«Si la que se pone al frente es Cristina, no hay discusión»

🗣️ Presidente del bloque de legisladores porteños de Unión por la Patria, Juan Pablo Modarelli analizó en diálogo con El Grito del Sur los primeros diez meses del gobierno de Jorge Macri. También se refirió a la interna del Partido Justicialista y sentenció: "nadie se tiene que sentir atacado si se le pide defender a quien consideramos la conductora".
22/10/2024

Profesor de Historia, bostero y militante de La Cámpora. Juan Pablo Modarelli es el actual presidente del bloque de legisladores porteños de Unión por la Patria. Su mandato como legislador arrancó en 2021 y culmina en 2025. En diálogo con El Grito del Sur, Modarelli analizó los primeros diez meses del gobierno de Jorge Macri y el efecto negativo de las políticas de Javier Milei en la vida de las y los porteños. «En la Ciudad hay un nivel de subordinación muy grande a lo que establece Milei», aseguró.

El legislador camporista también opinó sobre la violencia política que promueve el Presidente y sobre la interna del Partido Justicialista (PJ). En ese marco, respaldó la postulación de Cristina Fernández de Kirchner y marcó algunas diferencias con el gobernador Axel Kicillof. «Nadie se tiene que sentir atacado si se le pide defender a quien consideramos la conductora y la referencia más importante que tenemos», sentenció.

¿Cuál es tu análisis general de estos primeros diez meses de gobierno de Jorge Macri?

Ahora estamos discutiendo el proyecto de ley de Presupuesto 2025 en la Legislatura y se evidencia lo que venimos diciendo desde principios de año: hay un desorden muy grande en la gestión porteña y un nivel de improvisación muy grande. Esto se evidencia en avances y retrocesos permanentes que está teniendo el Jefe de Gobierno con anuncios y decisiones que no se llevan adelante o directamente las incumple. Por ejemplo, los pasos bajo nivel que anunció y eran mostrados como un logro, pero que al no haber sido consensuados con los vecinos -como el caso de Lugano y la Comuna 11- tuvieron que dar marcha atrás. La falta de una política de sostén y acompañamiento a los sectores medios y más humildes que la están pasando muy mal por efecto de las medidas del gobierno nacional. También nos genera una preocupación muy grande el alineamiento decidido del Jefe de Gobierno con el Ejecutivo nacional, que hace acordar más al viejo intendente de la Capital Federal que era puesto por el Presidente de la Nación que al Jefe de Gobierno que fue elegido para gobernar a quienes viven en la Ciudad de Buenos Aires. Hay un nivel de subordinación muy grande a lo que establece Milei.

¿Cuánto creés que juega a favor del jefe de Gobierno que el eje de la discusión política se haya corrido al plano nacional?

Yo creo que él puede evaluar la situación como algo que lo favorece, pero la falta de gestión y de toma de decisiones en el día a día va a hacer que la ciudadanía observe que el GCBA no se está ocupando de sus problemas. Las decisiones que viene tomando Milei, como definir unilateralmente el traspaso de colectivos -y que Jorge Macri haya aceptado sin ningún tipo de protesta sin siquiera pedir una mesa de trabajo para acomodar eso-, afectan a quienes viven en la Ciudad. Quizás en un primer momento el panorama nacional se lleva toda la atención, pero cuando empiece a afectar en el nivel cotidiano va a quedar clara la inacción del gobierno porteño. Me parece que hoy especulan un poco con la agenda nacional, es algo de corto plazo.

Desde el intento de magnicidio de Cristina Fernández de Kirchner, hay una profundización de la violencia política en sus distintas formas. ¿Qué opinión te merecen las declaraciones del presidente Javier Milei en relación a enterrar al kirchnerismo y a Cristina?

Con el repudio y la preocupación ya nos quedamos cortos. Hace dos años intentaron matar a Cristina, eso no fue un hecho aislado ni la teoría del loco suelto. Fue producto de un clima de violencia discursiva fomentada por determinados medios y dirigentes políticos, generando así el caldo de cultivo para que se materialice en Cristina esa violencia. Lejos de realizar una autocrítica y de pensar esto como un punto de quiebre para la democracia, lo que están buscando es volver a un clima de polarización en la Argentina que habíamos logrado superar. Desde 1983 hasta acá, siempre las diferencias se dirimieron en el ámbito del debate y de la discusión política, sin eliminar al adversario político. Sobre Cristina pesa además una estigmatización construida por los medios a lo largo de muchos años. Aunque la quieran eliminar, les va a costar porque Cristina va a militar toda su vida.

En relación al presente del peronismo, ¿qué lectura política haces de esta interna que tendrá lugar entre Cristina y el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela?

La primera lectura que hago es que, una vez más, Cristina se arremangó la camisa y se puso a trabajar no tanto por el partido en sí mismo como estructura, sino por lo que el partido y el peronismo representan para el pueblo. Para que la herramienta institucional del peronismo como movimiento funcione defendiendo los intereses de siempre. Es un momento bisagra, tenemos un gobierno que no sólo se declara antiperonista sino que quiere eliminar todo lo que el peronismo y la justicia social han sabido dar. Ante un gobierno profundamente anti-pueblo, quien mejor expresa los intereses del peronismo es Cristina Fernández de Kirchner. Me parece notable que haya aceptado ponerse al frente de esta pelea y de construir una oposición que frene los avances del gobierno nacional para llevarse puesto todo. Y que también le recuerde a muchos compañeros que no todo vale lo mismo: con la ratificación del veto al presupuesto universitario, desde el peronismo necesitamos dirigentes que no voten en contra de la educación pública. Si algunos compañeros no tienen la grandeza de ceder en pos de la unidad, en este caso Cristina no tenía que ser quién cediera porque es la que más representa. Habrá que hacer todo para que Cristina pueda ordenar lo que se desordenó y generar una alternativa para que nuestro pueblo sea feliz.  

Juan Pablo Modarelli

Recientemente le respondiste al gobernador Kicillof, a priori no parece una discusión ideológica y eso puede confundir a algunos militantes. ¿Cuáles son las repercusiones al interior del peronismo de que Axel no se haya posicionado a favor de CFK?

No soy un habitué de Twitter, generalmente no entro en esas polémicas y tampoco es que le respondí directamente a Axel. Mi respuesta iba más a lo que yo entiendo que nuestra generación -que Néstor y Cristina llamaron Generación del Bicentenario- no tiene que dudar ni un segundo por la candidatura de Cristina. Sigo pensando lo mismo, somos una generación que si en algún momento no hubieran existido Néstor o Cristina, no estaríamos en estos lugares o pudiendo materializar en participación política nuestros anhelos y sueños. Si la que se pone al frente es Cristina, no hay ninguna discusión. Todo lo demás no nos ayuda ni nos favorece, nadie se tiene que sentir atacado si se le pide defender a quien consideramos la conductora y la referencia más importante que tenemos. La tarea que tenemos es hacer que la patria vuelva a ser un lugar amigable para vivir.

¿Cómo impacta la interna del PJ en el peronismo porteño?

Hay compañeros en el PJ de la Ciudad que pueden tener otra posición, pero la posición que ha definido la conducción del peronismo porteño es la mayoritaria. Es parte del juego democrático y hay que saber aceptarlo. La mayoría de los compañeros y compañeras que integran el Consejo y los cargos de representación se han manifestado a favor de la candidatura de Cristina. En el peronismo porteño no veo que haya un gran sacudón ni nada por el estilo, es una gratitud saber que muchos compañeros y compañeras respaldan esta posición.

Compartí