En nuestro país todos los 13 de septiembre se celebra el Día del Bibliotecario, gracias al Congreso de Bibliotecarios que se reunió en Santiago del Estero en 1942. Éste se instituyó en 1954 mediante el Decreto N° 17.650/54 para homenajear a todos los bibliotecarios y bibliotecarias de nuestro suelo. La efeméride se corresponde con la edición de la “Gaceta de Buenos Aires” del 13 de septiembre de 1810, en la que Mariano Moreno informaba sobre la creación de la Biblioteca Pública de Buenos Aires, hoy Biblioteca Nacional, y de los nombramientos del Dr. Saturnino Segurola y Fray Cayetano Rodríguez, quienes fueron los primeros bibliotecarios oficiales de la nueva era de la Independencia de la República.
Para celebrar este día, El Grito del Sur te recomienda seis bibliotecas mágicas de la Ciudad de Buenos Aires a donde podés ir a leer, buscar enciclopedias, pedir libros prestados, trabajar, estudiar y hasta comer. Vale la pena meterse en este recorrido guiado por algunas joyitas poco exploradas de la Ciudad. Refugio de los ratones de biblioteca, los anaqueles porteños tienen tesoros a explorar. Es una hermosa propuesta para hacer turismo interno si sos amante de los libros o si te gusta conocer lugares nuevos. Si vas, no te olvides de felicitar a tu bibliotecario de confianza.
El Parque de la Estación
Si te gusta el aire libre o mirar por la ventana y encontrar verde y pajaritos, tener una biblioteca en un parque es una ganancia doble. Se trata de la biblioteca del Parque de la Estación en los terrenos de la estación 11 de Septiembre del Ferrocarril Sarmiento. La misma se ubica entre las avenidas Díaz Vélez y las calles Juan Domingo Perón, Anchorena y Gallo, en pleno barrio de Once. Con títulos nacionales y extranjeros, la biblioteca permite leer dentro de su sala pero también tomar mate e incluso comer. Ojo, es una sala parlante. Como en todas las bibliotecas de la Ciudad, podés llevarte tres libros por un mes e incluso renovar si no llegaste a terminarlos. Tienen aire acondicionado, dispenser, wifi y baños públicos. Además, cuenta con una estantería de libros LGBTQ+ en honor a Carlos Jáuregui. También cuenta con un espacio para niñeces y muchas veces se organizan charlas. Hay libros de teatro, historietas y literatura romántica. También podés encontrar algunos ejemplares en inglés.

Casa de la Lectura y la Escritura
En honor a Julio Cortázar, la Biblioteca de Narrativa Moderna fue fundada en 1984 con sede en la planta baja del Centro Cultural San Martín. Posteriormente, se trasladó a la Biblioteca Carlos Guido y Spano y luego a la Biblioteca Miguel Cané. En abril de 2008, se estableció en un espacio propio de funcionamiento, en el primer piso de la Casa de la Lectura en Lavalleja 924. En su sede se albergan 7302 volúmenes, tanto en papel como en soporte electrónico. Como El Parque de la Estación, esta sala forma parte de las bibliotecas de la Ciudad, por lo cual presta libros y tiene salas abiertas al público general. En este caso también se realizan talleres de lectura y escritura y en su hall se montan muestras de fotografías. A diferencia de otras bibliotecas porteñas, este espacio de Villa Crespo abre sábados, domingos y feriados. Entre sus libros están El túnel, Sobre héroes y tumbas y Abaddón, el exterminador de Ernesto Sábato.

Casa de la poesía
También conocida como Casa Carriego o Biblioteca Evaristo Carriego, esta antigua residencia recuperada en pleno Palermo es una más de las bibliotecas públicas del circuito de la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de un edificio que fue la vivienda del poeta Evaristo Carriego, en la que escribió gran parte de su obra y vivió hasta su muerte en 1912. Funciona como biblioteca especializada en poesía desde 1988, gracias a la iniciativa del poeta Gerardo Foia y cuenta con un acervo de alrededor de 8000 volúmenes. Además, supo ser un espacio donde conocidos poetas y docentes dictaron cursos, talleres y seminarios, especialmente cuando funcionó allí el Programa «Casa de la Poesía». En sus estanterías alberga colecciones pertenecientes a escritores y artistas, entre ellos: Augusto Roa Bastos, Haydeé M. Jofré Barroso, Amelia Biagioni, Héctor Yánover y José María Mieravilla. Si querés algo de poesía o incursionar en nuevas lecturas, es una parada obligada.

