Cinco escritoras contemporáneas argentinas -y no tanto- que no podés dejar de leer

📖 Agarrá lápiz y papel y anotate los nombres de estas cinco diosas de las letras. Para comprar, prestar o regalar.
25/10/2024

¿Te vas de vacaciones y no sabés qué llevarte para leer? ¿Tenés que hacer un regalo y no se te cae una idea? ¿Te está costando amigarte con la lectura? ¿Estás demasiado inmerso en la trágica realidad nacional y no le estás dando bola a la ficción? Para todos estos problemas y algunos otros, no hay mejor recomendación que un libro. Sobre artes visuales, de género, de ficción, no ficción y hasta de poesía, en esta nota te vamos a ofrecer algunas opciones que podés anotar.

Queremos sembrar en vos más dudas que respuestas e invitarte a que te entusiasmes a la hora de elegir el próximo libro. Nuevo, usado, de feria o intercambiado, un libro siempre es un regalo que invita a la creación de nuevos mundos y un mimo al alma. Además, las autoras argentinas -y sus hermanas latinoamericanas residentes en nuestro país- la vienen rompiendo, tanto en el país como en el exterior, dejando muy bien parada la literatura local. Leerlas es una oportunidad de incorporar nuevas claves, otros anteojos para ver la realidad. Se trata de sonidos, aromas y melodías que nos permitan tener un presente más llevadero, por lo menos durante el tiempo que duren sus páginas en nuestro poder. A nuestro juego nos han llamado querides.

Mariana Enríquez

La reina del terror argentino, junto con Samanta Schweblin, -otra recomendación que metemos de yapa-, es la gran Mariana Enríquez, que recibió el premio Herralde de la Editorial Anagrama por su novela “Nuestra parte de noche”. Enríquez se licenció en Comunicación Social en la Universidad Nacional de La Plata y se luce en el formato Cuento, donde aborda temáticas que van desde asesinatos hasta paseos por cementerios, pasando por femicidios e historias de consumo.

Su primera novela, “Bajar es lo peor”, no es tan conocida pero es una pequeña joya, donde enarbola una narrativa descarnada con cinismo crítico. Si la leemos de manera oblicua, podemos seguir junto a ella la historia de las décadas de los 80 y 90 en la Argentina, entre el brillo neoliberal y la crisis de identidad de la juventud. Mariana Enríquez nació en 1973 en nuestro país y vivió su infancia con la última dictadura militar, algo que la marcó fuertemente según relata en diferentes entrevistas. Se destaca en la escritura de no ficción y en el género ensayos con tomos como Mitología celta (2007), Alguien camina sobre tu tumba: Mis viajes a cementerios (2013) y La hermana menor, un retrato de Silvina Ocampo (2014). 

Hablando de sus influencias literarias, la escritora reconoció entre ellas a los escritores argentinos Roberto Arlt, Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo y Manuel Puig. En marzo de 2024 publicó en la editorial Anagrama su tercer libro de cuentos, “Un lugar soleado para gente sombría”, que ya es un récord de ventas y se puede encontrar actualmente en librerías.

Dolores Reyes

Dolores Reyes nació en Buenos Aires en 1978, es feminista, docente y madre de siete hijos. Además, estudió letras clásicas en la UBA y actualmente vive en Caseros, provincia de Buenos Aires. Conurbana de izquierda, Reyes se destaca por la manera en la que retrata los diferentes estratos sociales y la forma en la que retuerce el lenguaje para hacerle decir cosas crueles a sus personajes. Sus dos novelas, “Cometierra” (2020) de Sigilo y “Miseria” (2023) de Alfaguara, son una secuencia en sí, y la primera ya ha sido traducida a doce idiomas. En ambas habla sobre la temática de la violencia de género y los femicidios a través de la voz de una niña carenciada que logra ver dónde están las mujeres desaparecidas en el momento en que come tierra del lugar en que vivían. 

La relación de Cometierra con su hermano, la pérdida de su propia madre y la ausencia de una maestra son algunos de los vericuetos que va dando la historia. El augurio de la muerte sobrevuela estos textos entre el insomnio y la pesadilla. En el segundo libro, Cometierra encuentra una amiga-aliada fundamental, Miseria, la novia de su hermano, que la ayudará a transitar las vicisitudes de su poder. La escritora fue alumna del taller de Selva Almada, a quien reconoce como influencia al igual que a Gabriela Cabezón Cámara. Recomiendo ambas novelas que se leen de un tirón y si es en un vagón de tren viajando hacia el conurbano mejor. 

