Cierre del Museo del Traje: el peligroso juego de la batalla cultural

👗 El museo tiene una historia de más de 50 años y una relevancia en materia de moda textil en el país y en la región. Su cierre sienta un precedente que no solo pone en riesgo el patrimonio y la institucionalidad de este museo, sino un retroceso cultural para todo el país.
17/10/2024

El 30 de septiembre de 2024, mientras muchxs estábamos convocando a la masiva marcha federal para defender las universidades públicas del veto presidencial a la Ley de Financiación Universitaria, nos despertábamos con el decreto 862/2024. A través de este decreto, el Museo del Traje dejó de existir: sus trabajadores y su patrimonio pasaron a ser parte del Museo Histórico Nacional.

El Museo del Traje tiene una historia de más de 50 años y una relevancia en materia de moda textil en el país y en la región. La institución no sólo aloja muestras temporarias; también recibe investigadores, asesora a vestuaristas y da cursos de formación. Además genera contenidos académicos, brinda espacio a colectivos de artistas, promueve oficios, produce contenidos audiovisuales y confecciona réplicas para otros museos, entre otras actividades. 

El museo es parte de la memoria colectiva y su cierre implica la pérdida de un espacio testigo de la historia del territorio. Su derogación sienta un precedente que no solo pone en riesgo el patrimonio y la institucionalidad de este museo, sino un retroceso cultural para todo el país.

El constante ataque a la cultura durante los primeros diez meses de gestión parece no sólo tener la finalidad de vaciar a la población de identidad y de memoria, además tiene un tinte provocador cargado de cinismo. Las universidades, los museos, los teatros y los cines son espacios de crecimiento cultural. ¿Por qué son tan importantes los museos nacionales? ¿Cómo sería una sociedad sin los espacios guardianes y gestantes de nuestra cultura?

La conducta violenta, el desprecio hacia la construcción cultural, hacia la organización colectiva y los espacios de debate resultan no sólo conocidos, sino además una réplica de lo que fue uno de los momentos más oscuros de nuestra historia, y al cual nos habíamos prometido no volver nunca más.

Pero el museo es más fuerte. Tras una rápida organización interna, durante dos semanas –durante las cuales se les quitó acceso a lxs trabajadores a las redes de difusión oficiales- se convocaron a acciones culturales, que es lo que sabemos hacer, para llamar a nuestra comunidad y defender al Traje. Lxs trabajadores no dudaron y la respuesta fue absoluta: comenzaron a llegar apoyos virtuales desde instituciones de todos los niveles y organismos nacionales e internacionales con injerencia en lo cultural; gestores culturales; diseñadores consagradxs; visitantes del museo; personalidades del espectáculo, entre muchxs más dijeron sí a la continuidad del Museo Nacional de la Historia del Traje. Ningún decreto pudo tapar esta ola de apoyo y con una nueva resolución, la Secretaría de Cultura anunció que nuestra colección pasa a depender en su patrimonio, bienes materiales y trabajadores a la órbita del Museo Histórico Nacional.

Seguimos con las puertas abiertas, pero la lucha continúa.

Podés seguir las novedades y actividades del museo a través de Instagram en @linodelaserna 

Apoyo: https://www.change.org/p/no-al-cierre-del-museo-de-la-historia-del-traje

*Este artículo fue realizado por Victoria Zaccari junto a trabajadorxs del Museo de la Historia del Traje.

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