No falleci贸 en el metro, lo mataron

馃槨 Jordan Neel, afrodescendiente de 30 a帽os que viv铆a en situaci贸n de calle en Nueva York, fue asesinado el 1掳 de mayo en el subte en Manhattan. 驴C贸mo operan las construcciones sociales en la violencia sobre las personas en situaci贸n de calle?

Jordan Neel, afrodescendiente de 30 a帽os de edad que viv铆a en situaci贸n de calle en Nueva York, fue asesinado el 1掳 de mayo en la l铆nea F del subte en Manhattan. Tres personas lo tomaron por el cuello y lo redujeron hasta estrangularlo en el piso porque gritaba en el vag贸n, frente a la mirada de todas las personas que tambi茅n estaban all铆 compartiendo un paisaje naturalizado de crueldad.

El asesinato de Jordan, quien era conocido por imitar a Michael Jackson en Times Square seg煤n reportan distintas noticias en medios locales, se inscribe en la compleja intersecci贸n situaci贸n de calle-salud mental-desigualdad. Desde esa perspectiva de salud p煤blica, las relaciones entre situaci贸n de calle y salud mental son multifac茅ticas y no lineales, incluyendo una variabilidad de observables f铆sicos como psicol贸gicos que no pueden aislarse de las inequidades sanitarias propias de los procesos de desigualdad social.

Salud mental: 驴acompa帽amiento o represi贸n?

Testigos afirman que Jordan estaba gritando que no ten铆a qu茅 comer, d贸nde dormir y que quer铆a un trabajo. Este padecimiento se encuentra enraizado en una problem谩tica estructural, a la cual se respondi贸 con violencia colectiva en lugar de empat铆a y cuidado. La respuesta en el subte da cuenta de la mirada de odio hacia personas con padecimiento mental, hacia quienes se encuentran en situaci贸n de calle y hacia la poblaci贸n afrodescendiente.

Quienes est谩n en situaci贸n de calle son portadores de atributos socialmente deslegitimados, que dan lugar a din谩micas de invisibilizaci贸n-hipervisibilizaci贸n, como sostienen Abal y Gugelmin (2019) en una investigaci贸n que realizaron en Brasil. Es decir, se invisibilizan las condiciones de vida, naturalizando las violencias que sobre ellas recaen en el cotidiano de las ciudades.聽A su vez, se ponen en funcionamiento tecnolog铆as de control social de lo considerado anormal, fuera de lugar, lo desviado, lo peligroso. La muerte de Jordan Neely abre nuevamente el debate sobre los abordajes en salud mental cuando se est谩 en situaci贸n de calle.

Comprender la salud mental desde una perspectiva integral y de derechos, es reconocer las vivencias subjetivas del padecimiento y la importancia de la trama socio-hist贸rica y cultural en la que se inscribe sin reducirlo a clasificaciones psicopatol贸gicas como categor铆as estancas. Tal como lo establece la Ley Nacional de Salud Mental (LNSM) N掳 26.657 en nuestro pa铆s, la salud mental es 鈥渦n proceso determinado por componentes hist贸ricos, socioecon贸micos, culturales, biol贸gicos y psicol贸gicos, cuya preservaci贸n y mejoramiento implica una din谩mica de construcci贸n social vinculada a la concreci贸n de los derechos humanos y sociales de toda persona鈥. Esta perspectiva no implica la simplificaci贸n de un fen贸meno complejo negando su enraizamiento singular, ni tampoco incurrir en un reduccionismo social.聽聽

La intersecci贸n calle-salud mental se expresa de modo heterog茅neo: 1. Como causa-consecuencia, es decir como factor predictor y como la larga permanencia o cronificaci贸n de la vida en calle; 2. Como presencia de padecimientos de salud mental graves preexistentes o psicosis, tales como trastornos delirantes, esquizofrenia y trastornos bipolares; y 3. Como exigencias ps铆quicas, sociales y vinculares para garantizar la subsistencia y supervivencia en el espacio p煤blico, as铆 como para hacer frente a la discriminaci贸n, al rechazo social y la violencia institucional.

En nuestro pa铆s, frente a situaciones que pueden describirse como descompensaci贸n en salud mental, la LNSM establece la obligatoriedad de una evaluaci贸n interdisciplinaria que permita valorar la complejidad de la problem谩tica en el contexto que se produce, as铆 como evaluar la potencialidad de que la persona est茅 en riesgo cierto e inminente para s铆 o para terceros.聽Ser谩 en funci贸n de dicha evaluaci贸n que se determine la necesidad de una internaci贸n como recurso terap茅utico de car谩cter restrictivo cuando aporte mayores beneficios que el resto de las intervenciones que pudieran realizarse en el entorno familiar, comunitario y social.

En abril de 2022, Carlos Efra铆n Martinez, una persona en situaci贸n de calle con padecimiento mental, agredi贸 a un efectivo de la Polic铆a de la Ciudad. Horacio Rodr铆guez Larreta aprovech贸 la oportunidad para insistir en la asociaci贸n delito-salud mental. No s贸lo atac贸 la LNSM y profundiz贸 con sus declaraciones el enfrentamiento entre personas con padecimiento mental y el resto de la sociedad, sino que avanz贸 en la necesidad de respuestas represivas como modo de abordaje a partir de la utilizaci贸n de las pistolas taser en mano de quienes violentan sistem谩ticamente a las personas en situaci贸n de calle.