María del Mar Ramón Vélez

Amiga de la casa y gran compañera del movimiento feminista, esta recomendación es un poco una trampa ya que no es escritora 100% argentina, aunque reside hace varios años en nuestro país. Se trata de María del Mar Ramón Vélez, quien se desempeña como co-conductora en el programa de radio “Después de la tormenta” de la emisora Futurock. María del Mar es autora del ensayo “Comer y coger sin culpa. El placer es feminista” y de las novelas “La Manada” y “Todo muere salvo el mar”. Recomiendo los primeros dos con fuerte énfasis, ya que son un viaje hacia la autoexploración, especialmente en el primero, que puede ser un camino de ida si estás recién llegando o apenas indagando en la literatura feminista. Ramón Vélez fue columnista en Vice, Latfem, Página/12 y este mismo medio. Con el cuento “El deseo es una cicatriz”, formó parte de la antología “Cuerpos” de Seix Barral en el año 2019. En “La manada”, la autora reconstruye el asesinato de un joven con una mirada crítica hacia la masculinidad hegemónica y las formas de socialización de las clases altas colombianas. “Esta exploración novelística de las motivaciones y las frustraciones de un puñado de muchachos extraviados es, al mismo tiempo, el retrato de una sociedad horrorizada ante la imagen que le devuelve el espejo deforme de la violencia”, dice la contratapa del libro. Me queda pendiente su última novela publicada por Planeta, donde recorre el duelo que sobrevuela a una pareja. “Me interesaba realizar una apuesta meramente estética y emprender una búsqueda del lenguaje, de las imágenes y las sensibilidades de estos personajes, sin hablar especialmente de ningún tema estrictamente contemporáneo”, explicó la autora en esta entrevista.

María Gainza

María Gainza es un diamante en bruto. Ninguna reseña que trate sobre los libros de esta autora le hace suficiente justicia poética. De perfil súper bajo, la autora es poco conocida en el mundo editorial, aunque en este tiempo su nombre se puede ver en los anaqueles de las bibliotecas por la llegada de su tercer libro “Un puñado de flechas”, editado por Anagrama. Al igual que los dos anteriores (“El nervio óptico” y “La luz negra”), sus volúmenes se destacan por una mezcla entre el academicismo, la crítica de arte y el cholulaje de élite. Al tiempo que nos sumergimos en la vida de personajes tan variados como Francis Ford Coppola o Cándido López, vamos conociendo la intimidad que deja ver la propia autora. De primerísimo nivel, su prosa es fluida y los libros se leen sin mayores sobresaltos, especialmente para los amantes del arte visual argentino, sobre el que tratan la mayoría de sus pequeños relatos. Gainza trabajó como corresponsal en The New York Times en Buenos Aires y en ArtNews. También se desempeñó como periodista cultural y fue traducida a diez idiomas con su primera novela. Ana Wajsczuk calificó su primera novela como una mezcla entre crónica social, reseña de arte, diario íntimo, aguafuerte porteña y guía de museos. Vale la pena indagar en esta autora no tan conocida para el calibre de sus escritos. Es una excelente apuesta si estás buscando hacer un regalo, ya que sus textos no dejan de ser contemporáneos sin meterse en los lugares dolorosos ni terribles de la realidad. 

Micaela Szyniak

Para terminar, decidí dejarles algo de poesía contemporánea. Yo sé que no todes son amantes del verso lírico, pero creo que leer algo más fresco y novedoso puede ayudar a acercarnos desde una mirada menos ampulosa al asunto. Se trata de la obra de Micaela Szyniak, nacida en 1993 y licenciada en Artes de la Escritura de la UNA, donde también es docente en Introducción al Análisis del Discurso y adscripta a la cátedra Poesía III. Micaela coordina talleres literarios y publicó Tamara (Promesa, 2020), Contrato precario (Salta el pez, 2019), Escribo pidiendo ayuda (Nulú Bonsai, 2018) y Mi cuerpo es un tributo (Trench, 2018). En el año 2019 obtuvo una Mención de Poesía en La Bienal Joven. A su vez formó parte de la coordinación del Festival Poesía Ya! 2023 (CCK) y es editora de poesía en Promesa. Yo tengo la plaqueta “Mi cuerpo es un Tributo” de Trench y me encanta. Es un recuento de su diario con una prosa poética brillante donde habla de la potencia del cuerpo, el reflejo y los amores cotidianos, ya sea a nuestros amigos como a nuestras parejas. Es super rápido de leer y nos deja esa sensación hermosa de libro como caja de bombones, donde cada uno de los textos se puede disfrutar por separado pero también se puede apreciar en conjunto. “La escritura me llama a derrochar y yo vengo encandilada”, dice la joven en su escrito. También pueden seguirla en Instagram, donde promociona sus talleres y seminarios. Su último libro “Último año juntas” fue publicado por Caleta Olivia.

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