La Encuesta Nacional de los Migrantes en Argentina (ENMA) surgió como una respuesta a la necesidad de comprender las realidades y desafíos que enfrentan las comunidades migrantes en el país. Esta iniciativa, impulsada por el CONICET y diversas organizaciones no gubernamentales, se ha convertido en una herramienta clave para la formulación de políticas públicas inclusivas y equitativas para las y los migrantes. La ENMA 2023 promueve la inclusión y la protección de los derechos humanos de los migrantes. Desde su creación, ha logrado proponer mejoras en la legislación migratoria. La encuesta no solo mide la cantidad de migrantes y sus condiciones de vida, sino que también profundiza en temas como la discriminación, la xenofobia y el acceso a servicios básicos. En este contexto particular, se puede analizar la situación de los haitianos como uno de los grupos más vulnerables.
Según la ENMA 2023, el 86% de la población haitiana en Argentina viene al país por vía aérea pero rápidamente enfrenta condiciones económicas extremadamente precarias. La falta de oportunidades laborales y la alta informalidad marcan la vida cotidiana de estos migrantes. Más del 49,7% de los trabajadores migrantes, incluyendo a los haitianos, ganan menos del salario mínimo por hora, lo que les imposibilita cubrir sus necesidades básicas y acceder a una vivienda adecuada. A pesar de los esfuerzos por regularizar su situación documentaria, el 71% de los haitianos no contaba con DNI en 2020 y aunque esta cifra ha mejorado, sigue siendo un indicador de su vulnerabilidad económica y social. En 2023, solo 6 de un universo de 90 personas de origen haitiano carecían de su DNI, mostrando una mejora significativa en el proceso de regularización documentaria.
La discriminación es la realidad más dura para los haitianos en Argentina. La ENMA 2023 reveló que el 86% de los migrantes haitianos han experimentado algún tipo de discriminación. Este porcentaje es el más alto entre todos los grupos migrantes encuestados, después siguen los migrantes de Brasil (72,6%), Colombia (70,7%) y Senegal (70%). La discriminación hacia los haitianos y otros migrantes en Argentina se manifiesta en diversas formas: desde la estereotipación discursiva hasta el trato diferencial en interacciones sociales en espacios tanto públicos como privados. Además, las experiencias de discriminación no se limitan a casos explícitos, sino que también pueden ser sutiles e indirectas, afectando el bienestar emocional de las personas afectadas y sus familias.
Testimonios como el de Jean-Pierre, un joven haitiano de 25 años, reflejan esta situación: «Cada día es una lucha. Nos miran mal en la calle, nos tratan diferente en el trabajo, y muchas veces nos sentimos solos en un país que debería ser nuestro hogar».
Esta alta incidencia de discriminación entre los haitianos puede estar relacionada con sus rasgos fenotípicos, ya que la tendencia a discriminar a personas migrantes en Argentina también se asocia con características físicas que no coinciden con el imaginario blanco europeo que caracteriza el estándar estético, ético y social de los argentinos.
Según la ENMA 2023, del total de migrantes encuestados, el 24,3% de los haitianos reportó estar estudiando en Argentina, una cifra que refleja tanto el valor otorgado a la educación como los desafíos que enfrentan para acceder a ella. El acceso a la educación superior es uno de los principales motivos de migración; sin embargo, los haitianos encuentran numerosos obstáculos. Entre los problemas más reportados se encuentran la falta de DNI argentino, la convalidación de títulos extranjeros y los costos asociados a los exámenes de idiomas y otros trámites. A pesar de estas dificultades, un porcentaje considerable de migrantes jóvenes y adultos continúa esforzándose por integrarse al sistema educativo argentino. Marie Claire, una estudiante haitiana de 23 años, relata sus experiencias de discriminación en la universidad: «Desde que llegué, he sentido que debo demostrar mi capacidad constantemente. Muchos profesores y compañeros no creen que pueda seguir el ritmo de las clases solo por ser haitiana. Además, conseguir los documentos necesarios para inscribirme fue un proceso largo y frustrante». Su testimonio refleja una realidad compartida por muchos de sus compatriotas.