Hace unas semanas, el ministro de Seguridad y Justicia porte帽o, Eugenio Burzaco, anunci贸 que el uso de las taser ser谩 posible en la segunda mitad de este a帽o, afirmando que ser谩n utilizadas en lugares con 鈥渕ucha concentraci贸n de personas o en situaciones donde una persona tenga un arma o un brote psic贸tico鈥.

No podemos aseverar que Jordan estuviera en un estado de descompensaci贸n de salud mental, como sostienen muchas de estas noticias. Lo que s铆 podemos aseverar es que, aunque lo hubiese estado, las acciones que terminaron con su muerte responden a la estigmatizaci贸n y criminalizaci贸n de las personas en situaci贸n de calle con padecimiento mental, y a la atribuci贸n de peligrosidad que legitima las respuestas represivas m谩s que socio-sanitarias. Lo mismo que va a pasar con el uso de las pistolas taser.聽

No desconocemos que algunas situaciones – y decimos algunas, no todas– pueden incluir agresividad contra s铆 o contra otras personas, y que pueda requerir una intervenci贸n que articule salud-seguridad.聽Pero, de ser necesarias, se inscriben en protocolos espec铆ficos que protegen la integridad de las personas desde un enfoque de salud mental y derechos humanos. Tampoco desconocemos que hay riesgos asociados a vivir en la calle, entre ellos la exposici贸n sistem谩tica a m煤ltiples formas de violencias, pero la respuesta no debe ser el encierro sin pol铆ticas universales de acceso a la vivienda. La LNSM es un ejemplo en la regi贸n. Sin embargo, si no se cuenta con recursos econ贸micos y humanos, si no que, como nos tiene acostumbrados el gobierno local, se desfinancia y aumenta la presencia de efectivos policiales y de seguridad en el sistema de salud, de modo tal que resulta imposible la plena implementaci贸n de la ley y garantizar el derecho a la atenci贸n en salud mental.

Vidas que cuentan

La muerte de Jordan Neely no es un caso aislado, sino una consecuencia de la falta de pol铆ticas p煤blicas integrales para abordar este campo de problemas, de Estados Unidos a Argentina con todas las escalas.聽Sin ir muy lejos en el tiempo, el pasado mi茅rcoles 3 de mayo falleci贸 Mar铆a Ver贸n, integrante de No Tan Distintes, luego de ser atropellada por un auto en el barrio de Pompeya, mientras segu铆a en la batalla diaria por su subsistencia y supervivencia, cuando, como dicen sus compa帽eres, quienes deb铆an ayudarla decidieron retirarse.

Seg煤n el Registro Unificado de Violencias hacia Personas en Situaci贸n de Calle en Argentina (RUV[1]), entre enero y abril del 2023 falleci贸 1 persona en situaci贸n de calle cada 72 horas, y se observa una situaci贸n de violencia f铆sica hacia ellas cada 48 horas. Cabe destacar que estos n煤meros corresponden 煤nicamente a los hechos reportados por los medios de comunicaci贸n, mientras que las organizaciones sociales y las propias personas en situaci贸n de calle afirman que las cifras son a煤n mayores.

Los fallecimientos de personas en situaci贸n de calle aparecen como algo extraordinario en los聽medios de聽comunicaci贸n,聽 recibiendo聽un聽tratamiento聽sensacionalista.聽 Son聽 vidas deshumanizadas,聽 para聽 las聽 que聽 no聽 cabe聽 ning煤n聽 duelo聽 porque聽 en聽 alg煤n聽 punto dejaron de聽ser聽socialmente. Estas muertes hablan de injusticia, de falta de pol铆ticas p煤blicas de cuidado, de pol铆ticas p煤blicas que producen muerte.聽 Las vidas de las personas en situaci贸n de calle son vidas que importan, que cuentan, que gritan, como gritaba Jordan Neely en el subte en Manhattan, una realidad que la sociedad prefiere ignorar.聽No hubo empat铆a en el subte, seg煤n denuncian las organizaciones comunitarias en Nueva York. Tambi茅n denunciamos en Argentina esa desensibilizaci贸n al sufrimiento de otros como forma de naturalizar y legitimar violencias estructurales聽entendidas聽 como聽 brechas聽de聽 acceso a聽recursos聽 materiales聽y simb贸licos, violencias simb贸licas tales como el racismo, la segregaci贸n espacial, la xenofobia y la estigmatizaci贸n, y las violencias f铆sicas tanto por las fuerzas de seguridad como por otras personas de la comunidad y las violencias sexuales.

No son Nadies. Valen m谩s que la mano que les mata.


Jorgelina Di Iorio es Dra en Psicolog铆a e investigadora Adjunta CONICET. Milena Sapey es Licenciada en Psicolog铆a y becaria de Investigaci贸n UBACyT.

0[1] El RUV se cre贸 el 19 de agosto de 2021 en consonancia con el D铆a de las Luchas de las Personas en Situaci贸n de Calle en Latinoam茅rica y el Caribe. Surge por iniciativa de la Asamblea Popular por los Derechos de las Personas en Situaci贸n de Calle – CABA y se puso en funcionamiento en articulaci贸n con el equipo de investigaci贸n UBACyT, 鈥淪ociog茅nesis de las marginaciones urbanas: personas en situaci贸n de calle en la Ciudad de Buenos Aires鈥, Facultad de Psicolog铆a, Universidad de Buenos Aires, dirigido por la Dra. Jorgelina Di Iorio.

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