A lo largo de su gestión como jefe de Gobierno, Jorge Macri no le encuentra la vuelta a la gestión de la seguridad pública. Ésta era una de sus grandes apuestas allá por diciembre de 2023, dado que colocó en estos lugares a dos pesos pesados del PRO en la materia: Waldo Wolff y Diego Kravetz. Éste último, que había hecho carrera como secretario de Seguridad de Lanús, se convirtió hace pocos meses en funcionario de Milei dentro de la SIDE. Sin Kravetz, a Wolff le quedó grande el cargo y debió irse por la ventana.
La principal problemática -noticia en diferentes medios de comunicación y motivo de cruces de palabras con el gobierno nacional- fue la constante y reiterada fuga de presos en comisarías de la Ciudad de Buenos Aires. Solamente en 2025, hubo tres episodios de este tipo y Wolff debió presentarse en la Legislatura para dar explicaciones. «La verdadera puerta giratoria la crearon ellos», opinó la legisladora Claudia Neira (Unión por la Patria) refiriéndose a los 2500 detenidos que están en condiciones inhóspitas dentro de dependencias policiales, cuando la capacidad es para 1000.
En ese contexto, el Gobierno de la Ciudad dispuso la creación de la Subsecretaría de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios -a cargo del radical Leandro Halperín- con el objetivo de crear su propio servicio penitenciario. Se trata de un paso más en la búsqueda de autonomía porteña, en medio de crecientes tensiones políticas entre el PRO y La Libertad Avanza. Sin embargo, se trata de una solución a largo plazo que no tapa las deficiencias de la gestión Wolff. Esto forzó su salida del Ministerio de Seguridad porteño.
«Es tiempo de policías», escribió Jorge Macri a través de la red social X para presentar a Horacio Giménez, flamante ministro en el área y ex jefe de la Policía Metropolitana. En octubre de 2014, Giménez fue procesado por el juez en primera instancia Jorge Adolfo López por la represión del 26 de abril de 2013 en el hospital neuropsiquiátrico Borda. El entonces jefe policial estaba acusado de los delitos de abuso de autoridad con lesiones leves en perjuicio de 32 víctimas, entre los que se encontraban pacientes y trabajadores de la salud. En 2016 fue sobreseído, pero la apelación quedó en manos de la Corte Suprema de Justicia.
Cabe destacar que Giménez era comisario general de la Policía Federal y resultó marginado de la cúpula de la fuerza por Nilda Garré. De 71 años, comenzó su carrera como policía a los 18 tras ingresar a la Escuela de Cadetes de la Federal allá por 1972. Tres años después fue enviado a la provincia de Tucumán para cumplir funciones en el Operativo Independencia, en el que hubo unos 700 desaparecidos, y a Santa Fe para participar en la represión a obreros metalúrgicos de Villa Constitución. Como jefe de la Metropolitana estuvo cinco años y siempre se mantuvo cerca de las filas del ex presidente Mauricio Macri.

En una entrevista con el diario Perfil del año 2010, Horacio Giménez expresaba que «las penas para los delincuentes deberían ser más severas» y vinculó la frecuencia de los menores en el delito con «un cambio generacional que se relaciona con la ausencia de los padres y la falta de autoridad de los maestros en las escuelas». En 2009 fue acusado de fotografiar y filmar a efectivos de la Federal interesados en pasarse a la Policía Metropolitana, fuerza que luego terminaría comandando.
Más de 65 detenidos fugados en CABA. En menos de un año y medio, dos ministros de Seguridad y tres jefes de Policía. «Señor Jefe de Gobierno: al parecer escuchó nuestro pedido de renuncia hacia el Ministro de Seguridad. Sin embargo, no era para que le entregue la Policía de la Ciudad a un ex Jefe de Policía con semejantes antecedentes», cuestionaron desde el bloque de legisladores de Unión por la Patria. Por su parte, Gabriel Solano (Partido Obrero / Frente de Izquierda) anticipó: «Vamos a presentar una resolución en la Legislatura para rechazar su nombramiento».