Biblioteca Alfonsina Storni
Ubicada en Venezuela 1538, en pleno barrio de Balvanera, la Biblioteca de la Mujer Alfonsina Storni está dedicada principalmente a reunir títulos y material completo y fragmentario sobre la mujeres y diversidades. En sus estantes podés encontrar bibliografía feminista, libros de poemas y ensayos. Hay bellezas como la nouvelle de Irene Gruss y la poesía completa de Macky Corvalan. También está “Los hombres me explican cosas” de Rebecca Solnit, un clásico de la literatura contemporánea de género. Sus salas no son tan cómodas como las anteriores para quedarse a estudiar o trabajar, pero si te interesa incursionar en la temática es indispensable que te des una vuelta.
Biblioteca del Congreso
La Biblioteca del Congreso de la Nación es un espacio libre y gratuito abierto a la comunidad que queda frente a la Plaza de los Dos Congresos. Para ingresar, sólo se requiere la presentación de un documento que acredite tu identidad. Tenés wifi y sala con computadoras. Podés entrar con tu notebook o kindle pero ojo, no está permitido el ingreso a las salas de lectura con envases de comida y/o bebida. Tiene una sala pública de lectura y una sala de investigación y archivo. También cuenta con una hemeroteca de diarios y revistas, y una sala infantil bautizada con el nombre de María Elena Walsh. A su vez, el Espacio Cultural de la Biblioteca del Congreso cuenta con 3 salas de exposiciones y un auditorio con capacidad para 130 asistentes. Hay un Café-Bar (Bar Piglia) con capacidad interna para 60 personas y externa para 80 asistentes. Tenés bicicletero por si andás en dos ruedas y querés dejarla atada. Se dan talleres y cursos y visitas guiadas para escuelas. En el área de formación cuentan con el Programa de Pasantías, Intercambio y Prácticas Profesionales que tiene como objetivo trazar acuerdos con instituciones académicas, que habiliten proyectos relacionados al devenir profesional. Si estás libre, hoy festejan el Día del Bibliotecario con una mesa debate titulada: “La cooperación en el sector bibliotecario”.

Biblioteca Nacional
Única, infaltable y hermosa, la Biblioteca Nacional fue fundada por Mariano Moreno en el marco de la Revolución de Mayo. Si bien no siempre se ubicó en el mismo lugar, ahora el edificio del barrio de Recoleta atesora y resguarda, a través de las más modernas técnicas bibliotecológicas, los materiales con los que se han forjado las distintas ideas y épocas del país, que pone a disposición de la ciudadanía como una oportunidad para repensar los enigmas de nuestra cultura colectiva. La misma tuvo al prestigioso escritor Jorge Luis Borges como director desde 1955 a 1973. Durante la gestión de Horacio González, quien se desempeñó como director de 2005 a 2015, abrió sus puertas el Museo del Libro y de la Lengua sobre la Avenida Las Heras 2555 en un edificio proyectado por Clorindo Testa. Desde 2013, la Biblioteca pasó a llamarse Biblioteca Nacional Doctor Mariano Moreno y en 2022 el Museo del Libro y de la Lengua pasó a llevar el nombre de su fundador Horacio González.
Siendo una de las más completas y especiales de los cien barrios porteños, la Biblioteca Nacional cuenta con hemeroteca, mapoteca y sala de música. Tiene libros de formatos accesibles en braille y muestras de artes visuales. Hay salas parlantes y salas silenciosas, dependiendo cuál sea tu necesidad. Además, cuenta con una editorial de libros publicados por la propia biblioteca. Si sos porteño, es una cita ineludible por la que alguna vez tenés que pasar. No dejes de recorrer sus salas porque valen cada minuto de tu tiempo.

Datos importantes
Acá podés consultar el catálogo centralizado con los 320.000 ejemplares de las 28 bibliotecas públicas de la Ciudad. Acá podes ver los títulos recomendados por el personal de cada biblioteca y acá los días y horarios en los que abren. Además, si tenés pequeños a tu cargo podés aprovechar que se están dando clases de apoyo escolar en algunas de sus sedes.





