Umacapiruá asuo asue, Umacapiruá asuo asue. El mantra suena alegre en los oídos de quien lo quiera escuchar. Hay instrumentos tocando por detrás y sonidos que se mezclan. Los más chicos lo repiten, contentos, los grandes tararean la melodía pegadiza. Es que el hit de Pim Pau ya tiene 2,4 millones de visitas en Youtube y muchos covers de fans valientes que se animaron a hacer sus versiones.
Con una abultada cantidad de seguidores en redes sociales y diez años de trayectoria, la banda infantil formada por Eva Harvez (bailarina, coreógrafa y docente de la provincia de Buenos Aires), Lucho Milocco (músico, compositor y docente santafesino) y Cássio Carvalho (artista visual, compositor, docente y productor brasileño) se ha hecho un lugar en su nicho -de la movida independiente a la calle Corrientes- para conformarse como uno de los principales conjuntos para niños de la escena local.
Pim Pau es un grupo argentino-brasileño de música para chicos y no tan chicos. Sus integrantes se conocieron en el año 2014 siendo profesores de la misma institución y la docencia empapa toda su práctica. También el juego, por eso su primer disco -estrenado en 2016- se llamó “Recreo” en honor al momento más ansiado del colegio: jugar. Sus canciones son divertidas y las rimas invitan a bailar y reconocer el propio cuerpo al ritmo de la música y la lírica.
En sus creaciones se mezclan las influencias de la música brasileña y los elementos de percusión. Todo el tiempo están atravesados por el hilo de lo lúdico, apelando a la creatividad, al despliegue audiovisual y a la magia del teatro sin exagerar ni apelar a disfraces o máscaras.
Su material ya formó parte del ciclo Clic Clac en el Canal 22 de la TV Pública de México; de Pakapaka de Argentina y en el canal cultural de Cuba, además de programas educativos oficiales de México, Perú y Argentina. “El grupo explora los distintos aspectos de cada canción, buscando nuevas instrumentaciones dinámicas escénicas y modos diversos de abordar la letra y su poesía”, explican en la página del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a raíz de su presentación en la Usina del Arte.
A su vez, PIM PAU ha dictado cursos de Formación Pedagógica, talleres y charlas en distintos lugares del país y Latinoamérica, como así también ha participado de distintos congresos en Brasil, Colombia y Argentina. Actualmente se encuentran realizando su gira por los 10 años en ciudades tales como Lima, Santiago de Chile, Montevideo, Rosario y Bogotá.
“Queremos crear con nuestra música una invitación al encuentro con el otro”, cuenta Lucho Milocco, quien dialogó con El Grito del Sur en esta cálida entrevista para curiosos y aventureros.

¿Cómo surgió Pim Pau?
Pim Pau surgió en 2014 cuando conocí a Eva y Cassio ejerciendo la docencia en el nivel inicial. Empezamos como compañeros de trabajo y en el intercambio se creó una amistad que después se fue concretando en el proyecto. Comenzamos explorando con lo que hacíamos en el aula y decidimos arrancar indagando en el formato audiovisual. En ese sentido, Youtube nos permitió generar un material de fácil acceso donde podíamos articular todos los lenguajes. A diferencia de un disco, en el audiovisual podíamos trabajar de manera integrada con los lenguajes artísticos, que es la manera en la que los chicos se relacionan con el arte. Los chicos no piensan “ahora estoy bailando”, “ahora estoy cantando”, “ahora estoy actuando”, es un conjunto de acciones. Además, desde el comienzo la idea fue que no estemos infantilizados, trabajar sin disfraces, sin muñecos, solo tres adultos disponibles al juego. Tampoco queríamos estar sobresaturados de estímulos, sino ser lo más fieles posibles a nuestro trabajo en el aula.
¿Por qué Pim Pau toma ese nombre?
El nombre tiene que ver con una búsqueda de trabajar con la sonoridad de la palabra sin que tenga que significar nada. La idea era trabajar con la onomatopeya y la percusión corporal. Mamá y papá son dos onomatopeyas posibles para ese momento de la vida, de ahí vienen la M y la P. Las demás son vocales. Así surge la idea de Pim Pau.
¿Cuáles son sus influencias?
Las influencias son bastante variadas y van desde artistas del palo de la danza como Pina Bausch hasta artistas de la música como Caetano Veloso, los Beatles o María Elena Walsh. Incluso del cine como las películas de Studio Ghibli en cuanto a la composición narrativa. También tenemos referencias en torno a cómo pensar la educación desde una perspectiva política y social, Daniel Calmels desde la psicomotricidad y la escritura de Paulo Freire.