Marie relata también cómo, a pesar de sus esfuerzos y de su excelente desempeño académico, ha enfrentado dificultades para encontrar empleo debido a su origen. «Me han rechazado en varias entrevistas de trabajo. A veces, ni siquiera me llaman después de ver mi nombre. Es frustrante y desalentador». Otro testimonio es el de Jean, quien llegó a Argentina con la esperanza de reunirse con su familia y mejorar sus condiciones de vida. Jean ha trabajado en múltiples empleos informales, siempre enfrentando desconfianza y prejuicios. «A menudo, me miran con sospecha solo por mi color de piel. No es justo, pero no me doy por vencido», afirma.

La discriminación no se limita a los adultos. Los niños haitianos también enfrentan desafíos significativos en el ámbito educativo. Aunque el 57% de los migrantes con hijos reportan que éstos asisten a instituciones educativas, las barreras burocráticas y la discriminación en las escuelas afectan su integración y rendimiento académico. Estos niños, como sus padres, son víctimas de estigmatización y exclusión, lo que compromete su bienestar emocional y su desarrollo integral. Cabe recordar que el censo de 2022 muestra que la población nacida en otro país que asiste a establecimientos educativos asciende a 362.831 personas, siendo el mayor porcentaje niños, niñas y adolescentes (NNA) entre 10 y 19 años. Otra observación importante es que, aunque los niños migrantes tienen garantizado el acceso a la educación en igualdad de condiciones que la población nacional, enfrentan diversas brechas y desafíos. Esto incluye dificultades para la inscripción y experiencias de discriminación en la escuela debido a su condición migrante o a su aspecto físico.
Las mujeres haitianas, además de enfrentar discriminación por su origen, son en muchos casos víctimas de violencia de género. La ENMA 2023 señaló que el 18,6% de las mujeres migrantes han sufrido violencia de género, una cifra alarmante que pone de relieve la doble vulnerabilidad que enfrentan las mujeres haitianas en Argentina. Esto indica una leve disminución en comparación con el 25,5% reportado en 2020. La falta de acceso a una vivienda segura agrava aún más su situación, ya que el 32,7% de los migrantes reportan dificultades para acceder a una vivienda debido a la falta de garantías o recibos de sueldo. Lo que se relaciona directamente con la informalidad laboral.
La situación económica de los haitianos en Argentina refleja una tendencia de precarización y vulnerabilidad. Según la Encuesta Nacional Migrante de Argentina (ENMA) 2023, los haitianos -junto con otros migrantes- enfrentan altos niveles de desempleo y subempleo. Además, una gran parte de los trabajadores migrantes ganan menos que el salario mínimo por hora, con un 49,7% de la población asalariada informal en esta situación.
Según el documento de la ENMA 2023, la razón principal que los migrantes indican para salir de Argentina es la imposibilidad de cubrir sus necesidades básicas debido a la precarización laboral y la falta de trabajo decente. Además, enfrentan problemas para acceder a una vivienda adecuada y segura, lo cual agrava aún más su situación de vulnerabilidad. Otra razón significativa es la violencia y la discriminación que experimentan en Argentina. La situación de violencia y persecución, ya sea por razones políticas, religiosas y de orientación sexual, entre otras, también motiva a algunos a dejar el país en busca de un entorno más seguro y libre de discriminación.
La situación de las y los haitianos en Argentina es alarmante y las perspectivas no son alentadoras. Con la presencia de Javier Milei como presidente, conocido por sus políticas liberales y su retórica anti-inmigrante, el futuro de los migrantes haitianos en el país parece aún más incierto. La falta de políticas públicas inclusivas y el énfasis en un modelo económico que prioriza el mercado sobre los derechos humanos amenazan con agravar la discriminación y la precarización que ya sufren estos migrantes. Muchos haitianos deciden abandonar Argentina en estos últimos años, principalmente debido a la falta de oportunidades económicas.
En un contexto donde la solidaridad y la inclusión deberían ser pilares fundamentales, las políticas actuales parecen encaminadas a profundizar las desigualdades y la exclusión. La historia de Jean-Pierre y de muchos otros haitianos en Argentina es un llamado urgente a la acción y a la reflexión sobre el tipo de sociedad que queremos construir. Una sociedad que debe ser más justa, inclusiva y humana para todos, independientemente de su origen.





