¿Te quedaste en la Ciudad de Buenos Aires pero no tenés la más pálida idea sobre qué hacer esta semana? ¿Te reventaste en las Fiestas y necesitas un poco de cultura? ¿No tenés un mango pero querés hacer buenos planes? A sus órdenes capitán. Hoy te traemos cinco propuestas culturales para hacer durante enero si estás en la ciudad porteña. Museos, películas, libros y recomendaciones para empezar el año bien arriba. ¿Se les ocurre algo más?

Un museo
Desde el jueves 2 de enero al domingo 16 de febrero en el Museo Moderno (Av. San Juan 350, San Telmo) habrá un “campamento de verano”: un espacio de aprendizaje y disfrute animado por el cruce entre niños, jóvenes, adultos, familias, comunidades, artistas y educadoras. Talleres, espectáculos y actividades accesibles. Hay muchas destinadas a chicos, pero también podés encontrar actividades para público general. Charlas sobre montaje, visitas guiadas y un atelier para la primera infancia, son algunos de los ofrecimientos del museo que cada vez nos sorprende con nuevas muestras para investigar. Consultá la agenda porque algunas son con inscripción previa.
Una obra
El 17 de enero vuelve “Viento blanco” a la calle Dumont 4040. La obra unipersonal de Mariano Saborido trata sobre su madre que vive en un hostal en un recóndito pueblo del sur. ”Más allá hubo un puerto que dejó de funcionar. Viajantes, marineros, gente de paso. En otra época, Mario supo tener un amigo. Hay un regreso, una despedida y el deseo de Mario de huir para siempre. Entre el mar helado, ardores, cánticos y mucho viento”. Dirigen Juanse Rauch y Valerio Lois. La dramaturgia es de Santiago Loza. Las anticipadas pueden conseguirse en este link.
Una película
Si te querés emocionar en el Gaumont están presentando el documental “Norita”, sobre la vida de la histórica luchadora por los derechos humanos. El recorrido que la lleva a ser la líder feminista actual, la búsqueda de su hijo y la conformación de Madres de Plaza de Mayo se retratan en un film de 90 minutos. Dirigida por Andrea Tortonese y Jayson McNamara, por 2000 pesos de entrada se podrá ver cómo la madre del pueblo sale a la calle en el año 1977 con otras madres de desaparecidos, creando el movimiento Madres de Plaza de Mayo y librando una gigantesca lucha por justicia contra el violento régimen dictatorial.

Un Centro Cultural
En el Centro Cultural Recoleta sigue vigente la exposición dedicada al enormísimo cronopio. Se trata de «Comienzo del juego”, la muestra que conmemora los 110 años del nacimiento del escritor argentino Julio Cortázar y los 40 años de su muerte, en el marco del Año Cortázar, impulsado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Ubicada en la Sala Cronopios, la mega muestra tiene una extensión de 1500 metros cuadrados y está conformada por diferentes artistas como Marta Minujín, Edgardo Giménez, Fermín Eguía, Graciela Taquini, Pablo Suárez, León Ferrari y Mildred Burton, entre muchos otros. El recorrido formado por los túneles desemboca en núcleos temáticos que relacionan las obras de arte con los textos de Cortázar. Vale la pena hacerse un tiempo para verla. La muestra estará abierta hasta el 23 de marzo de 2025, de martes a viernes de 13 a 22 hs, sábados, domingos y feriados de 11:15 a 22 hs, con entrada libre y sin costo para residentes argentinos.

Un libro
Como siempre estoy llegando tarde a las cosas, pero les voy a recomendar un libro que me partió la cabeza. Se trata de “La llamada”, de Leila Guerriero. El libro es un perfil de Silvia Labayrú, una mujer que fue secuestrada durante la dictadura militar, dio a luz en la ESMA y fue utilizada como cómplice en los planes para infiltrarse en los organismos de Derechos Humanos por la dictadura. Labayru fue torturada, obligada a realizar trabajo esclavo, violada reiteradamente por un oficial y forzada a representar el papel de hermana de Alfredo Astiz. El libro reconstruye su historia, pero también es una radiografía de cómo se escribe un perfil y devela los esfuerzos de la autora por generar un retrato coral, donde todas las voces cobran la misma importancia. 10 de 10 estrellas, ni siquiera se nota la longitud del libro porque es tan atrapante que lo terminás en dos días.






