vida y la vuelvan soportable鈥 La protecci贸n de la maternidad ser谩 fundamental, pero no una protecci贸n caritativa sino reconoci茅ndola como la funci贸n m谩s excelsa de la vida y a la cual la sociedad debe sus primordiales atenciones. Ligado a ella naturalmente est谩 el ni帽o, su higiene f铆sica y mental y su preparaci贸n para la vida鈥.

A principios de 1920, el senador Juan B. Justo la incluy贸 en su lista del Partido Socialista junto a Alicia Moreau de Justo, otra importante sufragista que, sin embargo, cuando en 1947 el gobierno de Per贸n sancion贸 el voto femenino en la Argentina, se neg贸 a apoyar la ley. En cambio, Bellotta aventura que, si Julieta Lanteri hubiese estado viva, habr铆a apoyado la iniciativa.

De hecho, Lanteri logr贸 emitir su voto en 1911 en elecciones municipales, sentando un precedente: fue la primera sudamericana en votar. Para que se reconocieran sus derechos pol铆ticos, organiz贸 una presentaci贸n judicial, que el juez aprob贸 argumentando: 

鈥淐omo juez tengo el deber de declarar que su derecho a la ciudadan铆a est谩 consagrado por la Constituci贸n y, en consecuencia, que la mujer goza en principio de los mismos derechos pol铆ticos que las leyes, que reglamentan su ejercicio, acuerdan a los ciudadanos varones, con las 煤nicas restricciones que, expresamente, determinen dichas leyes, porque ning煤n habitante est谩 privado de lo que ellas no proh铆ben鈥.

Lanteri muri贸 quince a帽os antes de aprobada la ley del voto femenino nacional: el 25 de febrero de 1932 fue atropellada por un auto que subi贸 a la vereda marcha atr谩s en la esquina de Diagonal Norte y Suipacha, cerca de su domicilio. Julieta muri贸 dos d铆as despu茅s. Unas 1.000 personas acompa帽aron su funeral. El caso fue caratulado como 鈥渁ccidente de un veh铆culo marcha atr谩s鈥. La 煤nica que se anim贸 a investigar en la 茅poca fue otra mujer, la escritora y cronista Adelia Di Carlo, quien denunci贸 que se hab铆a tratado de un homicidio perpetrado por un integrante de la Legi贸n C铆vica, un grupo paramilitar de extrema derecha creado por el presidente de facto del primer gobierno militar en la Argentina, Jos茅 F茅lix Uriburu, y conformado en parte por elementos de la Liga Patri贸tica, un grupo de hombres armados de clase alta que durante la Semana Tr谩gica (en enero de 1919) hab铆an asesinado obreros, inmigrantes -especialmente jud铆os- y atacado peri贸dicos socialistas y anarquistas en la ciudad de Buenos Aires, avalados por las fuerzas policiales. Dos a帽os despu茅s participar铆an en la represi贸n de obreros anarquistas durante los fusilamientos en la Patagonia tr谩gica.

Lanteri hab铆a escrito: 鈥淢is actos son una afirmaci贸n de mi conciencia que me dice que cumplo con mi deber: una afirmaci贸n de mi independencia que satisface mi esp铆ritu y no se somete a falsas cadenas de esclavitud moral e intelectual, y una afirmaci贸n de mi sexo, del cual estoy orgullosa y para el cual quiero luchar鈥.

Los 煤ltimos a帽os de vida se mostraba cansada del feminismo, de tantas negativas e intentos infructuosos de acercarse a espacios de poder desde los cuales lograr las reivindicaciones por las que ven铆a luchando. La falta de dinero, las deudas y la necesidad de ejercer su profesi贸n de m茅dica la obligaron a volver al consultorio, donde buscaba la cura de la calvicie, casi un s铆mbolo de una lucha contra el tiempo y sus circunstancias.聽

Colabor贸: Lucas Dur谩n

Compart铆

Comentarios