¿Cuál es su relación con la docencia?
La docencia es un eje central y está muy presente a la hora de pensar los juegos, los videos y las canciones. Si bien ahora no ejercemos la docencia con chicos, formamos maestros y profesores. Siempre estamos pensando en cuál es el territorio de los niños y qué universos los estamos invitando a trabajar.
¿Y con el teatro?
Respecto al teatro, nosotros tratamos de vincular todos los lenguajes artísticos desde un lugar lúdico tanto en los videos como en los conciertos. La danza, la música, la poesía, el audiovisual y el teatro. Queremos que todos estén presentes y se encuentren entre sí. No queremos nada purista.

Ustedes arrancaron en Youtube. ¿Cómo se posicionan respecto al uso de las pantallas en la infancia?
En el inicio de PIM PAU veíamos la influencia que estaban teniendo las pantallas en la infancia y nos preguntábamos cómo generar un contenido que implicara despertar el cuerpo, que fomentara el encuentro con el otro. Pensamos las nuevas tecnologías como una herramienta y no como un fin. Lo que sucede en las pantallas tiene que ver con qué lugar les damos en nuestra vida. Es lógico que un niño piense su vida atravesada por las pantallas si los padres están todo el tiempo con el celular. Nosotros buscamos que lo que se ve en la pantalla sea adaptable al juego en el patio, al encuentro con amigos, a la dinámica familiar, a lo cotidiano. Esa es la infancia, la infancia es creer que una guitarra es un caballo.
¿Existe música para chicos y para grandes o en esa misma separación se está cristalizando un estereotipo de las infancias?
Nosotros pensamos la música en términos universales. Un chico puede escuchar una canción de rock o de pop en inglés, como sucede con los Beatles, y que eso lo conmueva por el ritmo, la pulsión, la música en sí misma. El problema es cuando la letra está muy sexualizada y eso es preferible que no esté en el universo del chico. No tiene que ver con prohibir, sino con pensar qué música le ofrecemos a los niños. Nosotros pensamos que la crianza es un hecho colectivo que involucra al adulto. No queremos que nuestra música esté infantilizada porque, por un lado, subestima a los niños y, por otro, no convoca a los adultos.
Sacaron un libro hace poco. ¿Cuál es su relación con la literatura?
A partir del año 2020 empezamos a escribir. Nuestro primer libro trata sobre el desarrollo del proyecto y se titula “Arte y educación en las infancias”. A partir de ahí surge “Umacapiruá” ediciones, que es nuestra editorial. Para nosotros era un pendiente y un deseo poder llevar algunas canciones al formato libro. Tenemos una serie para primera infancia en cartoné y ahora tenemos una colección para primeros lectores que se llama “puntapié”. Trabajamos con distintas ilustradoras y se arma una composición de la canción desde lo visual. Ya pensamos títulos para el año que viene.
Uno de sus seminarios se titula “El cuerpo como territorio de emancipación”. ¿A qué se refieren con eso?
Ese título tiene que ver con que creemos que el primer territorio con el que opera el poder fragmentando y dominando es el cuerpo. Si uno quiere pensar infancias más justas y libres, el primer lugar a donde hay que mirar es adentro, porque la escuela somos todos, la crianza somos todos, uno no se puede escindir de la responsabilidad que tiene como actor social y político.
¿Cómo es la recepción en otros países de Latinoamérica? Entiendo que en muchos tuvieron Sold Out.
Como Pim Pau es un proyecto argentino brasileño, desde el comienzo tuvimos muchos viajes. Si bien la recepción es diversa, cuando uno trabaja con la infancia y el lenguaje corporal no hay fronteras, más allá de que se hable otro lenguaje como sucede por ejemplo en Brasil. Es muy emocionante la recepción que tiene el proyecto, la devolución de las familias es muy linda. Argentina tiene mucha tradición del teatro y la música independiente y eso hace que el acceso a la cultura sea distinta, pero que suceda en otros países es sorprendente.
¿Cuál es tu canción preferida de Pim Pau?
Ahora estamos haciendo una canción que nos gusta mucho del disco “UPA”, que está pensada para la primera infancia. Ahí participan Raly Barrionuevo en la canción “Duérmase Gurí” y Jimena Ruiz Echazú e Ismael Serrano en la canción “La receta de la abuela”, que es una canción que hoy disfruto muchísimo hacer.





